El documento habla sobre la mayordomía de los recursos que Dios nos ha dado, incluyendo nuestro cuerpo, tiempo y dinero. Explica que debemos usar estos dones para glorificar a Dios y no para propósitos egoístas o dañinos. También destaca la importancia de cuidar nuestra salud física y espiritual a través de una vida equilibrada de trabajo, descanso y adoración a Dios.