Ovidio Pepe




  Hacia el fin del Capitalismo
Apuntes históricos para una formación política
La rebelión de los esclavos
Prólogo
La rebelión de los esclavos

“En Sicilia había muchísimos esclavos...los caballeros romanos manda-
ban insolentemente en las provincias indefensas...Sicilia pasó a ser el
“granero de Italia...”

“Toda la Isla estaba llena de esclavos, especialmente sirios, a quienes los
amos trataban con gran brutalidad...muchos esclavistas sicilianos casi no
daban de comer ni de vestir a sus esclavos y estos debían vivir del robo
y del asalto”.

“La rebelión la iniciaron los esclavos aldeanos de Damófilo en el año 137
a. C. Durante la medianoche penetraron en Enna junto con otros esclavos
y unidos comenzaron a matar esclavistas...entre ellos había uno llamado
Euno, que tenía gran influencia sobre sus compañeros, los sirios”.
 “Dueños del poder, los rebeldes nombraron rey a Euno. En el término de
3 días se organizó un ejército de 6.000 hombres...que derrotó a algunas
legiones romanas”

“Al sudoeste de la isla estalló otra sublevación. A su cabeza estaba
Cleón, un esclavo de Asia Menor. Con un ejercito de 5.000 hombres se
unió a Euno y ambos lograron derrotar a un ejército romano de 5.000
hombres.”.”El número de rebeldes llegó poco a poco hasta los 200.000
hombres; en sus manos quedó casi la mitad oriental de la isla”.”Como era
imposible derrotarlos, el ejército romano estableció un sitio prolongado y
condenó a los sitiados a un hambre espantoso...después de la derrota las
legiones romanas avanzaron por toda la isla y reprimieron totalmente la
sublevación” (año 132 a. de J.C., después de 5 años de poder esclavo).

Allí no terminó la lucha. 28 años después se vuelven a levantar los
esclavos.

“...en la región sudoeste de Sicilia 30 esclavos de un caballero romano
organizaron una conspiración y mataron al dueño en el año 104 a. C...
ocuparon la montaña próxima donde se les unieron los esclavos de los
alrededores. El Gobernador de Sicilia envió contra los sublevados una
fuerza de 600 soldados. Los rebeldes los derrotaron y se apoderaron de
muchísimas armas. “...los esclavos ya tenían un ejército de 6.000 hom-
bres. A la cabeza se puso el esclavo Salvio, a quien los rebeldes consi-
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deraban su rey”. “Pronto su ejército llegó a tener hasta 20.000 soldados
aguerridos y un cuerpo de caballería.”

“Al mismo tiempo se inició una rebelión en la región occidental de la isla
de Sicilia. El jefe de este movimiento era el arrojado y hábil Atenión, un
ex pirata del Asia Menor. En su ejército aceptaba solo a aquellos esclavos
que mejor servían para la guerra. Los otros debían proveer al ejército con
alimentos, trabajar la tierra, y tener todo en perfecto orden. Se debe (decía
Atenión), cuidar el País con los animales y reservas que se encuentren en
él, como si fueran de nuestra propiedad”

“El Senado romano se vio obligado a enviar a Sicilia un gran ejército. Los
romanos lograron derrotar las fuerzas unidas de los esclavos. Los escla-
vos decidieron luchar hasta la última gota de sangre. Pero en una acción
decisiva el ejército romano pudo tomar la inexpugnable y bien fortificada
ciudad de Trícola. Llevados por la desesperación y el hambre, la mayoría
de los esclavos se rindió, pero miles de ellos aún no habían dejado de lu-
char. Los romanos entonces prometieron perdonarles la vida y los bravos
guerreros se rindieron. Los enviaron a Roma y los obligaron a aparecer
en escena como gladiadores. No queriendo servir de diversión al popula-
cho romano, se ultimaron unos a otros en presencia de la guardia y los
espectadores”.

Las rebeliones continuaron con los esclavos de Atenas, y el Bósforo y
los “aliados itálicos” de Roma en el año 90 a. C., la rebelión de España,
y demás. La rebelión de Espartaco se produjo aproximadamente en el
año 75 antes de Cristo.

“...En el interior de Italia se inició un nuevo movimiento de los esclavos.
A la cabeza estaba el célebre Espartaco...Era gladiador en la Ciudad de
Capua...En la escuela de gladiadores de Capua, 200 esclavos dirigidos
por Espartaco tramaron una conjuración. Resolvieron promover una su-
blevación y liberar a los esclavos...Pero la conspiración fue descubierta.
Espartaco y sus partidarios huyeron al Monte Vesubio. De todas partes se
unían a Espartaco esclavos y pobres no esclavos”.

“Se envió contra Espartaco un gran destacamento. Las tropas romanas
sitiaron a los esclavos y ocuparon el único camino que llevaba hasta el
Volcán. Pero Espartaco demostró entonces una gran inventiva y salvó sus
tropas. Por su orden, los gladiadores cortaron “sarmientos” (un yuyo) los
trenzaron a manera de sogas, descendieron con ellos por las laderas del
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Monte y atacaron a los romanos por la retaguardia. El destacamento ro-
mano huyó, abandonando a los esclavos sus bagajes”.

“Los ataques posteriores contra los esclavos (año 73 a. de Cristo) tampo-
co tuvieron éxito”
“La situación de Roma era difícil. Espartaco se hacía cada vez más fuerte
y temible. Nadie se atrevía a tomar el mando del ejército y atacar al jefe
de los esclavos.”

“Espartaco comprendió que era imposible quebrantar definitivamente a
Roma y por eso quiso sacar a los esclavos fuera de los límites de Italia...
Entonces Espartaco decidió construir por sí mismo balsas y llegar con
ellas a Sicilia. Los esclavos pusieron rápidamente manos a la obra y, para
que fueran más seguras, las reforzaron con toneles. Pero estalló una gran
tormenta y otra esperanza de liberarse de la esclavitud se esfumó”.
“Cuando fracasadas las tentativas de llegar a Sicilia, los esclavos tuvieron
que regresar, vieron que Graso (un general romano que los perseguía) les
había cortado con un foso el camino...”
“¡Mejor morir por el hierro que por el hambre!” dijo Espartaco y se lanzó
con su ejército hacia delante, atravesando durante la noche las fortifica-
ciones de Graso”.

“El resultado fue que durante una gran batalla que tuvo lugar en la prima-
vera del año 71 a. de Cristo, los espartaquistas no soportaron el ataque
del ejército romano, bien armado y fresco, y fueron derrotados. Espartaco
luchó heroicamente hasta el fin. Se introdujo en medio del ejército romano;
herido en las caderas, cayó de rodillas y siguió peleando hasta que fue
hecho pedazos. Ni siquiera se pudo encontrar su cuerpo”.

“Seis mil esclavos prisioneros fueron crucificados a lo largo de todo el ca-
mino de Capua a Roma. Pero los restos del Ejército de Espartaco huyeron
al sur y siguieron luchando todavía un largo tiempo contra las legiones
romanas”.
“El valor de Espartaco asombró a los romanos, quienes dijeron que “el jefe
de los esclavos murió como un gran general”
 “No en vano dijo Lenin: “Espartaco fue uno de los héroes mas prominen-
tes de una de las más grandes rebeliones de esclavos”.

                          A. V. Mishulín, “Historia de la Antigüedad”.


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Las causas de la crisis mundial
Introducción
La Crisis mundial del Capitalismo

1) La crisis económica que estamos sufriendo en todo el mundo,
es una crisis de sobreproducción. Significa que la capacidad pro-
ductiva en todo el planeta, es superior a la capacidad de consumo de
la población mundial, a causa de la revolución tecnológica, de los des-
pidos permanentes y la desocupación masiva. Y cae la capacidad de
consumo, justo en los momentos en que más crecen las necesidades.
O sea que se consume menos porque la gente no tiene dinero para ha-
cer las compras, no porque tenga satisfechas sus necesidades. Sobre-
producción significa entonces que la producción no se puede vender
lo suficiente y por lo tanto se acumula en los depósitos, se paralizan
las empresas, mientras amplios sectores de la población caen en la
pobreza, la indigencia, el hambre, la desnutrición y la muerte.

2) La causa de la crisis de sobreproducción es la incorporación
masiva a nivel mundial de las más avanzadas tecnologías en la
producción industrial, agropecuaria, en el comercio y los servicios.
Los capitales están obligados a competir entre ellos para poder vender
sus productos y obtener la mayor ganancia posible. La incorporación
de tecnologías de última generación les permite producir a gran ve-
locidad y en gran cantidad y con poca mano de obra. El resultado es
un producto más barato, que entra a competir con el resto de las em-
presas que fabrican lo mismo. Entonces, la revolución tecnológica se
presenta a causa de la competencia entre los empresarios.
El hecho de que los países pobres incorporen poca tecnología, no los
salva de la crisis, sino que los hunden más en ella; porque los pro-
ductos baratos de las empresas multinacionales de los países ade-
lantados inundan sus mercados. Porque una de las modalidades que
utiliza el Imperialismo capitalista, es instalar las fábricas con altas tec-
nologías en los países empobrecidos, donde la mano de obra es más
barata, para bajar los costos y los precios. De esta manera también
los “subdesarrollados” reciben parte de la tecnología de última genera-
ción, aunque no son de ellos. Esto es lo que estamos viendo en China
y Brasil por ejemplo.

Pero junto con eso, los capitalistas se ven obligados a despedir per-
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sonal, por decenas, centenares o miles, ya que las máquinas hacen
el trabajo que antes hacían los obreros. El conjunto de los trabajado-
res despedidos a nivel mundial, suman cientos de millones todos los
meses. Esta masa de seres humanos no puede seguir comprando lo
necesario para la vida como antes y es lo que explica la caída del con-
sumo en todo el planeta.

3) La caída del consumo obliga a los empresarios en general, a
disminuir la producción y por lo tanto a despedir más trabajado-
res y de esta manera hacen caer aún más el consumo y finalmente, se
forma un circulo vicioso que conduce a la profundización permanente
de la crisis. Solo existen destellos que nos ilusionan con una salida de
la crisis, pero más o menos rápidamente volvemos a la realidad del
descalabro económico.

4) Estamos presenciando un cambio dramático de la historia hu-
mana. Empieza a caer el sistema capitalista –imperialista mundial.
Recordemos que este sistema comenzó cuando eliminó al feudalismo
monárquico, impuso el libre derecho de los trabajadores a emplearse
donde quisieran y a recibir un salario. El nuevo sistema se desarrolló
cuando empezó a incorporar masivamente trabajadores en la produc-
ción. El beneficio para los capitalistas era doble.: no sólo porque los
obreros producían para la ganancia de los empresarios, sino que ade-
más eran los que en gran medida, consumían lo producido.

Entonces, obreros y capitalistas quedaron ligados indisolublemente
por los intereses mutuos: el obrero a trabajar y ganar un salario y el
capitalista a llevarse la ganancia obtenida del trabajo ajeno y por las
ventas a sus propios trabajadores explotados. A esto llamamos “la
economía real”. O sea, la producción y el consumo. Esta sociedad no
era pacífica. Tenía y tiene cada vez más grandes contradicciones, ya
que la producción es colectiva, mientras que la apropiación individual.
Como consecuencia, a los patrones les conviene pagarles a los traba-
jadores lo menos posible y hacerlos trabajar al máximo, mientras que
los obreros, necesitan ganar lo máximo posible y trabajar menos horas
y en menor intensidad. De allí nacieron los conflictos permanentes que
conocemos como la lucha de clases. Pero eran conflictos dentro de la
“sociedad” entre patrones y obreros.
Lo que estamos presenciando es el fin de esta historia. La sociedad
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indisoluble entre patrones y obreros se está rompiendo aceleradamen-
te y nunca más se puede reestablecer. Dicho de otra manera, se está
disolviendo el sistema capitalista a causa de sus propias contradiccio-
nes. Está agonizando y es un enfermo terminal.

Repetimos: los causantes de este hundimiento son los mismos capita-
listas, que en su voracidad han producido una revolución tecnológica
que está desplazando a los trabajadores pero que al mismo tiempo
está hundiendo al sistema, ya que ahora se han quedado sin con-
sumidores, o sea, sin posibilidad de ventas, ni de incremento de las
ganancias. ¿Y ahora qué van a hacer con las maquinarias modernas?

5) La crisis financiera es la consecuencia de la crisis en la eco-
nomía real; y no al revés, como sostienen los economistas del Im-
perialismo. Nosotros hemos acertado y hemos tomado la delantera
en el análisis porque hemos invertido los conceptos. Veamos: para
poder equiparse con esas altísimas tecnologías, los empresarios se
han tenido que endeudar con los bancos. Pero al llegar la crisis, se
han encontrado que no pueden pagar sus deudas y los bancos que
no pueden cobrar. En esta situación los accionistas de las empresas y
los bancos buscan desprenderse de esos papeles pero no encuentran
compradores. Caen los precios de esos valores y junto con ellos los de
los bonos de los Estados. En el transcurso de la actual crisis se han
perdido billones de dólares a causa de la caída de acciones, bonos y
de deudas incobrables. Por eso los economistas, al referirse a esta
situación la llaman “crisis financiera”. Nosotros la llamamos crisis de la
economía real, o simplemente, crisis económica del capitalismo.

6) Historia de los ciclos de crisis y recuperación en el siglo XX.
En 1914 se presentó una situación parecida. Y la solución que encon-
traron las potencias imperialistas fue la primera guerra mundial, por el
reparto de los mercados. O sea, para conseguir lugares donde colocar
la producción acumulada. Al finalizar la guerra comenzó un período de
recuperación económica que duró alrededor de ocho años. Hasta que
en 1929 volvió a estallar una monumental crisis de sobreproducción.
Luego, poco a poco se fue saliendo, hasta que en 1939 se desata
nuevamente la crisis. La solución fue la misma: una Segunda Guerra
Mundial por el reparto de los mercados.
Lo que consiguieron con las guerras, además del reparto de los mer-
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cados, es la destrucción de las fábricas, la matanza de poblaciones
enteras y luego hubo que reconstruir todo, o sea que volvió el trabajo.
Con él, poco a poco vuelve el consumo y la producción.

