Jesús llamó a seguirlo a Leví, un recaudador de impuestos odiado. Leví dejó todo para seguir a Jesús y convertirse en su discípulo. Quedó asombrado por las maravillas de Jesús y su gran amor. Jesús también nos llama a cada uno de nosotros a dejar todo para seguirlo y convertirnos en sus seguidores.