El documento describe el deterioro ambiental de las Marismas Nacionales en la costa norte de México debido al cambio climático y al impacto humano. La construcción de presas e infraestructura hidráulica ha modificado el sistema hidrológico, provocando la pérdida de 30,000 hectáreas de manglares en 40 años. Además, el aumento del nivel del mar de 16 metros por año ha permitido que el océano se adentre más de un kilómetro en la costa, tragándose playas, construcciones y tierras.