Jesús critica a los escribas y fariseos por quebrantar los mandamientos de Dios a través de sus propias tradiciones. Él explica que lo que contamina realmente a una persona proviene de adentro, de los malos pensamientos y acciones del corazón, no de factores externos como el no lavarse las manos. Jesús sana a la hija de una mujer cananea que le ruega por misericordia, ilustrando que su misión también incluye a los gentiles. Luego alimenta a una multitud de 4