El mantenimiento de software involucra mejorar y optimizar el software después de su lanzamiento para corregir errores y agregar nuevas funcionalidades. Incluye técnicas como el análisis estático de código y se realiza para adaptar el software a cambios, corregir defectos o mejorar el desempeño. El mantenimiento evolutivo, adaptativo y perfectivo busca optimizar el rendimiento, adaptar aplicaciones a nuevos entornos y detectar mejoras en el diseño.