El período de reconstrucción posterior a la Segunda Guerra Mundial,
es decir el reanimamiento económico, fue el más largo de la historia
del capitalismo y se lo conoce como el Boom económico. En los países
imperialistas de Estados Unidos, Europa y Japón, duró desde 1945
hasta 1968 aproximadamente, o sea unos 23 años. Los primeros sín-
tomas de que el crecimiento económico había llegado a su fin en todo
el mundo, se empezaron a ver a principios de 1968 con la inflación,
los despidos en todo el mundo, y con estallidos sociales como el Mayo
Francés de 1968, o el Cordobazo de 1969 en Argentina. Surgieron los
movimientos guerrilleros y más tarde, en 1974 el triunfo de Vietnam
sobre el Imperialismo norteamericano, la derrota del Sha de Irán, pro
imperialista, y la revolución nicaragüense en 1979, entre otros acon-
tecimientos.

La crisis se fue profundizando y se produjeron levantamientos popula-
res, durante los años 80 en varios países. En Argentina el pueblo vol-
teó a la dictadura militar. Sufrimos la hiperinflación y el levantamiento
popular que volteó a Alfonsín en 1989.
Pero como “una bendición de Dios” para el capitalismo, en 1990-1991
cae el muro de Berlín, o sea, los gobiernos comunistas que casi no
tenían comercio con el capitalismo. Pero a partir de entonces, los nue-
vos gobiernos abrieron las puertas del “comunismo” de par en par al
Imperialismo.
Más de 700 millones de personas se convirtieron en consumidoras de
los productos del capitalismo. La economía mundial se puso en mar-
cha, se renovaron las maquinarias, y se revolucionaron las comunica-
ciones, y el mundo entero les vendía a las naciones miembros de la ex
Unión Soviética. Muchas multinacionales se instalaron directamente
en el Este europeo, y en Asia, para utilizar la mano de obra barata, y
ahorrarse el transporte. Y a todo esto lo llamaron La globalización.

Pero en solo seis años saturaron los nuevos mercados y en 1997 volvió
a estallar la crisis de sobreproducción, a la que los economistas llama-
ron crisis asiática. Los trastornos se fueron arrastrando hasta el 2001.
En ese periodo se repitieron todo tipo de levantamientos populares,
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caídas de gobiernos, como el de De La Rúa en Argentina, hasta que
se presentó un nuevo “milagro” para el capitalismo: la China comunista
decidió entrar en la Organización Mundial del Comercio (OMC), orga-
nismo manejado por el Imperialismo, y abrió de par en par su frontera
a la penetración de los productos sobrantes en los países capitalistas.
La historia volvió a repetirse, y la revolución tecnológica en solo seis
años logró saturar un mercado de 1.300 millones de habitantes, dando
lugar a la crisis más profunda de la historia del capitalismo.

7) Lo nuevo es que ya no quedan países comunistas que puedan
salvar al capitalismo. ¿Qué va a hacer el Imperialismo con la tecno-
logía? Los empresarios la necesitan en la competencia con el resto
de los capitalistas, pero al mismo tiempo son víctimas mortales de las
maquinarias y aparatos modernos.

8) Otra cuestión novedosa es que los ciclos de la economía, o
sea, los periodos de recuperación vienen siendo cada vez más
cortos y los de crisis cada vez más largos. Después de la segun-
da guerra, la recuperación económica se prolongó por 22 0 23 años.
Las últimas recuperaciones no duraron más de 6 años. (Desde 1991 a
1997 y luego, desde 2002 al 2008). En cambio, los períodos de crisis
son cada vez más prolongados y profundos. (Desde 1968 a 1991). Y
aproximadamente las tres cuartas parte de la humanidad viven en la
pobreza o la indigencia más extrema.
Esta situación obedece siempre a la misma causa: la revolución tec-
nológica. En el siglo XIX y la mitad del siglo XX, la tecnología estaba
atrasada en relación a la de la actualidad, o sea a la del siglo XXI. Al
capitalismo le costó unos 23 años recomponer el aparato productivo
mundial después de la Segunda Guerra, debido a ese atraso tecnoló-
gico. Pero con los actuales adelantos, y el nivel de desocupación que
produce y la caída del consumo, en pocos años o tal vez meses, se
abastecen los mercados mundiales y se los saturan. Debido a esta
cuestión, debemos prever que a partir de ahora vamos a vivir en una
situación de crisis económica crónica, y que los períodos de recupera-
ción casi no se van a notar. Serán de meses, o a lo sumo de un año.

10) El sistema capitalista no tiene salida. Una tercera guerra mundial
por los mercados no es viable. La experiencia de la Segunda Guerra,
le demostró que durante el conflicto armado los pueblos se levantan y
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expropian las empresas capitalistas. En 1945 han perdido todo el Este
europeo y gran parte del Asia. (Una tercera parte de la humanidad).
Puede suceder que en una tercera guerra, termine cayendo todo el sis-
tema imperialista, como un castillo de naipes, tal como cayó el Imperio
romano hace 1.500 años.
Los salvatajes no sirven. Los Estados se endeudan repartiendo plata
a las empresas, bancos y en menor medida a los consumidores. Pero
si los trabajadores están sin empleo, lo que reciben es pan para hoy y
hambre para mañana. En otras épocas cuando la tecnología estaba en
pañales, los salvatajes daban resultados positivos, debido a que más
o menos rápidamente se recuperaba el empleo. Ahora la plata que
ponen los Estados, ya no dan los resultados de épocas anteriores de
crisis. Ya no se pueden abrir nuevas fuentes de trabajo simplemente
porque no se puede vender la producción. Y sin embargo es la única
acción que se le ocurre al capitalismo para enfrentar la crisis econó-
mica mundial. Una receta anticuada. Es como curar la gripe A con los
remedios de la gripe común.
Algo parecido ocurre con los planes de ajuste. Los despidos y reduc-
ción salarial, el achicamiento de los sueldos a los jubilados. El resul-
tado es una mayor caída del consumo, o sea, una profundización de
la crisis.

11) Es posible que en este periodo participemos de grandes luchas
que volteen gobiernos, y al propio sistema capitalista en diferentes
lugares. El Imperialismo va a actuar con toda crueldad para derrotar
a los pueblos. Las luchas ya las estamos viendo, y las respuestas del
Imperialismo también. Posiblemente al principio todo sea un caos. Po-
dríamos decir una barbarie. Pero también la barbarie se mueve y llega
a ser civilización, como se vio en la antigüedad. Seguramente poco a
poco las cosas se irán acomodando como los melones en un carro.
Podríamos decir que llegó la hora del socialismo, debido a que la hu-
manidad no conoce otro sistema que se le oponga frontalmente al ca-
pitalismo y que haya probado ser de una eficacia indiscutible.

12) Socialismo significa una revolución, que expropie las grandes
empresas, que son casi todas extranjeras, que pase la propiedad del
aparato productivo a manos del Pueblo y se realice la distribución de
la riqueza en forma equitativa. Estas medidas permitirán elevar los sa-
larios y reducir las horas de trabajo. Significa la utilización de la tecno-
                                                                               17
logía en beneficio de todo el pueblo, lo que haría posible la reducción
de las horas de trabajo a 6 o 4 horas diarias, el trabajo para todos, lo
mismo que la salud, educación y vivienda.

¡Esta es la revolución socialista mundial!




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El Imperialismo sin salvación
Manotasos de ahogado
De los gastos estatales más descontrolados a los recortes
de gastos más encarnizados
Ante el estallido de la crisis económica mundial del imperialismo en el
2008 cuando quebraban los bancos, las empresas industriales, fábri-
cas; los gobiernos no tuvieron mejor idea que subsidiar con cientos de
miles de millones de dólares y euros a las grandes empresas multina-
cionales. El argumento de los funcionarios era que estas empresas
iban a dar trabajo a millones de personas y por lo tanto se iba a reani-
mar el consumo.
Pero las grandes “corporaciones” se guardaron la plata, la invirtieron
en acciones y títulos públicos, y del aumento de la producción y el
trabajo se olvidaron por completo. Hoy los Estados se quedaron sin
plata y el desempleo aumentó en todo el mundo haciendo crecer la
pobreza, la indigencia, la delincuencia y la criminalidad, empezando
por los funcionarios.

Una vuelta de timón
Ante esta situación, los gobiernos de todo el mundo han decidido dejar
a un lado los subsidios y disminuir los gastos de los Estados. Pero ade-
más le agregaron algo más: recaudar más plata como sea. Parece que
de repente, se ha considerado que Menem era un gran estadista con
sus terribles planes de ajuste, y en todo el mundo están gritando “volvé
Menem. Te perdonamos”. Se proponen vender todas las propiedades
estatales y “hasta las joyas de la abuela” para recaudar algo:

Grecia
El Gobierno griego se propone aplicar un plan de ajuste para poder
recaudar unos 50 mil millones de euros. Consiste en vender los 39
aeropuertos, las centrales eléctricas, la lotería, el puerto, los casinos,
el hipódromo, el correo, la minería, imponer los peajes en manos pri-
vadas, acciones de los bancos oficiales, miles de hectáreas de tierras,
y más.

Irlanda
Puso a la venta las aerolíneas, los puertos, las centrales eléctricas, el
hipódromo, el gas, los bosques, entre otras cosas.

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Inglaterra
Puso en venta la mitad del servicio de control aéreo, buques estatales,
empresas de vinos finos estatales, la banda ancha de Internet y hasta
los datos públicos de las personas al sector privado.

Italia
Puso en venta las frecuencias de radio a empresas telefónicas y está
preparando ventas de bienes del Estado por unos 50 mil millones de
euros para después de las elecciones.

España
Pone en venta la Lotería estatal, valuada en 25 mil millones de euros.
Además, el Aeropuerto Internacional de Barajas en Madrid, y el de
Barcelona, entre otros aeropuertos.

Portugal
Se propone vender la Empresa de energía de Portugal y la distribuidora
REN. También el Gobierno piensa vender la Empresa estatal de agua
y “diversas tenencias estatales que podrían incluir radios, televisión y
la agencia Nacional de Noticias”. Están en venta también la aerolínea
estatal TAP, los aeropuertos y la aseguradora del Banco Estatal CGD.

Pero por sobre todas las cosas, de lo que se trata es de reducir los
gastos de los Estados e incrementar sus reservas. Las ventas son solo
una parte de esta política en la que se incluyen despidos de emplea-
dos estatales y privados, la rebaja de los salarios, el alargue de la edad
para la jubilación, la reducción de los subsidios a los desocupados y a
los indigentes.

Estados Unidos
Si no se recortan los gastos, la mayor potencia mundial del capitalismo
podría declarar el default. O sea que dejarían de pagar su deuda exter-
na que supera los 14 BILLONES de dólares. “Y si esto pasa, la crisis
sería peor que la del 2008”
El recorte de los gastos que se propone realizar el Gobierno, es de 4
BILLONES de dólares. Quieren empezar por quitarles la ayuda a los
mayores, algo así como sacarles el PAMI a los jubilados argentinos.
Además se proponen dejar de atender los problemas sociales y dejar
a millones de pobres en la miseria absoluta.
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Pero esto no es nada en relación a lo que se viene. Se está discutien-
do un paquete mucho más grande. “Nada será acordado hasta que
todos los puntos sean acordados” dijo el Presidente Obama. O sea
que son muchos los puntos de “ajustes” que se están discutiendo.




       Los ajustes profundizan la crisis
La medicina es peor que la enfermedad
Esto es así porque “el ajuste” que aplican, hace caer más el consumo,
que es el causante de la crisis. O sea que agrava el problema. El que
sufre estas políticas es el pueblo. Grecia es un ejemplo. Recibió miles
de millones de euros, a condición de que deje de subsidiar el consumo
y de gastar los fondos del estado. Subió la edad jubilatoria, bajó los
salarios, despidió a miles o cientos de miles de empleados públicos,
pero al final tuvo que salir a pedir más plata, ya que la producción y las
ventas habían caído, debido a la falta de consumo.
El Estado no podía recaudar impuestos y por lo tanto no podía pagar
la deuda externa. Y menos la deuda interna. Por eso tantas huelgas
generales y movilizaciones populares. Finalmente de lo que se habla
es del default, o sea, de dejar de pagar la deuda externa. El Fondo
Monetario Internacional se quedó sin receta creíble.

Lo que pasa en Grecia es lo que más claramente se ve. Pero se oculta
crisis de países más importantes económicamente, como Italia, Espa-
ña, Francia e Inglaterra y hasta Alemania. Toda Europa está sufriendo
la enfermedad terminal de la crisis económica imperialista mundial.

Por su parte, Estados Unidos tiene un déficit fiscal de varios billones
de dólares y también poco a poco está quitando los subsidios, aumen-
tando los precios y la desocupación. Crece el descontento, las movi-
lizaciones populares y los enfrentamientos con la policía. Surgieron
entonces los indignados norteamericanos que se establecieron frente
a la Bolsa de de Comercio. Y movilizaciones en todo el País. Se en-
frentaron a la policía, exigieron la retirada de las tropas de Irak y Afga-
nistán, piden trabajo y hacen todo tipo de reclamos. Es de prever que
las movilizaciones populares norteamericanas van a seguir creciendo,
al igual que en todo el mundo.
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Ni que hablar de los países árabes. En Egipto el pueblo volteó al go-
bierno. Entonces asumieron los militares. Ahora la movilización contra
los milicos crece diariamente y el régimen va derecho a una caída es-
trepitosa. Pero no es un problema de una nación, sino que los pueblos
están en pie de lucha en todas las naciones árabes.

Y al caer el consumo mundial, los países latinoamericanos que como
Argentina y Brasil venían exportando productos industriales y agro-
pecuarios, ahora se preparan para una caída de las ventas en un 50
por ciento en promedio. No podía ser de otra manera: las colonias no
pueden estar mejor que los imperios.

La crisis mundial del imperialismo se profundiza y junto con eso, la
bronca de los pueblos, que se expresan en huelgas generales, movi-
lizaciones callejeras, enfrentamientos con la policía, acampes, movi-
miento de “los Indignados” en España, pueblos que voltean gobiernos,
como en los países árabes, lucha estudiantil en Chile, entre otras co-
sas.




