El documento analiza la intersección entre cultura digital, creatividad, y prácticas mediáticas, enfatizando cómo los consumidores evolucionan hacia roles activos como prosumidores. La convergencia cultural se manifiesta en la producción de contenido híbrido que desafía la distinción entre consumo y producción, mientras que se observa un creciente interés institucional por la creatividad como motor de innovación. Además, se discute la precariedad laboral en el ámbito artístico, iluminando una tensión entre oportunidades emergentes y desafíos laborales en la industria creativa.