Este documento describe la difícil situación de las personas sin hogar y defiende su derecho a tener una vivienda. Relata cómo la pérdida de la casa puede llevar a problemas que dejan a alguien sin apoyo y en la calle, donde se siente solo y ansioso. Estar sin hogar también conlleva problemas físicos y de salud mental, así como la pérdida de dignidad y el rechazo social. El documento concluye que tener un lugar al que llamar hogar es un derecho humano básico, no un privilegio, y pide