      Crece el PBI, ¿crece el bienestar?
Las vaquitas son ajenas
El Producto Bruto Interno de la Argentina viene creciendo a fuerza de
exportaciones de bienes agropecuarios, o sea, alimentos. Pero ese
aumento de la producción y las ventas no benefician más que a una
absoluta minoría de la población. Estos son los grandes productores y
exportadores, es decir las empresas multinacionales, que se llevan la
ganancia al extranjero, una minoría de trabajadores y algunos peque-
ños empresarios proveedores de insumos, dejándonos a los Argenti-
nos con la miseria. La mayoría de la población sufre la desocupación,
la pobreza, y hasta la desnutrición y la muerte.
Pero si escuchamos a los economistas, en general solo nos informan
del crecimiento de la producción y ocultan el crecimiento de la pobre-
za. Es por eso que es difícil entender lo que escriben esos profesiona-
les. Pero se aclara todo cuando nos damos cuenta que ellos trabajan
para las clases ricas y para los intereses extranjeros.

                                                                          23
Es un nuevo fenómeno de la economía mundial
Hasta los años 60 aproximadamente, cuando crecía el producto Bruto
Interno, la población pobre recibía algo de los beneficios. Primero, por-
que existían más empresas de capitales nacionales que por lo general,
volvían a invertir en el país, y segundo, porque la tecnología estaba to-
davía atrasada en relación con lo que es en la actualidad y por lo tanto
se utilizaba mucha mano de obra en la producción. Había trabajo y la
clase obrera podía consumir no sólo alimentos, sino además, vestirse,
comprar electrodomésticos, hacerse su vivienda.
Lo nuevo de la situación es entonces, que la producción y las ventas,
benefician solo a una minoría de la población: las multinacionales, las
clases ricas ligadas a los capitales extranjeros, un sector de la clase
media y los pocos trabajadores que tienen empleo. Queda por fuera
resto de la población en condiciones de trabajar, entre ellos los jóvenes
porque “no tienen experiencia” y los adultos porque “son demasiados
viejos para trabajar y demasiados jóvenes para jubilarse”.




     Hecatombe mais grande do mondo
Venimos sosteniendo que el sistema capitalista mundial no tiene una
solución para la crisis económica, que es de consumo y producción.
Si los Estados subvencionan el consumo, se funden como sucedió en
Argentina, cuando en el 2011, Cristina Kirchner se gastó toda la plata
en subsidios con el fin de ganar las elecciones. Luego, cuando termi-
naron los comicios, se pasó del asistencialismo a la receta del Fondo
Monetario Internacional, “el plan de ajuste”.

Brasil recorrió un camino distinto, para caer finalmente en la misma cri-
sis. A principios de 2011, el Gobierno del País de Pelé, vio cómo crecía
la inflación y no tuvo mejor idea que reducir el consumo del pueblo, re-
cortando los subsidios, subiendo las tasas de interés para los créditos,
y aumentando los impuestos. La idea de los economistas es: si cae la
demanda, caen los precios. Desaparece la inflación. El hambre de la
gente, la desnutrición y la muerte, no importa. Cuando menos consu-
mo, menos inflación. Y eso es cierto. Sino veamos que los cementerios
donde nadie consume, son los lugares donde existe menos inflación.
Una inflación cero. Y realmente, a esos lugares nos llevan las políticas
                                                                            24
anti-inflacionarias que aplican los gobiernos a nivel mundial.

Pero la caída del consumo significa la paralización de la producción
y por lo tanto la caída de las ganancias capitalistas. La crisis no es
otra cosa que la economía mundial paralizada por falta de mercado de
consumo. Por eso la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, al ver cómo
caía la economía brasileña, dio un giro de 180 grados. A fines de no-
viembre de 2011 decidió subsidiar el consumo y la producción. Redujo
los impuestos que pagan las empresas industriales (multinacionales)
con el acuerdo de la rebaja de los precios de cocinas, heladeras, lav-
arropas y otros productos electrodomésticos. Además, bajó las tasas
de interés para que la gente y las empresas puedan sacar créditos.

¿Hasta cuando regirá esta política brasileña de subsidios estatales?
Hasta que se le acabe la plata al Estado y el Gobierno se vea obli-
gado a volver a los planes de ajustes. Y en medio de estos vaivenes
económicos, la crisis se va profundizando hasta que más tarde o más
temprano termine en un estallido social de magnitud, como sucedió en
Argentina en el 2001.

No confundir gordura con hinchazón
¿La economía del Brasil superó a Gran Bretaña y otros países euro-
peos? ¿O sea que los países coloniales y empobrecidos pueden supe-
rar a las potencias económicas, es decir, al Imperialismo? Es el mismo
cuento que se les hace a los trabajadores cuando se les dice que si
agachan la cabeza y trabajan como un burros, sin protestar siendo
“buenos chicos”, el día de mañana van a llegar a ser ricos.

En primer lugar hay que aclarar que los 2.400 billones (dos billones
cuatrocientos millones de dólares) que alcanzó el PBI de Brasil, se
tiene que repartir entre 200 millones de habitantes. Suponiendo que
todos reciben una parte igual, cada ciudadano brasileño se llevaría
12.000 dólares anuales, mientras que Gran Bretaña que cuenta con 62
millones de habitantes, cada británico recibiría 38.000 dólares anua-
les. ¿Podemos decir seriamente que Brasil superó a Gran Bretaña?

Por otra parte, el PBI de Brasil, en realidad no es de Brasil, sino que la
mayor parte lo hicieron las multinacionales que se llevan las ganancias
a Europa, o a Estados Unidos. Brasil se queda con la miseria creciente.
                                                                             25
Un cuento chino
Otro grande en el tobogán al abismo
En China, el Gobierno “comunista” dictador y criminal le abrió de par
en par las puertas a un imperialismo en crisis, para que introduzca la
producción que ya no se podía vender dentro de los países capitalis-
tas.
Pero además, en el 2001, al entrar “La República Popular” a la Organi-
zación Mundial del Comercio (OMC), le permitió a las grandes empre-
sas multinacionales instalarse masivamente dentro del territorio y que
se aprovecharan de la mano de obra barata, semi-esclava. La mano
de obra regalada, al combinarse con las más altas tecnologías, logra-
ron una producción tan barata, que nadie en el mundo podía ni puede
aún, competir con ella. La seguridad “jurídica” de las empresas de que
no les iban a cambiar las reglas de juego, lo garantizaba el Gobierno
dictatorial comunista. Entonces, los economistas y politólogos sirvien-
tes del imperialismo, empezaron a llamar a China, la locomotora que
iba a sacar al capitalismo en crisis.
Pero la realidad para estos alcahuetes y chupamedias, es como pegar-
se la cabeza contra una pared. El mercado Chino se saturó en el 2008
y con él, todos los mercados mundiales. Volvió a estallar la sobrepro-
ducción, pero lo nuevo es que esta vez ya no existen esos países co-
munistas que en otros años sacaron al capitalismo de la crisis.
Por otra parte, surgió un formidable factor que profundizó los proble-
mas: la rebelión de los trabajadores que llenaron el país de huelgas,
que consiguieron aumentos salariales hasta del 70%. Los sueldos
igual siguen siendo miserables. Tienen que trabajar 12 horas por día
para llevarse el equivalente a 700 pesos argentinos por mes. Menos
que los jubilados. Pero los costos laborales dejaron de ser tan venta-
josos para las multinacionales. Además las luchas siguen. Y no existe
seguridad jurídica que las pare.
“La ola de huelgas que recorrió las fábricas en el gigante asiático en
los últimos meses, tiene helados a los miles de empresarios de todo
el planeta…De la noche a la mañana los obreros chinos despertaron
de su letargo y reclamaron mayores sueldos y derechos laborales…
La mecha que prendió el fuego del clamor popular fue el suicidio (en
rechazo a la esclavitud) de 10 jóvenes trabajadores de las multinacio-
nales”.
“Tradicionalmente, los gobiernos locales enviaban matones a frenar
                                                                          26
a los trabajadores, (pero ésta vez las rebeliones fueron muy masivas,
extendidas e incontrolables). Por eso, optaron por tolerar las huelgas y
hasta permitir que algunos obreros exigieran libertad de organización
sindical independiente, que no existe”
Si ahora la economía china y de otros países del mundo, crece un
poco, se debe a los subsidios estatales. Pero ahora se están acaban-
do las reservas de los estados y comienzan a eliminar los subsidios,
lo que indica que “el resurgimiento” es como un respirador artificial en
una persona moribunda.

A la locomotora china se le pinchó la goma
“Debido a la crisis las empresas comenzaron a realizar “ajustes” o sea,
despidos masivos y rebajas salariales” “muchas firmas con sede en
la potencia asiática (multinacionales) atraviesan serios problemas de
equilibrio presupuestario”.

El 2 de diciembre de 2011 miles de trabajadores manifestaron frente
a las Empresa HI-P de Shangai. “Pero los problemas van más allá de
Hi-P. La ola de manifestaciones y huelgas de obreros y trabajadores
chinos también comprende, entre otros, las sucursales de la cadena
de supermercados inglesa Tesco. El mismo día, en Jinhua, provincia
oriental, cientos de empleados salieron a la calle para protestar contra
los despidos de personal. Los empleados bloquearon los ingresos a
los centros comerciales. Por otra parte 10.000 personas se manifes-
taron en la provincia de Guandong, la más afectada por la crisis. El
reclamo fue el pago de los salarios atrasados. También hubo manifes-
taciones contra Apple, IBM y otras grandes compañías.

Durante 6 o 7 años, China fue mostrada al mundo como el paraíso
capitalista que iba a sacar al sistema de la crisis. Ojala China vuelva a
retomar el camino revolucionario que marcó Mao Tse Tung, expropian-
do a todas las empresas imperialistas multinacionales; y poniéndolas
a funcionar bajo el control de los trabajadores.




                                                                            27
Rebelión árabe en cadena
Dos poderes usaba el Imperialismo para mantener a raya a los pue-
blos árabes: El estado de Israel armado hasta los dientes por Estados
Unidos y los gobiernos dictatoriales como Ben Alí en Túnez o Mubarak
en Egipto, entre otros. Pero la crisis económica mundial viene hacien-
do estragos en todo el mundo, dejando miles de millones de personas
desocupadas, pobreza creciente, indigencia y muertes por desnutri-
ción.
En Túnez reinaba el miedo. Sin embargo bastó que un hombre se
prendiera fuego, para que cientos de miles de personas salieran a la
calle y terminaran volteando a la dictadura de 25 años.
Rápidamente, como una reacción en cadena, otros pueblos árabes hi-
cieron lo mismo, como Argelia, Egipto, Yemen, Jordania. Todos países
gobernados por dictaduras apoyadas por los yanquis. Dicho de otra
manera, rápidamente los levantamientos populares están demoliendo
el poder del imperialismo en Medio Oriente y África. Desde mucho
antes, también enfrentaron a los Estados Unidos Afganistán e Irak y
lo derrotaron. La mayoría de los manifestantes son jóvenes que recla-
man trabajo, viviendas, un mejor sistema de salud, educación.
Es una situación histórica que hace recordar los levantamientos en
cadena de los pueblos de los países comunistas en los años 90 y 91,
que se conoce como la caída del muro de Berlín. La diferencia es que
allí cayó el régimen comunista y aquí se empieza a evaporar la domi-
nación imperialista.

La profundización de la crisis económica mundial del capitalismo no
tiene retorno. Es por eso que tenemos que esperar un proceso cada
vez más extendido de levantamientos populares, incluso en la Argenti-
na del kirchnerismo. Posiblemente exista una etapa de transición, don-
de asuman el poder sectores centristas, pero en esta situación, se irán
forjando los movimientos y líderes que finalmente encararán la lucha
conciente para terminar con la dominación extranjera y avanzar hacia
alguna forma de gobiernos de los trabajadores.
En los últimos meses del 2011, el centro de la revolución árabe se tras-
ladó a Siria, donde el Gobierno manda a reprimir con balas de plomo a
los manifestantes. En 6 meses mató miles de personas, pero cuando
más dura es la represión, más gente sale a la calle, por lo que todo
indica que al Gobierno asesino le va a pasar lo mismo que a Gadafi en
                                                                           28
Libia, a quien lo agarró la multitud y lo mató a golpes.




            Los indignados somos más
A fines de mayo de 2011, en más de 60 ciudades españolas se organi-
zaron acampes encabezados por jóvenes de la clase obrera y los sec-
tores medios. Son verdaderas asambleas populares donde se discute
todo lo que tiene que ver con la organización de un país mejor.
Este movimiento español es la continuación a huelgas generales que
se dieron en todo ese país y en toda Europa, con movilizaciones de
todo tipo. Y especialmente es la continuidad de los levantamientos po-
pulares de los países árabes.
Todo comenzó a partir del estallido de la crisis del capitalismo mundial
del 2008, crisis a la que denominaron “financiera” y que nosotros la
identificamos como una crisis de sobreproducción causada por la re-
volución tecnológica. Las maquinarias modernas desplazan a los tra-
bajadores, producen desocupación masiva, no solo entre los obreros,
sino también entre el resto de los trabajadores, incluidos los de clase
media.
Las altas tecnologías producen a gran velocidad y en gran cantidad,
pero por otra parte, con la desocupación masiva, hacen caer el con-
sumo y por lo tanto se detienen las ventas, y en consecuencia toda la
producción, lo que conduce a más despidos, más caída del consumo,
más paralización de la producción. Convirtiéndose el sistema en un
espiral de crisis que lo va quemando y convirtiendo en cenizas.
La falta de trabajo significa falta de un futuro para toda la sociedad,
pero especialmente para la juventud. Por eso es que este sector es
el más rebelde y combativo de todo el pueblo y por eso mismo, se
ha convertido en la vanguardia de las luchas. Los estallidos sociales
demuestran la indignación de los pueblos a nivel mundial. Por eso, el
nombre de “los indignados” en España refleja a la perfección el senti-
miento de la población mundial.
El nivel político de estas luchas es altísimo. “La protesta es un rechazo
a la clase política, a la corrupción del sistema y al bipartidismo al que
asocian con una dictadura”. Reclaman “medidas urgentes contra el
desempleo, tener derecho a la vivienda y a los servicios públicos de
calidad”.
                                                                            29
Algunas de las consignas son: “Mandan los mercados aunque no los
hemos votado”. Llaman a no votar diciendo: “nuestros sueños no ca-
ben en sus urnas”, “sin tus votos no son nada”, “tu indiferencia los hace
poderosos”, “la calle es tuya tonto”. En cuanto a la crisis dicen: “No es
crisis, es estafa”. Para ellos, ganar la calle y armar mucho revuelo es la
forma de luchar: “Pienso, luego perturbo”, “Seamos realistas: pidamos
lo imposible”.
La crisis del imperialismo no tiene salida. Por eso es de esperar que
los movimientos antisistemas se sigan extendiendo por todo el plane-
ta, carcomiendo el poder de las clases ricas y explotadoras, y hundien-
do aceleradamente al Imperialismo.




