El gobierno de Luis Echeverría enfrentó una grave crisis económica debido al agotamiento del modelo de sustitución de importaciones y el aumento de la deuda externa, lo que generó alta inflación e inestabilidad cambiaria. Políticamente permitió poca disidencia y se enfrentó a movimientos guerrilleros mediante la represión, mientras que su política exterior se alineó con gobiernos de izquierda. Socialmente hubo conflictos estudiantiles violentamente reprimidos y se fortaleció el gasto social para contener la