El documento habla sobre cómo las mujeres a cierta edad se sienten invisibles en el mundo, pero la autora dice que nunca se sintió más consciente de su existencia y protagonista de su vida. Describe haber descubierto que no necesita ser perfecta y puede aceptarse a sí misma con defectos. Concluye que la vida es corta y debemos aprender a vivirla sin aferrarnos a poseer las cosas o personas, sino disfrutando del presente y dejando que las cosas sigan su curso.