                                                                             30
El camino del Pueblo al poder
¿Qué hace la política?
Las políticas expresan los intereses materiales de clases y
sectores de clases
Por eso es que vivimos y protagonizamos una lucha de clases perma-
nente por el poder. Los sectores que controlan los resortes del Estado,
aplican políticas que favorecen sus propios intereses. El resto, los opo-
sitores pelean por conseguirlo, para aplicar las políticas que satisfagan
sus necesidades materiales. Cada sector organiza o apoya su partido
político para poder pelear por sus intereses.

En algunos casos, coinciden los intereses de un sector de clase con
otro y se forman alianzas para pelear juntos por sus objetivos comu-
nes. Pero existen dos grandes sectores sociales que tienen intereses
encontrados, contradictorios o mejor dicho irreconciliables. Son la cla-
se trabajadora y la clase de los capitalistas.

1) ¿Por qué irreconciliable? Porque bajo este sistema, la producción
es colectiva pero la apropiación es individual. O sea que millones de
trabajadores se sacrifican para que una absoluta minoría se enriquez-
ca y viva como reyes gracias al trabajo ajeno. Son intereses irreconci-
liables porque los ricos no están dispuestos a compartir sus riquezas
con los trabajadores y éstos no quieren seguir siendo explotados y
trabajando como burros para que se beneficien otros. Esto es lo que
causa la lucha de clases en todo el mundo desde que nació el sistema
capitalista.

2) Además, porque que a la clase rica, o sea, a la patronal solo le inte-
resa el dinero, la ganancia. Y para eso necesita pagarles a los trabaja-
dores lo mínimo y hacerles trabajar lo máximo posible, mientras que a
la clase obrera le conviene trabajar la menor cantidad de horas, lo más
aliviado y ganar lo máximo posible. Es acertado decir que los intereses
de los trabajadores y de los patrones son como el agua y el aceite. No
se puede mezclar. La prédica de las clases ricas es que somos todos
iguales ante la ley, que debemos “armonizar los intereses de los traba-
jadores con los de los capitalistas, que somos todos argentinos, etc. O
sea, buscan disimular la explotación de los trabajadores por todos los
medios que manejan, como la televisión, las radios, Internet, etc. Esta
predica da resultado y confunde a la clase obrera.
                                                                            32
¿Qué partidos apoyan?
En Argentina los ricos apoyan al Justicialismo, al kirchnerismo, a Macri
o a los radicales. Mientras que los trabajadores, por todo un periodo
apoyaron al Justicialismo, pero ahora que ese Partido se pudrió, están
buscando nuevos partidos para la lucha y en ese camino está el MIJD
entre otros. Un sector de los trabajadores votó por Cristina, otros por el
“socialismo” de Binner, por los Federales de Rodríguez Saá y el MIJD,
otros por Duhalde, etc. Todo esto demuestra que todavía no existe un
partido en el que se organice la mayoría para defender sus propios
intereses de clase.

Clase media o pequeña burguesía
Es un sector social que está ubicado en el medio de la clase rica y la
clase obrera. Son trabajadores con un nivel de ingreso más alto, que
en su mayoría busca progresar dentro del sistema, para llegar a ser
ricos. Pero como el sistema está en crisis, muchas veces se vuelcan
hacia la clase trabajadora de menores ingresos. Así lo vimos en el
2001 cuando Cavallo les impuso el “corralito” y entonces se unieron a
los “piqueteros” a cantar “piquete y cacerola, la lucha es una sola”
Pero se abrió el mercado Chino con sus 1.300 millones de nuevos
consumidores, se salió de la crisis extrema y la clase media cambió.
A los piqueteros les gritaban “negros de mierda, vayan a trabajar” Sin
embargo ahora vuelve la crisis y no hay que descartar algún corralito,
despidos de empleados públicos, quiebras de pequeños comerciantes
o industriales, y que la pequeña burguesía busque juntarse en las ca-
lles nuevamente con los trabajadores más empobrecidos.
Digamos entonces que las clases medias son un sector social muy
inestable políticamente, que la mayoría quiere progresar dentro de un
sistema político en crisis y por lo tanto ve frustrarse sus aspiraciones
constantemente.
Hay que agregar que su inestabilidad se debe además, a que no existe
un sistema pequeñoburgués. Es capitalista o es socialista. Si la rique-
za está en manos de las grandes empresas, el sistema es capitalista.
Si está en manos de los trabajadores y el pueblo es socialista. Repeti-
mos: no existe un sistema de clase media.

Su partido es aquel que mejor represente sus intereses en cada mo-
mento de su existencia inestable. Simpatía por el menemismo desde el
89 al 95. Odio al menemismo desde el 95 al 99 y simpatía por “la Alian-
                                                                             33
za” de De La Rúa, Odio a De la Rúa y simpatía por las organizaciones
piqueteras en el 2001. Simpatía por el kirchnerismo desde el 2003 al
2011. Y ahora veremos el odio contra Cristina Kirchner cuando reciban
las boletas de los servicios, el aumento del comestible y los peajes, y
la inflación creciente.

Diferentes sectores de clases
A su vez cada clase lleva en su seno sectores con diferentes intereses
y por lo tanto apoyan a diferentes partidos políticos

Primero: dentro de las clases ricas están los empresarios industriales
extranjeros, dueños de las multinacionales que solo buscan llevarse
las ganancias a su país de origen, como son por ejemplo, Estados
Unidos, Europa o Japón. A los exportadores les conviene un peso de-
valuado. De esa manera, compran materias primas y pagan salarios
en peso, pero cuando exportan, reciben dólares y euros. Allí está la
gran ganancia.
Por otra parte, reclaman a los gobiernos que se pongan trabas a las
importaciones, ya que competirían con ellos y les sacarían mercados.
Además, para invertir en cualquier país ponen como condición, el de-
recho de llevarse a sus países las ganancias que obtienen.
Segundo: Los grandes productores agropecuarios, que también son
extranjeros, tienen los mismos intereses materiales, con la diferencia
que éstos están a favor de las importaciones de tecnología, semillas y
maquinarias agrícolas, que compitan con las nacionales y así se aba-
ratan los precios.
Tercero: los grandes comerciantes, que también son extranjeros, como
son por ejemplo, los supermercados, Shopping, casas de electrodo-
mésticos, etc., que también son extranjeras, tienen sus diferencias con
los industriales porque muchas veces prefieren traer y vender produc-
tos importados, con lo que entorpecen lo que producen aquí.
Cuarto: El sector financiero (banqueros) de las clases ricas tiene sus
grandes diferencias con los que producen, ya que les conviene prestar
plata a altos intereses, mientras que a los que producen les conviene
los créditos a bajos intereses.
Todos estos sectores de la misma clase, con intereses diferentes, con
contradicciones, en el 2011 cuando todos ganaban “buena plata”, apo-
yaban a Cristina. Pero anteriormente los del campo la enfrentaron y
derrotaron.
                                                                          34
Las diferencias entre sectores de la clase trabajadora
Primero: los que tienen empleo, necesitan ir todos los días al trabajo
y ser puntuales para no tener problemas con la patronal. No faltar ni
llegar tarde es una cuestión de vida o muerte. Lo que menos quieren
es ser piqueteros.
Segundo: Para los desocupados conseguir un empleos también es una
cuestión de vida o muerte. Y para lograrlo, muchas veces se ven obli-
gados a cortar calles y rutas. Y esto perjudica a los trabajadores que
no pueden llegar a la empresa o a la obra, que pierden el presentismo,
etc. Esto más que una diferencia, se convierte en un enfrentamiento.
Tercero: Dentro de una empresa se suele ver la diferencia entre los
obreros que tienen algún oficio o profesión con aquellos que no lo
tienen. Los que menos ganan, deciden salir a la huelga, pero los de
mantenimiento, matricería u otros lugares de la empresa prefieren no
acatar la medida de fuerza.
Todas estas diferencias suelen desaparecer cuando llega la crisis y
todos “caen en la volteada”.

Como ya lo dijimos, los trabajadores todavía no han logrado liberarse
de la influencia de las políticas burguesas, independizarse políticamen-
te y agruparse en una organización política unificada que les permita
defender sus intereses de clase y avanzar hacia la toma del poder.




               El Socialismo del MIJD
Hacia el gobierno de los trabajadores
El MIJD, Movimiento Independiente Justicia y Dignidad es una Organi-
zación política que quiere ir a fondo con el socialismo, con el concepto
de que EL QUE NO CAMBIA TODO, NO CAMBIA NADA. Y todo so-
cialismo comienza por lograr un gobierno de los trabajadores y todo el
pueblo. Un poder de este tipo no significa el socialismo, sino un gran
paso hacia ese objetivo. Una primera etapa. Según los maestros de
la clase obrera, y teóricos del socialismo, como fueron Carlos Marx y
Federico Engels, bajo un gobierno de los trabajadores, o sea cuando
la clase obrera recién toma el poder, el Estado sigue siendo todavía y
hasta cierto punto, un estado capitalista que está obligado a respetar
el mercado “burgués”. El reparto de la riqueza sigue siendo por todo
                                                                           35
un periodo, más o menos así: dar “a cada cual según su capacidad”.
La lucha por el socialismo, como una segunda etapa, nace de la nece-
sidad de un reparto justo de la riqueza. Aparece como respuesta a esa
primera gran injusticia que significa que mientras que la producción se
realiza en forma colectiva, la apropiación es individual.
-¿Qué es eso?
-Se llama producción colectiva porque los que trabajan y producen,
son una masa de gente, una multitud que se sacrifica diariamente,
mientras que los que se quedan con la producción, las ventas y las
ganancias, son unos pocos que se apropian del trabajo ajeno.
Pero además, la lucha por el socialismo, una segunda etapa, signifi-
ca que gracias a que el actual interés individual capitalista, pierde el
poder, la humanidad puede seguir avanzando hacia cada vez mejores
condiciones de vida, empezando por el mejoramiento de los proble-
mas económicos. Este avance supone un aumento permanente de la
producción de la riqueza, a tal punto que llega un momento en que el
reparto pasa a realizarse de “cada uno según su capacidad, a “a cada
uno según su necesidad”
-Cual es la diferencia?
-Que en la primera etapa, los individuos más capaces viven mejor gra-
cias a su capacidad, mientras que aquellos que nacieron menos inte-
ligentes, con problemas físicos o mentales, viven peor. La sociedad
todavía no puede hacerse cargo de todos los que tienen capacidades
diferentes, de brindarles las condiciones de vida que se merecen, sal-
vo casos aislados.
En la segunda etapa, gracias el crecimiento económico y cultural de
la sociedad, se pone el acento en los más débiles, ellos pasan a ser
los privilegiados y el reparto se realiza “a cada uno según sus necesi-
dades”. O sea los más capaces dejan su lugar de privilegio a los más
débiles. Dicho de otra manera, los más aptos ponen sus capacidades
al servicio de los menos capacitados.
-“Ni loco voy a dejar mi buena vida a otros”.
-Para que eso suceda, se necesita tiempo. No solo para lograr el cre-
cimiento económico, sino por sobre todo, para desarrollar la cultura de
la solidaridad. O sea para salir de un sistema individualista y egoísta
como es el capitalismo y pasar a un sistema donde crezcan los demás.
Porque si ellos crecen, crecemos todos.

Desarrollo económico y cultural
                                                                           36
El desarrollo económico y cultural que se busca con el socialismo,
supone crecimiento en todos los aspectos de la vida humana. Para
lograrlo será necesaria una coordinación con los pueblos de otros paí-
ses que también hayan comenzado su proceso revolucionario.
“La revolución socialista será internacional o no será nada”

Uno de los grandes dramas en la historia humana fue y es la esclavitud
laboral. Durante muchos años la clase obrera peleó y murió por reducir
la jornada laboral de 14 o 16 horas a 8. Uno de los primeros logros que
el socialismo se propone alcanzar, es la liberación de la clase trabaja-
dora de las largas horas de trabajo.

Los logros que se propone el socialismo
1° comienza a desaparecer la esclavitud laboral, ya que gracias a las
altas tecnologías se puede trabajar digamos 4 horas diarias, dar ocu-
pación a todas las personas en condiciones de trabajar que hoy están
excluidas del sistema productivo y podrían llevarse un salario mayor
que si se hubieran trabajado 8. Pero el avance tecnológico no se va
a detener nunca, debido a que el estado obrero, va impulsar la orga-
nización de institutos científicos y universidades en todos los barrios,
no solo para incluir al estudio a toda la gente, sino para que se desa-
rrollen miles y miles de ingenieros, técnicos y científicos de todas las
ramas. Esto significa que seguirá desarrollándose la tecnología y en
poco tiempo, en vez de trabajar 4 horas por ejemplo, se trabajarán dos.
- ¿Pero esto no significa que se está promoviendo la vagancia?
- 2° Trabajar menos horas significa que en menos tiempo se produce
lo necesario para la vida de toda la humanidad. Nuestra especie ten-
dría casi todo el tiempo libre para hacer lo que más le guste: Estudiar
ciencia, tecnología, y muchas disciplinas más. Estar con la familia, ha-
cer deportes, arte, irse de vacaciones, etc. Todas las personas serían
completamente libres y empezarían a vivir realmente como seres hu-
manos. ¡Chau a la esclavitud laboral!

