El documento describe dos apariciones milagrosas de Jesús en la hostia consagrada en la iglesia de Eten, Perú en 1649. En la primera aparición el 2 de junio, todo el pueblo vio a un niño hermoso dentro de la hostia. En la segunda aparición el 22 de julio, cuatro sacerdotes vieron al niño salir de la mitad del cuerpo de la hostia. Estos milagros se documentaron y la imagen actual del Niño del Milagro conmemora los eventos.