El documento analiza el miedo como un recurso utilizado por las sociedades para controlar y reprimir las pulsiones destructivas del individuo, a menudo proyectando el 'bárbaro' como una amenaza exterior que justifica la violencia institucional. Se discute cómo la globalización y el temor al contagio han convertido al inmigrante en un 'bárbaro interior', intensificando la xenofobia y la individualización del miedo en contextos políticos y económicos. Además, se examina el impacto del miedo al fracaso en la vida laboral y en la salud mental de las personas, revelando una despolitización del conflicto social que se manifiesta en el aumento de enfermedades mentales y tratamientos farmacológicos.