Se puede decir que estamos en el socialismo, cuando los países revo-
lucionarios superen en tecnología y producción a las más adelantadas
naciones capitalistas.

“Democracia burguesa” o democracia indirecta
La democracia que rige en todo el mundo “democrático” es una simple
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dictadura. La llaman democracia INDIRECTA. La Constitución Argen-
tina dice en su artículo 22: “El pueblo no delibera ni gobierna más
que por medio de sus representantes”. Todas las instituciones de la
democracia no son más que trampas que les ponen las clases ricas
a las clases pobres. Casi todos los diputados (los representantes del
pueblo) son una manga de chorros y corruptos. Todas las leyes que
hacen son para favorecer a las clases ricas. Por eso es que les pagan
tan bien.
Y los jueces son elegidos por el Gobierno y el Congreso para que ha-
gan cumplir las leyes antiobreras que aprueban los legisladores.
Las elecciones son otra trampa. Salvo raras excepciones, solo ganan
los que tienen plata. Los que pagan millones por los espacios televi-
sivos, las notas en los diarios, los programas de radio, los que gastan
millones en afiches y en empresas que los pegan en las paredes o
muros. El pueblo solo escucha la campana de los ricos.

Aplicar la democracia directa o “democracia obrera”
Significa que todas las políticas de gobierno son discutidas y aproba-
das por el pueblo que se reúne en asambleas populares, delibera y
vota las políticas que se va a aplicar en cada momento y situación. De-
mocracia directa significa que los trabajadores y todo el pueblo saben
a la perfección cuanta plata se recauda en concepto de impuestos y
decide en que se gasta. O sea decide cual es el presupuesto nacional
cada año.
Esta política se puso a prueba en dos oportunidades: En 1871 se pro-
dujo una revolución triunfante en París. El pueblo se organizó por ba-
rrios y a esa organización le dieron el nombre de comuna. Las comu-
nas mandaban y el gobierno obedecía. Luego invadieron los alemanes
y hundieron en sangre al pueblo revolucionario de París.
Y en 1917 se produjo La Revolución Rusa. En los barrios, las empre-
sas, entre los soldados, así como en el campo, el pueblo se organizó
en unas asambleas populares que en ruso las llamaban Sóviets. El
pueblo deliberaba y decidía sobre todas las políticas más importantes
para la nación, por medio de los Soviets que estaban en todo el país.
De allí viene el nombre de Unión Soviética. Pero vino la invasión ex-
tranjera y se disolvieron los soviets.
Lo que vino después es otra historia.



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Métodos de construcción política
Los métodos son una serie de reglas que todos los militantes debemos
respetar. Es como tener un lenguaje común para poder entendernos. Per-
mite que todos “hablemos en el mismo idioma”. No respetar los métodos
sería como caminar en la oscuridad, viviríamos chocando unos con otros.
Los métodos son un factor esencial en la construcción de nuestro partido.
Permite el funcionamiento en equipo, “jugar de memoria”, o sea movernos
todos con las mismas reglas, para que nuestra lucha sea exitosa y no que
terminemos todos en medio de una gran confusión.


El Centralismo democrático
Centralismo significa que el MIJD tiene una política central y unificada,
que es la lucha por un gobierno de los trabajadores y el pueblo, por la
liberación nacional y el socialismo. Y también una organización con di-
rigentes centrales de centros, mesas, y coordinadores centrales nacio-
nales, que son los primeros responsables de ayudar a que se apliquen
las políticas centrales que se votan en cada momento.

Primero, en las asambleas todos escuchamos a todos y todos apren-
demos de todos. La dirección propone políticas y actividades para de-
terminadas luchas y luego escucha a los compañeros. Estos pueden
proponer otras políticas y otras actividades y entonces se debate y
luego se pone a votación las diferentes propuestas y se hace los que
decide la mayoría.
(Democracia)
Y una vez que se votó, se acaba la discusión y se aplica centraliza-
damente lo que se votó. (Centralismo) O sea, que se actúa como un
solo hombre, para pegar mejor y más fuerte. Esto es así, porque sino,
viviríamos discutiendo y nunca haríamos nada. Se paralizaría el Movi-
miento y no serviría para nada.

Luego se hace el balance de lo realizado. Allí se ve quién tenía razón.
Si los que habían ganado la votación o los que perdieron. Se discute, y
luego se votan las conclusiones del balance. (Democracia) Y una vez
que se vota, se acaba la discusión sobre el balance. (centralismo). Y
ésta discusión no se puede reabrir. Salvo que aparezca un factor muy
importante que no habíamos evaluado, que puede cambiar las conclu-

                                                                            39
siones centrales del balance.
Si esto sucediera, el o los compañeros que hayan “descubierto” ese
nuevo elemento de análisis, deben solicitar a la asamblea incorporar
en el temario el nuevo balance. Ésta evaluará si ese “nuevo elemento”
existe o no, y por lo tanto aceptará o no que se discuta todo de nuevo.
Lo que no se puede hacer es meter de contrabando en medio de la
discusión, un tema que no estaba en el temario votado al principio de
la reunión. Hacerlo significa que no se está preocupado por que se vo-
ten actividades y luchas, sino en la discusión por la discusión misma.
Dicho de otra manera que se es un charlatán. El deber de la dirección
del partido es el de parar la discusión y encarrilar el debate. Dejar co-
rrer el caos es señal de dirección floja, débil.

Entonces, el método es la discusión, luego la votación, y todos a traba-
jar y luchar. Y finalmente, el balance. Los compañeros que hayan per-
dido la votación, o sea que hayan quedado en minoría en una decisión,
realizan igual la tarea que se votó por mayoría.
Y deben ser los que más a fondo llevan a cabo lo votado, los que con
más fuerza realizan la actividad. Porque en la práctica es donde se ve
cual es la mejor política. Y esos compañeros tienen que mostrar al con-
junto del Movimiento, tienen que convencerlo, que la política votada
estaba errada. Y no se puede mostrar nada si no se aplicó la política ni
se hizo nada. ¿Cómo sabríamos quienes tenían razón?.

Porque después que un sector pierde una discusión, si se niega a
aplicar lo que se votó por mayoría, habrá demostrado la poca serie-
dad que tienen. Quedarían ante los compañeros del Movimiento como
unos simples charlatanes, que no les interesa comprobar los aciertos
o errores o sea, no les interesa la construcción del Movimiento. En
cambio si se han matado en la actividad se habrán ganado la conside-
ración de todos y el derecho a ser escuchados con respeto.

Distintas son las tareas individuales. Si el Movimiento necesita que
un determinado compañero o un grupo de compañeros haga o algu-
na tarea, alguna actividad particular, tome o tomen una determinada
responsabilidad. En este caso no es lo mismo que votar una actividad,
una movilización para el conjunto del Movimiento. Entonces lo más co-
rrecto es que se hable primero con él o los compañeros y ver si están
de acuerdo. Si no hay inconvenientes, se lleva la discusión a la reunión
                                                                            40
del centro, de la mesa o la Intermesa y se pone a consideración y a la
votación de la asamblea.

Pero si el o los compañeros tienen algún inconveniente, nadie le puede
obligar a hacer lo que no quiere o no quieren. Ni los dirigentes ni la
mesa ni la Intermesa.
Repetimos: sea cual fuere la causa de la negativa, nadie, ni la asam-
blea le puede o les puede imponer que realicen alguna tarea o tomen
alguna responsabilidad que no quieren.

El centralismo democrático es el método que entre otras cosas, permi-
tió al MIJD llegar a ser el Partido que es en la actualidad.

Objetividad y Subjetividad
Objetividad es tener en cuenta solo la realidad. Es diferente y opuesta
a la subjetividad donde tenemos en cuenta solo nuestros pareceres,
nuestra propia opinión personal, y solo nos guiamos por nuestro sen-
timientos.
Objetividad significa que en la evaluación que hacemos de la reali-
dad, no mezclamos nuestros pareceres, sino los datos que hayamos
recabado para tener una “diagnóstico” objetivo. Significa estudiar la
realidad, que es todo lo que está por fuera de cada uno de nosotros.
Ver lo que está pasando por la cabeza de nuestro pueblo o del sector
que estamos evaluando. Al empezar a estudiar, podemos tener una
corazonada, un pálpito, etc. pero recién cuando realizamos un estudio
a fondo de la realidad tal cual es, es cuando podemos ver si nuestros
pálpitos o corazonada estaban acertados o errados.

Si no actuamos así, si mezclamos nuestras opiniones personales con
la realidad, nuestros sentimientos, etc. es seguro que vamos a errar
nuestros análisis, y por lo tanto nuestra política. La Objetividad es un
método científico de construcción de nuestro Movimiento.

Las ciencias médicas enseñan cuáles son los métodos que deben apli-
car los médicos frente a un paciente. Primero los análisis. No dicen
“a mi me parece que tiene tal cosa, y entonces lo opero”. Le hacen
radiografías, tomografía, resonancia magnética, análisis de orina, de
sangre, etc. Hasta estar seguros sobre cual es la enfermedad o la
lesión. O sea hasta tener un diagnóstico. Recién entonces actúan, o
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sea, se fijan una terapia. Pero los análisis tienen que ser muy serios
y precisos, porque sino se puede errar en el diagnóstico y por lo tanto
en la terapia.

Aquí vemos cómo los pálpitos, los pareceres del médico no cuentan
para nada. Hasta tal punto que los análisis los hacen otras personas.
De la misma manera debemos actuar los compañeros del MIJD que
siempre estamos estudiando el cuerpo social de nuestro pueblo, que
siempre estamos haciendo análisis y buscando tener un diagnóstico
preciso para no errar en la terapia, o sea, en la política. Si lo médicos
erran en la terapia, puede morir el paciente. Pero si erramos los revo-
lucionarios puede perderse una revolución y morir miles o millones de
trabajadores y toda clase de gente.

La subjetividad entre compañeros
Hay compañeros que dicen “yo, al mirarle la cara ya me doy cuenta
si es una buena o mala persona”. Nosotros estamos cansados de ver
caras que en apariencia son poco amigables, pero que con el trato y
con el tiempo, nos convencemos que esa persona es de lo más ami-
gable, buen compañero o compañera. No nos guiemos por la cara de
la gente. Démonos tiempo en conocerla. Y muchas veces vamos a ver
que nos equivocamos fiero por ser subjetivos.

Otras veces puede suceder a la inversa: nos puede parecer una buena
persona por la cara o algún otro gesto, pero luego nos sorprendemos
porque resultó otra cosa.

Compañeros: no nos dejemos guiar por lo que no dicen algunos, de
otro compañera o compañero. Esperemos conocerla/lo más, ver otras
opiniones, ver poco a poco qué hay de cierto o de objetivo en lo que se
dice de ese o esos compañeros. Esto es actuar con responsabilidad,
con seriedad y con objetividad. Tomémonos todo el tiempo en obser-
var las cosas. Porque no hay peor daño que se le pueda hacer a la
organización que castigar a un compañero inocente, solo porque no le
gusta a algún dirigente. Pero seamos duros cuando tengamos todos
los elementos a mano.

El burocratismo
Del Francés bureau (buró) escritorio. Burócratas: gente de escritorio,
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o sea de oficina.
Los burócratas están muy cómodos en su escritorio. Los burócratas
sindicales por ejemplo, “están atornillados en sus sillones”, suelen
decir los trabajadores. Hay burócratas sindicales que hacen 30 o 40
años que son dirigentes. Pero no se contentan con los sillones y el
aire acondicionado. Además se quedan con las cuotas sindicales que
pagan los trabajadores y con la plata que aportan para las obras so-
ciales. Y como tiene mucha plata, compran empresas, acciones de las
empresas y campos. O sea que ya son patrones auque se los llamen
dirigentes sindicales.

Pero para cuidar su privilegio el burócrata se ve en la obligación de
aplicar la violencia, es decir el matonaje y eliminar toda democracia
obrera, porque si deja que se hable libremente, que los trabajadores
se organicen, lo primero que van a hacer, es tratar de voltear al “secre-
tario general”, para que deje de robarles y se vaya. Los burócratas sin-
dicales no dejan que la oposición en los gremios se pueda presentar
en las elecciones sindicales. Jamás informan a los trabajadores cuanta
plata entra al sindicato ni que se hace con el dinero. Ni nada de nada.

En el MIJD no existen los burócratas, porque no nos dedicamos a ro-
barles a los trabajadores ni a evitar la democracia interna. Pero por fal-
ta de comprensión, muchas veces hacemos burocratismo cuando no
informamos por ejemplo, lo que es y lo que hace el Movimiento, para
que luchamos, hacía donde queremos llegar, cuando no promovemos
la discusión política, cuando nos ubicamos por sobre los demás, o con
soberbia ante los compañeros. Cuando no comunicamos qué se hace
con la plata que se recauda en concepto de cuotas sociales. Se hace
burocratismo cuando no se promueven nuevos dirigentes, o sea cuan-
do no se le da lugar a otros compañeros.

El Movimiento necesita el desarrollo permanente de más y mas diri-
gentes, o sea, hacer lo opuesto del burocratismo. Necesitamos avan-
zar todos políticamente y ayudar a que avancen los demás, hasta que
se conviertan en nuevos dirigentes. Tratamos con respeto a todos los
compañeros, les mantenemos informados de todo, los dirigentes dan
el ejemplo en la lucha, poniéndonos al frente. ¡Nada de sillones, de es-
critorios ni privilegios! ¡Nada de robo a los compañeros! Los dirigentes
son los que más se sacrifican.
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Manejar el tiempo y el espacio
Compañeros: ¿conocen el dicho popular: “¡que desubicado!”?
Se refiere a una persona que no se ubica en el lugar ni en momento en
que está, para decir o hacer las cosas.
El Movimiento necesita que todos los militantes y dirigentes del MIJD
sepan manejar el tiempo y el espacio. Cualquier lucha que queremos
realizar, debemos elegir con mucha atención el lugar y el momento en
que la hacemos. Ya sea para sorprender al enemigo o para que no nos
sorprendan. Para que la pelea sea más eficaz, para que tenga mayor
repercusión, etc.

