El dios Larrintín le dio a sus tres hijos Presilinio, Fesrileo y Tristamón la tarea de crear mundos para los humanos. Presilinio creó un mundo compuesto principalmente de agua, pero los humanos se quejaron de la falta de tierra y luz. Fesrileo creó un mundo de tierra con plantas y animales, pero los humanos extrañaban el mar. Finalmente, Tristamón creó un sistema solar con planetas y una estrella llamada Sol para proveer luz y calor.