El documento discute los peligros de utilizar música secular en la adoración religiosa. Argumenta que la música popular contemporánea está influenciada por ideologías como el hedonismo y el humanismo que no son consistentes con los principios cristianos. También sugiere que la música cristiana actual a menudo imita los estilos y géneros musicales seculares, lo que puede distraer la atención de Dios. En general, el documento aboga por utilizar música sencilla y devocional en la adoración religiosa.