Y lo mismo, si un compañero le quiere decir a otro que se equivocó o
actuó mal en algo, debe esperar el momento y el lugar para conver-
sar. A nadie le gusta que le reten ante otros compañeros. Aunque uno
tenga razón, no lo va a aceptar, se va a enojar porque se le dijo ante
otras personas y compañeros. Y así, al final, en vez que mejore su
forma de actuar, el compañero va a terminar peleado con nosotros y
no habremos logrado el objetivo de que mejore. Y si no logramos que
mejore, hemos fracasado. No podemos estar contentos solo porque “le
cantamos la justa”.

Por eso, primero agotamos el tiempo, teniendo toda la paciencia del
mundo, hablando amigablemente a solas con el o la compañera. Tal
vez no nos acepte el error en la primera reunión. No nos desespe-
ramos. Seguimos conversando otro día hasta convencerla o puede
suceder que los que estamos equivocados somos nosotros y en la
discusión nos damos cuenta que los que tenemos que cambiar somos
nosotros. Y allí termina todo. Todo bien, todo compañerismo.

Pero si hubiéramos hecho al revés, llevando la discusión directamente
a la reunión sin haber conversado con la compañera o el compañero,
lo único que conseguiríamos es armar un lío terrible, donde se con-
funden todas las cosas y donde terminamos todos peleados. El o la
compañera se sentiría como si le hubiéramos clavado un cuchillo por
la espalda, sin decirle ¡atajate!

Y así, todos los compañeros debemos saber manejar el momento y el
lugar de lo que vamos a hacer o decir. O sea, el tiempo y el espacio.
Finalmente, si después de hablar con el o los compañeros, de tener
                                                                         44
paciencia, no se logró avances, si los errores se siguen cometiendo,
no queda otra. La que decide que hacer en esos casos, es la asamblea
del centro, si es un problema del centro, de la mesa o de la intermesa,
basándose en los elementos objetivos que aporten los compañeros.

Así actuamos con compañeros a quienes consideramos solo equivo-
cados. En cambio si sospechamos que se trata de “militantes” que
están trabajando para el enemigo, tratamos de conseguir todos los
elementos de prueba para presentar en la asamblea y expulsarlo del
Movimiento. Y de la misma manera actuamos con aquellos socios que
le roban a los compañeros.

Avanzar en la conciencia política
Para avanzar en la conciencia política, se debe querer avanzar. Y para
querer avanzar en este terreno, se debe tener ganas de hacer cosas
por los demás. Y la mayor cosa que se puede hacer por los demás
es ayudar a los trabajadores y el pueblo a organizarse y pelear por
el poder. La tarea de la militancia revolucionaria es lo más grandioso
que puede llevar a cabo un trabajador o cualquier persona de nuestro
pueblo.

La profesión de los médicos, los ingenieros los cinéticos, son digna
del máximo respeto. Pero debido a la pobreza, el hambre y la desnu-
trición, o a la contaminación ambiental, males que produce el capitalis-
mo, cuando los médicos curan a 10 personas, existen 20 más que se
enferman. Porque los médicos no se dedican a la lucha política contra
la pobreza. Y entonces su esfuerzo quedan limitados y finalmente los
males se multiplican.

Y lo mismo pasa con las demás profesiones. Por eso la “profesión” de
militante revolucionario es superior a todas las profesiones. Porque se
propone cambiar todo el sistema. Declarar por ley que toda la riqueza
de un país, es propiedad de todo el pueblo, de manera que desapa-
rezca la pobreza, el hambre, la inseguridad, la contaminación ambien-
tal y todos los males que produce el capitlismo.

Solo cuando se entiende esto, es que uno deja a un lado las peque-
ñeces y pone todo su esfuerzo, su energía en la construcción de la or-
ganización revolucionaria. El chusmerío, la preocupación suprema de
                                                                           45
algunos compañeras/os por una bolsita de alimentos o por un subsidio
miserable, refleja que ese compañero todavía no ha tomado la con-
ciencia política de poner todo el corazón en la lucha por el Gobierno de
los trabajadores, la liberación nacional y el socialismo.


El mayor triunfo de un dirigente:
Es desarrollar nuevos dirigentes
El método es estar preocupado siempre por prestarles atención a to-
dos los compañeros. “Estar pegaditos a los compañeros”. Ayudar a
que se desarrollen otros dirigentes. Si no tenemos decenas de miles
de dirigentes, es imposible realizar la revolución. En cambio, si los ac-
tuales dirigentes ayudan a desarrollar a otros, queda más libre para ir
a otro lado a hacer lo mismo. No es como algunos creen: que quedará
relegado y perdido en el fondo del mar del Movimiento. Si logró hacer
las cosas bien será más dirigente que nunca. Porque el Movimiento
rápidamente lo ubicará en tareas de mayor responsabilidad.

El mayor triunfo del Movimiento:
Acercar nuevos compañeros y organizaciones
Si no somos sectarios, si estamos abiertos a la incorporación de nue-
vos compañeros y organizaciones, si logramos hacerles conocer nues-
tra política y aprender de ellos, nuestro Movimiento habrá triunfado.
Por supuesto que siempre tenemos que estar con los ojos abiertos
ante el peligro de que los servicios de inteligencia se nos infiltren. Pero
¡ojo! Que esa necesidad no nos lleve a aislarnos con el pretexto de
“cuidar al Movimiento” Porque ese “cuidado” que lleva al encerrar al
MIJD y lo conduce al sectarismo, con seguridad lo va a llevar a la
muerte como organización.

Que los demás van a pensar distinto que nosotros en muchas cues-
tiones, y van a actuar distinto démoslo por hecho. Siempre va a ser
así. Pero eso no puede ser un pretexto para cerrar al Movimiento. Para
desnaturalizar la organización que nació para pelear junto a los traba-
jadores y todo el pueblo. Sería además un desperdicio. Centenares de
miles de trabajadores están saliendo a pelear en todo el País. Se orga-
nizan por agrupaciones sindicales y políticas, y por otra parte organi-
zaciones que los años anteriores estaban centreando o coqueteando
con el Gobierno, ahora están rompiendo y no saben para donde correr.
                                                                              46
Su gente está descontenta, y en muchos casos están buscando algo
nuevo. ¿Cómo el MIJD no les va a abrir las puertas y no va a luchar por
convencerles de una política revolucionaria?

Pero también tenemos políticas para el desarrollo de nuevos dirigentes
en el interior del Movimiento. Por ejemplo, se votó que en cada direc-
ción de mesa, que se compone de tres Coordinadores, un represen-
tante de jubilados, otro de prensa y un tesorero, debe haber un joven
menor de 25 años y un trabajador en actividad dentro de los tres coor-
dinadores. Pero no será para dedicarse solamente a los jóvenes o a
los trabajadores. Sino para dirigir junto a los demás, o sea, a todos los
sectores que toma el Movimiento. Es decir, que se trata de desarrollar
dirigentes completos.

Para qué se hacen los temarios
En cualquier reunión del nuestro Movimiento-Partido, antes que nada,
nos ponemos de acuerdo con el temario que vamos a discutir. (Discutir
no es pelearse como entiende mucha gente) sino considerar, deba-
tir los temas que fijamos de antemano. La dirección del centro, de la
mesa o intermesa, debe presentar un temario. Y si alguna compañera/o
creen necesario agregar algún otro tema a la discusión debe pedir au-
torización a la asamblea, y si ésta considera que es de interés general
y lo acepta, se incorpora el nuevo tema.

Los temarios se hacen:
1° Para ordenar la discusión, o sea, para que se hable sobre un deter-
minado tema y no nos vayamos “por las ramas”.
2° Para que la reunión sea ágil, para que no sea un “plomo”, algo can-
sador e interminable. Hay un dicho que expresa “Lo bueno, si breve,
dos veces bueno”. El temario se hace para que se terminen votando
actividades, movilizaciones, concretas y claras, etc. Si no hubiera te-
mario, cada cual trataría de discutir lo que le parece mejor y se armaría
un gran barullo y finalmente se irían todos a su casa sin saber que
hacer. Sería “un viva la pepa”.y no la conducta de un partido serio, un
partido revolucionario.

En otra época a la gente que se juntaba a discutir grandes cosas en al-
gún bar o café, y luego se iban a su casa sin ninguna tarea que hacer,
se les llamaba “revolucionarios de café” o simplemente charlatanes.
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En nuestro caso, hacemos el temario en cualquier reunión, para dis-
cutir tema por tema e ir resolviendo cosas concretas para realizar. Por
eso no se pasa a otro tema hasta que se haya terminado el anterior y
se haya tomado alguna resolución. No se pueden mezclar los temas,
porque se crea un caos en la discusión, nos confundimos todos, y fi-
nalmente no sabemos qué es lo que estamos discutiendo. Cuando se
discutió un tema y se aprobaron las actividades correspondientes, se
avisa que pasamos al siguiente tema.

Hemos escuchado dentro de nuestro propio Partido, a compañeros
dirigentes, que en nombre de la democracia interna están de acuerdo
que se hable de todo en la asamblea, sin respetar el temario. Que se
mezcle todo. La idea para ellos es que todos los compañeros puedan
expresar todos los problemas que quieran y que hay que escuchar
todos. El temario queda a un lado, la conclusión es una confusión ge-
neralizada, las horas pasan, la reunión se convierte en “un plomo”, se
aburren los compañeros y se van antes que termine la asamblea sin
saber que hacer, y con bronca por haber perdido el tiempo.
Queremos escuchar a todos los compañeros hablar y opinar del tema
que se está tratando y no de cualquier cosa. No somos revolucionarios
de café.

En el punto varios del temario se pueden hablar de cosas sueltas y
surtidas, que se hayan incluido antes que la reunión haya empezado.
No porque sea el punto varios, se puede hablar de lo que se nos de
las ganas. De lo contrario puede suceder (y ha sucedido) que el punto
varios termine siendo más largo, cansador y pesado que todo el resto
del temario.

Por eso sugerimos a los compañeros que la Intermesa discuta o deba-
ta y tome resoluciones sobre temas de interés general. Que los proble-
mas internos de cada centro o mesa, se discute en el centro o la mesa.
Y si no lo pueden solucionar, se pide la ayuda de la Dirección Nacional
para ver cómo se van resolviendo.


Más sobre métodos de construcción
Dirigir es, además de establecer un objetivo claro y una política correc-
ta, estimular, motivar, entusiasmar a los compañeros, mostrando las
                                                                            48
condiciones favorables, sin ocultar los obstáculos.

Estamos en guerra política contra las clases ricas y el imperialismo.
Y en la guerra los comandantes estimulan y agitan a sus tropas ante
cada batalla. Con sus diferencias, nuestro partido es un ejército en
lucha. Pero no se puede estimular a nadie si los comandantes van con
“pálidas”. Y cuando se dirigen a los soldados hacen girar su discurso
sobre los problemas y no sobre las soluciones. Sobre los obstáculos y
no sobre las posibilidades.
Ponemos como ejemplo dos de los más grandes comandantes milita-
res de la historia: Napoleón y San Martín. Cuando Napoleón se propo-
nía tomar Egipto en nombre de la revolución francesa, paró su ejército
frente a las pirámides y les dijo a los soldados más o menos estas
palabras: “Esta batalla la tenemos que ganar cueste lo que cueste,
aunque tengamos que dejar la vida en el intento. Soldados ¡adelante!
¡Tres mil años de historia nos miran!” Se refería a la historia de Egipto.
La batalla se ganó.
Y es famosa la frase de San Martín dirigiéndose al Ejército de Los
Andes, cuando desde Buenos Aires la oligarquía porteña se negaba a
ayudar económicamente al Libertador: ¡“Vamos a cruzar la cordillera
y vamos a ganar, auque sea en pelotas como nuestros hermanos los
indios”! Cruzó Los andes, derrotó al Ejército español y liberó Chile.

En la actualidad se puso de moda la palabra “motivador” apara iden-
tificar por ejemplo a un técnico de futbol ganador. Los técnicos de los
equipos campeones, además de conocer la técnica del juego, son
grandes motivadores de los jugadores.

Nosotros, los militantes del MIJD debemos aprenden de todos ellos
y convertirnos en grandes motivadores de nuestros compañeros y el
pueblo.
Esto significa que debemos hacerles recordar permanentemente el ob-
jetivo que perseguimos y resaltar todas las cosas buenas que hemos
logrado con el movimiento, las posibilidades políticas que se nos pre-
senta ahora, los problemas que tiene nuestro enemigo, la valentía que
nuestros compañeros demuestran en cada acción, la garra que hemos
puesto para conseguir las afiliaciones y las personerías, etc. Así como
ahora, si ponemos el mismo empeño, vamos a conseguir que decenas
de jóvenes se incorporen a nuestras universidades o a nuestras coo-
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perativas de viviendas.

Motivar es mostrar lo positivo
Así como tenemos el método de empezar cualquier reunión por las
cuestiones más importantes, es decir por los temas políticos, de la mis-
ma manera, siempre debemos comenzar resaltando los logros, o sea,
lo positivo de cada acción. Al final terminamos evaluando los errores
que hemos cometido para corregirlos. Pero al final. Hacerlo al principio
y que la reunión gire sobre los errores, es un error.
Imaginémonos a Napoleón o San Martín, a punto de dar una batalla y
para arengar a los soldados, decirles que tal general es un inútil, que
tal coronel un cobarde, que las armas son una porquería, etc. Esta ma-
nera de dirigirse a gente que se tiene que jugar la vida por una causa,
lo único que consigue e la desmoralización, “el bajón” de los que van a
la pelea, y por lo tanto una derrota casi segura.
Después de la batalla, los comandantes reúnen a sus soldados para
festejar y felicitarlos y al final ver tales o cuales errores cometidos. Y
si la batalla se perdió, la reunión igual empieza por lo positivo, reco-
nociendo el esfuerzo realizado por los guerreros, el valor y la bravu-
ra demostrados, y para felicitarlos a todos. Recién al final ver cuales
fueron los errores cometidos que nos han llevado a la derrota, para no
volverlos a cometer.
 Nosotros nos diferenciamos de un ejército, solo porque no tenemos
grados, ni hay jefes ni soldados. Pero en lo demás, El MIJD debe ac-
tuar de la misma manera. Los dirigentes debemos incentivar, y motivar
a nuestros compañeros, de una manera tal, que todos salgamos con
la misma decisión de llevar la lucha hasta el final para lograr el triunfo
en cada pelea.

