Manuela Malasaña fue una joven heroína que murió durante el levantamiento del 2 de mayo de 1808 en Madrid contra las tropas francesas. Tenía 17 años y trabajaba como bordadora. Existen varias versiones de su muerte, ya sea ayudando a su padre a defender el Parque de Artillería de Monteleón o siendo asesinada por soldados franceses después de resistirse a ser seducida. Su valentía la ha convertido en un símbolo de la lucha por la independencia de España.