El documento explora la vida y carrera de Mecha Ortiz, la primera reina de la comunidad gay en Argentina, destacando su influencia en el cine y teatro argentino desde 1937. A pesar de su éxito, Ortiz enfrentó altibajos en su trayectoria, siendo reconocida por su capacidad interpretativa y personalidad magnética. Su legado perdura en la historia del cine argentino, aun cuando las percepciones sobre ella han variado con el tiempo.