Los principios
Son aquellas conductas que los revolucionarios deben tener en la vida
diaria y en la lucha. Nuestro primer principio es que encaramos una
lucha irreconciliable contra el sistema capitalista-imperialista. Irrecon-
ciliable quiere decir que no conciliamos con los gobiernos y los funcio-
narios del sistema, no tranzamos, y les damos la pelea a muerte.

Lo contrario de una persona principista es un oportunista. Esto quiere
decir que está esperando la oportunidad para acomodarse él sin im-
portarle los compañeros ni la organización y menos la revolución. Se
                                                                             50
va para donde sopla el viento, concilia con cualquiera.

Si nuestro Principio primero es la lucha a muerte contra el sistema
capitalista-imperialista, esto implica otras cuestiones que también per-
tenecen a los principios. Por ejemplo, la construcción de una organiza-
ción revolucionaria para poder pelear y vencer al enemigo.

Para los revolucionarios la pelea codo a codo con los compañeros, y
estar dispuestos a dar la vida antes que dejarlo morir es una cuestión
de principio. ¿Conocemos lo que hizo el Sargento Cabral? Cuando
vio que Cayó el caballo de San Martín y el general quedó atrapado,
en la batalla de San Lorenzo, en medio de los cañonazos se acercó
y lo sacó al caballo de encima, pero él murió por los cañonazos. El
Sargento Cabral era un hombre de principios. Y Gracias al esfuerzo de
todos pero en gran medida de Cabral, la batalla se ganó. Pero existen
muchos ejemplos en la lucha de la clase obrera.

La honestidad es una cuestión de principio entre los revolucionarios.
La mentira y los robos por ejemplo, son conductas que pertenecen al
enemigo. Un revolucionario principista debe se ser honesto y ser orgu-
lloso de su honestidad. El que roba a un compañero o a todo el Movi-
miento, deja de ser principista porque se pasó al campo de la moral del
enemigo. No merece llamarse compañero. Y tarde o temprano, cuando
los compañeros se den cuenta, serán echados de la organización.

La solidaridad con los compañeros entre revolucionarios es también,
una cuestión de principio. Estar atento y viendo como están los com-
pañeros para poder ayudarlos es fundamental y debe nacer espontá-
neamente de todos los luchadores.
Luchar contra el Capitalismo y el imperialismo significa que estamos
en contra de que las grandes empresas industriales, agropecuarias
comerciales o de servicios, estén en manos privadas. La lucha por
el socialismo comienza con la expropiación y la estatización de esas
empresas. Por lo tanto para los revolucionarios es una cuestión de
principio la estatización de esos monopolios. Esto siempre es así, aun-
que el Estado esté gobernado por gentes inescrupulosas, corruptas,
tramposas, y mentirosas como los Kirchner. Incluso somos estatistas
bajo una dictadura militar. Una vez estatizadas las empresas, lo único
que nos queda es terminar con la dictadura y su burocracia.
                                                                           51
Defendemos a las organizaciones obreras a pesar de la burocracia
sindical. Las organizaciones obreras son de los trabajadores. Y para
los revolucionarios es una cuestión de principio su defensa frente a los
ataques de los capitalistas-imperialistas. En la actualidad la mayoría
de los sindicatos han caído en manos de una burocracia degenerada,
corrupta, oportunista, dispuesta a enriquecerse a costa de los traba-
jadores.
Sin embargo, aún así, El MIJD defiende esas organizaciones frente
a los ataques del estado capitalista. La pelea contra la burocracia la
hacemos junto a los trabajadores, pero no podemos permitir que nues-
tros enemigos metan sus sangrientas manos en las organizaciones
obreras.

Otra cuestión de principio, es defender la democracia burguesa frente
a la dictadura. Esa democracia no es la nuestra, pero peor es la dic-
tadura militar. No permitimos que las dictaduras liquiden los derechos
democráticos por más limitados que éstos sean. Luchamos para que
el pueblo trabajador sea el que dé las soluciones.




               Algunos conceptos más
Materialismo vs Idealismo en el siglo XXI
Unos 500 años antes de Cristo surgieron en Grecia los pensadores o
filósofos, que con poco conocimiento científico trataban de explicar de
todos los fenómenos del universo. Aparecieron diferentes maneras de
pensar sobre cada uno de los aspectos de la vida.
Pero dos pensamientos distintos se destacaron entre todas las filoso-
fías. Y eran aquellos que buscaban explicar el origen del universo y la
vida. Unos sostenían que el origen fue material, como es la tierra, el
agua, el aire y el fuego. Pero otra escuela filosófica decía que el origen
de todo es la idea.
¿Como podía existir idea, antes que el universo, si no existían los se-
res humanos y con sus cerebros, que están formados de materias?
Entonces los idealistas respondían que el que pensaba era Dios. Y por
lo tanto era una discusión de nunca acabar.

Parece una tontería, pero veamos cómo estas dos ideas filosóficas
                                                                             52
tienen plena vigencia en la actualidad e influyen en nuestras vidas y en
nuestras luchas.

¿En la actualidad dónde se producen encontronazos?
Si tomamos la economía vemos que el dinero no es más que el reflejo
de los bienes materiales-económicos concretos.
Es como si nos acercamos a un espejo. Vemos otra persona igual
detrás del vidrio, pero no hay nadie. Solo es el reflejo de nuestra perso-
na. Lo único que existe es el ser que está frente al espejo. Lo demás,
como ya lo dijimos, no es más que el reflejo.
En la economía sucede lo mismo: El dinero solo es el reflejo, o sea, la
representación de los bienes materiales concretos. Si desaparecieran
todos los bienes, el dinero no serviría absolutamente para nada, ya
que no habría nada que comprar.

¿Y cómo se expresa en la crisis económica mundial?
Aquí los materialistas sostenemos que las causas de la crisis mundial
de la economía es la sobreproducción, causada por la revolución tec-
nológica que desplaza a los trabajadores y produce una desocupación
masiva como nunca se ha visto antes bajo el sistema capitalista. La
gente no puede consumir por falta de dinero. Repetimos: se producen
más bienes materiales de los que la población mundial puede consu-
mir. Y la gente no puede consumir, debido a la desocupación, a la pro-
fundización de la pobreza y la indigencia. No porque tenga satisfechas
sus necesidades materiales. Es un problema material concreto.
Pero los idealistas dirán que la causa de la crisis es una cuestión finan-
ciera. O sea que no tiene nada que ver con los bienes materiales, o
mejor dicho con la producción y el consumo, sino con el dinero que los
representa. Y por lo tanto, también la solución es diferente y opuesta:
ayudar más a los bancos, con dinero, que a los pueblos a que puedan
consumir.
Siguiendo con esta política, los Estados nacionales gastaron todas sus
reservas para subsidiar a los bancos y a las grandes empresas con
miles de millones de dólares y euros. Y en menor nivel, también invir-
tiendo en obras públicas y subsidios a la desocupación y la pobreza. Al
quedarse sin fondos los bancos centrales, hicieron un giro al que le lla-
man “el ajuste” que consiste en reducir al mínimo los gastos estatales
en empleos públicos, en salarios, en ayudas sociales, obras públicas,
salud, educación, jubilaciones, construcción de viviendas.
                                                                             53
El resultado es que hacen caer aún más el consumo y por lo tanto esa
receta, en vez de curar al enfermo lo empeora. La crisis se profundiza
día a día.

¿La solución es la educación?
Otros idealistas creen que el problema se soluciona con una mayor
educación. Que todos los problemas que existen en el mundo son
causados por la falta de educación. Para los materialistas, esto no es
verdad. Ya que al presentarse la crisis de sobreproducción, vienen los
despidos masivos, no solo de obreros, sino también de profesionales,
que antes hacían funcionar el aparato productivo. Se conocen ingenie-
ros manejando un taxi o un remis, como cualquier desocupado. Y lo
mismo pasa con los contadores, administradores y técnicos.
Es cierto que la informática ocupa un sector de operadores, pero por
cada 100 despedidos, por decir una cifra, toman un operador de infor-
mática.

Según Paul Krugman, premio Nóbel de economía 2009.
“La creencia de que la educación es cada vez más importante, se basa en
la noción de que los avances tecnológicos aumentan las oportunidades
laborales para quienes trabajan con información…”
(Pero) “Más formación no asegura mejor empleo a los sectores medios”.
“Es una verdad universalmente aceptada que la educación es la clave del
éxito económico. Todo el mundo sabe que los empleos del futuro reque-
rirán niveles de capacitación más altos que nunca” “Pero lo que todo el
mundo sabe, está equivocado”
“Resulta que las computadoras pueden analizar rápidamente millones de
documentos, haciendo de un modo muy económico una tarea que reque-
ría un ejército de abogados y asistentes” …”entonces, el progreso tecno-
lógico está reduciendo de hecho la demanda de trabajadores con un alto
nivel de educación”

El materialismo puede explicar con mayor precisión que el idealismo
cualquier fenómeno universal, incluidos los de la vida humana.
Nosotros vamos por el máximo nivel educativo, organizando universi-
dades populares, no solo para encontrar trabajo ya, sino fundamental-
mente, para estar preparados en la lucha contra el sistema imperialista
y la construcción del socialismo.
Y precisamente, debido a la crisis económica mundial del capitalismo
es que comienza a presentarse la oportunidad de voltearlo. Es lo que
                                                                           54
estamos viendo en Bolivia, Venezuela, Ecuador, en los países árabes,
en Europa y Estados Unidos Tengamos en cuenta que el imperialismo
ya ha sido corrido de Irak y Afganistán en los últimos años.

¿Los jóvenes son vagos?
Otro Problema que tiene el idealismo, es que al explicar todo por la
idea, dicen por ejemplo, que los jóvenes son vagos. O sea parece que
nacieron con la mentalidad y la idea de ser vagos. La solución sería
entonces reeducarlos y mandarlos a trabajar. El problema que tiene
esta manera de pensar es que no hay trabajo. Pero ellos te van a decir
que “El que quiere trabajar consigue trabajo”
¿Y que decimos los materialistas? Que detrás de los problemas de
los jóvenes, antes que ellos nacieran ya existían y todavía existen,
y se profundizan problemas materiales gravísimos que los dejan por
fuera del sistema productivo y los obligan a una vida diferente a la
que hemos vivido los mayores. Y ese problema es que las empresas
industriales, las del campo, las empresas comerciales, de servicios
y financieras, han incorporado tantas tecnologías que expulsaron del
sistema productivo a los jóvenes y mayores. O sea, que para acertar
un análisis de cualquier índole de la vida, hay que estudiar antes que
todo, los problemas materiales para poder lograr un diagnóstico co-
rrecto y poder actuar para solucionarlos.

La política es el reflejo de la economía
“La política no es más que la continuación de la economía” decía uno
de los más grandes revolucionarios obrero de la historia, (N. Lenin)
Y esto es así porque la política no es más que la lucha de intereses
materiales-económicos de las diferentes clases y sectores sociales.
A grandes rasgos, podríamos decir que los intereses políticos de los
partidos de los ricos, es la defensa del sistema capitalista, que les
permite vivir en la riqueza material, a costa del trabajo ajeno. Mientras
que los intereses políticos de los revolucionarios es la de sacarles esa
riqueza y pasarlas a manos de todo el pueblo. O sea, que nuestra
política está guiada por un interés económico-material concreto. “La
política no es más que la continuación de la economía”

Luchamos por un gobierno de los trabajadores y el socialismo, donde
la economía mejore constantemente.
El desarrollo económico debe permitir el desarrollo de la vida humana.
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Esto es así porque se puede repartir las horas de trabajo para eliminar
la desocupación, sin disminuir los salarios. Con un trabajo para todos
y un buen sueldo se puede eliminar el hambre y la indigencia. Se pue-
den construir viviendas para que nadie duerma en la calle y en esta
situación no queda lugar para la inseguridad.
Se pueden volcar fondos para mejorar el sistema de salud y de edu-
cación. Por otra parte, una buena situación económica de una nación,
alcanzaría para mejorar el desarrollo de las ciencias y la técnica, así
como el arte y el deporte.
Pero en medio de la profundización económica del capitalismo, todos
estos problemas sociales empeoran hasta hacerse insoportable. Y así
se está creando la bronca popular que se necesita para terminar con
el sistema y comenzar la construcción del socialismo. El MIJD es una
herramienta para esta construcción y está al alcance de todos los que
quieran luchar políticamente pata solucionar los problemas económi-
cos-materiales.




                                                                          56
La caída de la civilización actual
Civilización: La barbarie legalizada
Se calcula que la existencia humana tiene alrededor de un millón de
años. Los historiadores suelen dividir este tiempo en tres etapas:

Primero. El salvajismo fue la época más larga. Y como calculamos
que la vida humana tiene un millón de años, llegamos a la conclusión
que el salvajismo duró 990.000 años aproximadamente. En ese perío-
do las personas vivían de la caza, la pesca y la recolección de frutas
silvestres.
Casi un millón de años, en que entre los seres humanos no existía la
violencia entre los hombres y mujeres, ya que al no existir riqueza, no
había por qué pelearse. Todos tenían a su alcance la posibilidad de
pescar, cazar o arrancar la fruta de un árbol. Al contrario, para cazar
se organizaban colectivamente y lo mismo que para compartir lo que
se cazaba. Nadie tenía por qué mezquinar, ya que los alimentos eran
abundantes y gratis. Reinaba la solidaridad entre las personas. Era la
cultura que se había forjado durante casi un millón de años de vida
armónica entre los hombres y mujeres y con la naturaleza.

