Un vehículo híbrido combina dos o más fuentes de energía para propulsarse, lo que puede mejorar la eficiencia energética al usar un motor más pequeño y sistemas de recuperación de energía. Esto trae beneficios económicos y ambientales por el menor consumo, aunque algunas tecnologías híbridas también tienen impactos ambientales como la producción de baterías. El mantenimiento de un auto híbrido puede ser hasta un 50% menor que otros vehículos debido a que prescinden de elementos que requieren reemplazo.