El documento describe métodos para enseñar matemáticas, en particular la multiplicación, a través de un enfoque de aprendizaje situado y cultural. Propone tres fases para la enseñanza: primero, usar problemas sencillos de monedas; segundo, crear historias sobre problemas de multiplicación; tercero, justificar conocimientos a través de discusión y validación cooperativa. El objetivo es que los estudiantes adquieran herramientas matemáticas mediante la actividad social y cultural.