Durante el gobierno de Luis Echeverría (1970-1976), el país vivió una crisis económica y política significativa, caracterizada por el aumento de la deuda externa y una inflación del 27%. Se reprimieron movimientos guerrilleros y estudiantiles, culminando en eventos trágicos como 'el halconazo', donde murieron numerosos estudiantes. A pesar de un discurso antiimperialista y la búsqueda de mayor apertura democrática, el PRI se afianzó en el control político, mientras la economía se deterioraba drásticamente.