El documento describe cómo la salvación de la humanidad ocurrió de una manera inesperada e inexplicable a través de la crucifixión de Jesús en Jerusalén. A pesar de que Jerusalén era una ciudad débil bajo el dominio romano, allí fue donde Dios eligió mostrar su poder a través de la debilidad para proveer la salvación eterna para todos. El autor reflexiona sobre cómo la salvación de Dios, al igual que su propia vida, ocurrió de formas que parecen imposibles, solo a través del poder de Dios.