Los metaloides son elementos que no pueden clasificarse claramente como metales o no metales, ya que comparten propiedades de ambos grupos. Los metaloides más comunes son el boro, silicio, germanio, arsénico, antimonio y telurio. Son sólidos a temperatura ambiente y buenos conductores de la electricidad y el calor. Químicamente, tienen entre 3 y 6 electrones en su capa de valencia, lo que les da una reactividad variable al reaccionar con oxígeno, halógenos y otros elementos.