Mi vida de niña


 U       n hermoso día, a una

familia le llegó la felicidad, llegó
una nueva integrante de la familia.
Era una niña de ojos oscuros,
blanca piel y cabellos claros. ¡Era
yo!
Nací en un sanatorio de San
Miguel.
  Cuando tenía 3 años, 3 y medio, nació mi hermano. A los 5, empecé preescolar, ya
iba antes al cole pero ahora me estaba preparando para primero. Luego, a los 6,
empecé primer grado.
  Y así, segundo grado y tercero.
  Era ya el día, el primero de las vacaciones, pero el último de primer ciclo. En las
vacaciones me fue perfecto, me fui a la playa y a Córdoba.
  Cuando terminaron las vacaciones, empezaba a sentirme muy ansiosa, esa noche la
del primer día, estábamos todos felices.
  Cuando llegamos al aula, me senté con Mauro un amigo que tengo desde
preescolar. Mi maestra, Marcela, nos hizo jugar a un juego que se llama “la
telaraña”. Teníamos que decir nuestro nombre, edad, como nos fue en las
vacaciones y que esperábamos de este año escolar, pero, cuando nos daban un ovillo
de lana.
  Después de unos días empecé teatro ¡re bueno! , luego clásico.
  Unos días después, vino pascuas; la pasé buenísimo ese finde, me fui: el viernes al
Dot , un shoping gigante , el sábado a un concierto y el domingo de pascuas , comí
asado y de postre un huevo de pascua.

Mi vida de niña

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    Mi vida deniña U n hermoso día, a una familia le llegó la felicidad, llegó una nueva integrante de la familia. Era una niña de ojos oscuros, blanca piel y cabellos claros. ¡Era yo! Nací en un sanatorio de San Miguel. Cuando tenía 3 años, 3 y medio, nació mi hermano. A los 5, empecé preescolar, ya iba antes al cole pero ahora me estaba preparando para primero. Luego, a los 6, empecé primer grado. Y así, segundo grado y tercero. Era ya el día, el primero de las vacaciones, pero el último de primer ciclo. En las vacaciones me fue perfecto, me fui a la playa y a Córdoba. Cuando terminaron las vacaciones, empezaba a sentirme muy ansiosa, esa noche la del primer día, estábamos todos felices. Cuando llegamos al aula, me senté con Mauro un amigo que tengo desde preescolar. Mi maestra, Marcela, nos hizo jugar a un juego que se llama “la telaraña”. Teníamos que decir nuestro nombre, edad, como nos fue en las vacaciones y que esperábamos de este año escolar, pero, cuando nos daban un ovillo de lana. Después de unos días empecé teatro ¡re bueno! , luego clásico. Unos días después, vino pascuas; la pasé buenísimo ese finde, me fui: el viernes al Dot , un shoping gigante , el sábado a un concierto y el domingo de pascuas , comí asado y de postre un huevo de pascua.