Manuela Sancho nació en 1784 en Plenas, Zaragoza. Ayudó a defender Zaragoza contra las fuerzas francesas durante el sitio de 1808-1809, transportando municiones y disparando cañones. Fue herida pero sobrevivió. Recibió una pensión del gobierno por su valentía. Pasó el resto de su vida en Zaragoza y murió en 1863 a la edad de 79 años.