El documento describe cómo un cliente con 2000 usuarios distribuidos en varias localizaciones geográficas desea normalizar su entorno migrando todos los equipos a Windows 8, desplegar aplicaciones de forma unificada sin afectar a los usuarios, y garantizar el cumplimiento de directrices de configuración corporativas. El uso de SCCM permite realizar estos objetivos de forma más eficiente que alternativas como WDS, GPO y scripting, al proporcionar inventariado, despliegue y gestión unificados de la configuración de todos los equipos.