El documento explora la ministración del alma, destacando la importancia de la limpieza espiritual para disfrutar de la abundancia divina. Se analiza la naturaleza tripartita del ser humano (cuerpo, alma, y espíritu) y cómo el alma puede contaminarse a lo largo de la vida, lo que afecta la relación con Dios. También se subraya que la transformación del alma es un proceso necesario para vivir plenamente en Cristo, enfatizando la necesidad de despojarse del viejo hombre y buscar sanidad interior.