El mantenimiento adaptativo se refiere a las modificaciones realizadas a un producto de software luego de su distribución para mantenerlo funcional ante cambios en el entorno, como cambios en el sistema operativo, arquitectura, o entorno de desarrollo. Se diferencia del mantenimiento evolutivo, el cual se enfoca en cambios a los requisitos del usuario. El mantenimiento adaptativo implica modificaciones debido a cambios en elementos del entorno como hardware, software subyacente, bases de datos o servicios con los que se integra el software.