La policía estadounidense ordenó el cierre del sitio web Megaupload.com y detuvo a su fundador en Nueva Zelanda, acusándolos de violar los derechos de autor al permitir descargas ilegales. El colectivo Anonymous lanzó un ciberataque en represalia, bloqueando sitios web del gobierno de EE.UU. y compañías discográficas. La Unión Europea criticó estas acciones y el proyecto de ley antipiratería SOPA de EE.UU.