El término 'micrófono' fue utilizado por primera vez en 1827 por Charles Wheatstone para describir un dispositivo que amplifica sonidos débiles. A lo largo de la historia, se han desarrollado diversos tipos y modelos de micrófonos, comenzando con el de carbono en 1877 y culminando en innovaciones modernas como micrófonos ópticos y micrófonos inspirados en la biología, como el oído de la mosca ormia. Estos dispositivos son cruciales en la grabación y reproducción de sonido, con los micrófonos dinámicos y de condensador siendo los más populares en la actualidad.