Segundo. La etapa del barbarismo comenzó hace alrededor de
10.000 años, o sea que ese tiempo no es más que un 1% de la edad
de la especie humana.
Nació en Egipto y en Asia, cuando los hombres y mujeres aprendieron
a construir herramientas, a sembrar y cosechar, y a criar animales; o
sea, cuando se produjo una revolución en el bienestar, que cambió por
completo la vida y la cultura humana. La acumulación de los alimen-
tos permitió el establecimiento de la comunidad en lugares fijos, para
producir, guardar los alimentos acumulados y otros objetos materiales,
como las herramientas o las armas.
Todo este almacenamiento produjo la codicia de tribus que todavía
vivían en el salvajismo, o sea, que no habían aprendido a sembrar, ni
criar animales. Éstas se dedicaron a las invasiones, mediante las que
se apoderaban de lo que producían las tribus laboriosas. Para eso ha-
bían perfeccionado las armas y la organización militar, y se las conoce
como tribus guerreras.
Dicho de otra manera, mientras las tribus laboriosas perfeccionaban
las herramientas de trabajo, las guerreras hacían más eficaces las ar-
mas. (Flechas, lanzas, Mazas de piedras, espadas de metal y otras).
                                                                          58
Y no se conformaban con quedarse con la producción ajena, sino que
una vez conquistado el lugar, sometían a los habitantes, por medio de
la violencia más brutal, a la esclavitud. Es decir, a trabajar y producir
para los invasores. Nació entonces un sector de la sociedad que se
enriquecía a costa del trabajo ajeno y por lo tanto empezó a vivir una
vida privilegiada. Así apareció la clase rica.
Así se impuso la ley del más fuerte, sobre la base de las más violentas
y terribles represiones. A la gente que trabajaba se la empezó a tratar
peor que a los animales. Se cometían los crímenes masivos y de los
más feroces para aterrorizar a la población. No existía la ley.

Tercero. La civilización. Aparentemente, nació en Europa, cuando se
descubrió como construir herramientas y armas de hierro. Este avance
revolucionó la producción, los ricos se apoderaban de todo y entonces
los pueblos comenzaron a luchar contra los abusos ilimitados de las
clases ricas que actuaban sin ningún tipo de control social, sin respetar
ninguna ley, además, porque simplemente no existían.
Entonces se impusieron leyes escritas. En Grecia bajo el Gobierno de
Solón después de un estallido social, unos 600 años antes de Cristo, y
en Roma, cuando después de un levantamiento popular por la misma
época, se impuso la ley de las 12 tablas (de piedras). Solo hace 2.600
años de estos acontecimientos. El 0,25% de la historia y prehistoria de
la humanidad.
Pero el hecho de que existieran leyes, no significó que se respetaba
el trabajo ajeno ni que se repartiera en forma equitativa la riqueza. Lo
único que hacía la ley era convalidar el robo por parte de la clase rica,
la violencia contra los pueblos laboriosos, las torturas y los asesinatos
masivos. A esto se le llamó la civilización. Podríamos decir que la civi-
lización era la barbarie legalizada.
Por ejemplo, los romanos eran una tribu bárbara, guerrera, se dedi-
caron a conquistar los pueblos vecinos uno a uno, hasta tomar toda
Italia. Pronto vieron la necesidad de quedarse también con pueblos
por fuera de la península, y cruzaron al África, para conquistar Cartago
(Actual Túnez), luego Macedonia y Grecia. Más tarde otros territorios
europeos y asiáticos. A ese tipo de sociedad guerrera se la conoce
como la primera o una de las primeras civilizaciones. Los romanos
inventaron diferentes máquinas de tortura para infundir el terror en los
pueblos dominados. Éstos eran convertidos en esclavos y la diversión
era ver morir a los hombres comidos por los leones o matándose entre
                                                                            59
ellos delante de miles de personas que aplaudían. Por eso preferimos
llamar a esa civilización, barbarie civilizada o etapa superior de la bar-
barie.
Después de la caída del Imperio Romano nació el sistema feudal.
Cambió el sistema económico y político, pero continuó la civilización
bárbara. Se sometió a la servidumbre a los campesinos, y entre la igle-
sia católica y los reyes impusieron el régimen de terror que se conoce
como La Inquisición, en el que asesinaron cientos de miles de perso-
nas acuchillándolas o quemándolas.
En la actualidad, bajo el sistema capitalista, todo el mundo acepta que
vivimos en la civilización. Pero se mantiene la esclavitud de la mayoría
de la población mundial, bajo el dominio de los imperios modernos,
que se quedan con la riqueza que producen los trabajadores y los
suelos de los países dominados. Despiden a los trabajadores de a
millones, y los condenan a la más extrema pobreza, al hambre, la des-
nutrición y la muerte. Uno de los negocios más rentables pasó a ser la
droga, que envenena y mata a millones de personas en el mundo. Ante
la adicción, la gente que no tiene trabajo y vive en la pobreza, se ve
obligada al robo y los asesinatos para conseguir la cocaína, o el paco.
Se desarrollan las mafias asesinas que se matan por el negocio en
ciudades enteras y hasta los funcionarios gubernamentales colaboran
con su creciente poder.
La diversión no cambió demasiado. Miles de personas van a un esta-
dio a ver cómo un boxeador golpea la cabeza y el cuerpo de otro hasta
dejarlo inconciente y millones vemos ese “espectáculo” por televisión.
¿El nivel de civilización se debe medir por la manera en que los seres
humanos tratamos a los animales? Existe la cultura donde la diversión
es ver cómo personas civilizadas en la “corridas de toros” matan a los
animales indefensos mientras miles de personas civilizadas aplaudi-
mos.
O riñas de gallos “prohibidas” donde concurre la policía a apostar y
ver cómo un animal mata al otro. Pero se podría decir que después de
todo el gallo no es más que un animal destinado a servir a las gallinas.
Pero ¿Qué decir de nuestras mascotas más queridas? Del amigo del
hombre más fiel, el perro, peleándose hasta la muerte para la diversión
y la ganancia de los seres “civilizados”.
La doma no es más que la tortura al otro animal amigo fiel al hombre.
Pero en el siglo XXI todavía solemos juntarnos miles de personas a
gozar viendo cómo los jinetes clavan sus espuelas en las costillas y
                                                                             60
la paleta del animal haciendo saltar la sangre a borbotones para que
bellaquee y las personas civilizadas aplaudamos.
¿Y que decir de la práctica de la caza “deportiva” que consiste en ma-
tar los animales para mostrarlos como trofeo? ¿O el tiro a las palomas
volando para mostrar la habilidad con las armas, de los ricos, mafiosos
enriquecidos, de esos ¡piojos resucitados!
La guerra entre naciones, donde mueren millones de personas, para
acrecentar la riqueza de unos pocos, se hizo permanente en la civili-
zación.
Y si nos matamos entre seres humanos y torturamos y asesinamos a
los animales, que puede esperar el medio ambiente de esta “civiliza-
ción”.
Por todo esto debemos llegar a la conclusión que la sociedad capi-
talista no es más que un sistema bárbaro. Es decir, ladrón y criminal.
Resulta entonces que la sociedad civilizada no es otra cosa que una
etapa, tal vez la etapa superior de la barbarie.
La verdadera civilización vendrá cuando los pueblos hagan desapa-
recer el sistema bárbaro, es decir cuando terminemos con el sistema
capitalista imperialista e impongamos “el sistema universal de la frater-
nidad y del amor”, EL SOCIALISMO MUNDIAL.




       Una Revolución cultural mundial
Estamos viendo y protagonizando un espectacular proceso de cambio
cultural y político a partir de la crisis del capitalismo mundial. Aclara-
mos: un proceso en desarrollo político y cultural, que se opone fron-
talmente a la vieja cultura impuesta por el sistema capitalista y por lo
tanto es revolucionario.
Existen dos culturas al mismo tiempo: una en desarrollo y la otra en
decadencia. ¿Cuál es mayoritaria? No importa. Todo indica que más
tarde o más temprano se va a imponer una nueva cultura y una nueva
política. Eso es lo que prevemos a partir de la crisis y de las luchas
obreras y populares a nivel mundial.

Causas del cambio actual
El sistema capitalista nació cuando “descubrió” que el pago de un sala-
rio a cada obrero le brindaba una masa inmensa de consumidores, o
                                                                             61
sea de gente con capacidad de compra. Los patrones ponían el capital,
los trabajadores hacían producir las fábricas y eran los que también,
en gran medida, consumían lo producido. O sea, los que compraban.

No quiere decir que era un trato justo. Todo lo contrario: para el traba-
jador era una terrible explotación impuesta por las más bárbaras y bru-
tales de las violencias. El sometimiento a los obreros se hizo a sangre
y fuego obligándolos a trabajar 16 o 18 horas por día. Y mientras los
dueños se enriquecían, los trabajadores explotados se empobrecían al
extremo. Todo por una mayor ganancia.
En la competencia entre capitalistas unos desplazaron a otros hasta
que un puñado se convirtió en amo de un país y luego de todo el plane-
ta. Esto es el Imperialismo. 10 o 15 países que tienen dominados por
medio del terrorismo y de terribles violencias, guerras bombardeos y
torturas masivas a mas de 200 países semicoloniales. El objetivo es la
ganancia y para conseguirla, no se paran ante nada: empobrecimiento
masivo, hambre, desnutrición y muerte. Mafias que proveen de dro-
gas a la humanidad hasta producir las muertes masivas, además de
la contaminación del agua, el aire y la tierra. La humanidad no puede
progresar sin terminar con el sistema capitalista.

Sin embargo, para los obreros, la posibilidad de trabajar aunque sea
como animal, era un mal menor frente a estar desocupado. Patrones
y obreros se necesitaban mutuamente. El patrón necesitaba que el
obrero trabajara y consumiera para obtener ganancias, mientras que
el obrero necesitaba trabajar para obtener un salario. Eran como las
dos caras de una moneda.
Lo nuevo de esta situación es que el capitalismo, debido a sus propias
contradicciones, está haciendo desaparecer aceleradamente una de
las caras de esa moneda: la clase obrera. Y si desaparece una cara,
deja de ser moneda, para convertirse en un pedazo de metal o papel.
El imperialismo está dejando de ser capitalismo, para convertirse en,
¡vaya a saber uno que diablo es hoy!

La causa de esta situación es que la competencia entre capitalistas
industriales, agropecuarios, comerciales y de servicios, los obliga a
incorporar más y más tecnologías para bajar los precios y poder ven-
der. Y como todos hacen lo mismo, el resultado es una impresionante
revolución tecnológica, que desplaza mano de obra y deja cada vez
                                                                            62
más trabajadores sin empleo. El desempleo hace caer el consumo y
por lo tanto profundiza la crisis.

Desaparece la cultura del Trabajo
Aclaramos que el capitalismo no puede detener la revolución tecnoló-
gica, debido a que está obligado por la competencia a incorporar per-
manentemente maquinarias cada vez más modernas. Y no se puede
desprender de la competencia, porque ésta es el corazón del sistema
capitalista.

El mismo sistema va dejando por fuera de la cultura laboral a miles
de millones de trabajadores en el mundo. O sea gente que no puede
consumir y ni siquiera ilusionarse con insertarse en el sistema. La mar-
ginación la sufren tanto los trabajadores duchos, como los jóvenes que
no tienen experiencia laboral.

Lo mismo pasa en Europa, donde los “parados” llegan en promedio al
nivel de Norteamérica. Y ni que hablar de los países latinoamericanos,
asiáticos y africanos. Esta no es una cuestión menor. En Argentina, se-
gún datos oficiales, existen 7.934.000 jóvenes de entre 18 y 29 años.
De ellos, casi el 50% están desocupados. Pero los sectores más em-
pobrecidos sufren más el desempleo que los de clase media. Además,
de los que tienen trabajo, en promedio, los de clase media ganan más
que los de la clase trabajadora empobrecida.
Ben Bernanke, Presidente de la Reserva Federal, (Banco Central de
Estados Unidos) preocupado por la alta desocupación en su país y en
el mundo) sostuvo en Mayo del 2011: “Sabemos que las consecuen-
cias (del desempleo) pueden ser muy dañinas, porque la gente que
está sin trabajo por un largo tiempo tiende a atrofiar sus calificaciones”.
Atrofiar sería como cuando los músculos de un cuerpo no se mueven
ni se esfuerzan, se atrofian. En este caso, lo que trae como conse-
cuencia estar sin trabajo por mucho tiempo, es la pérdida de la cultura
del trabajo y la búsqueda de la salida por otro lado.
Y lo mismo sucede entre regiones más o menos empobrecidas. En el
NOA (noroeste argentino), la desocupación de la juventud es del 60%,
mientras que en el noreste, llega al 65%. Según datos del INDEC,
(Instituto Nacional de Estadísticas y Censo), el desempleo juvenil cua-
druplica al resto.
Y según Agustín Salvia, Director del Observatorio Social de la Univer-
                                                                              63
sidad Católica Argentina (UCA), “…el modelo económico no necesita
a una buena parte de nuestros jóvenes…Hay un problema de seg-
mentación social de la demanda de empleo, donde los jóvenes pobres
sobran para el capitalismo moderno”.
El desempleo de la juventud significa resentimiento, odio contra todo el
sistema político y económico existente. Y en todos los casos los que no
se han podido insertar en el mercado de trabajo, son jóvenes desvalo-
rizados por la sociedad y con la autoestima por el suelo. Eso es lo que
explica que este sector no tenga miedo a la muerte y que son personas
capaces de hacerse matar en una movilización popular, en un robo o
en una pelea cualquiera. Los que fueron al frente en el estallido social
del 2001 en Argentina fueron los jóvenes. Lo mismo pasó en los levan-
tamientos populares en Francia. Los grandes estallidos sociales de los
países árabes, que han volteado a dictaduras sangrientas, han sido los
jóvenes desocupados de diferentes sectores sociales.

Toda su conducta se va moldeando de una manera todavía no defini-
da. Y como ya lo dijimos, esto significa una nueva cultura. Pero dice la
ciencia que los restos de los vegetales y animales en descomposición
nutre a la tierra para dar nuevas plantas, nuevas flores y nuevos ani-
males. O sea, nuevas vidas más sanas y robustas.

Si observamos bien, veremos que un sector de los jóvenes, son más
rebeldes que los mayores. Están rebelados contra las viejas costum-
bres laborales y contra las viejas costumbres en general. Muchas ve-
ces los mayores no entienden a los jóvenes y los jóvenes no entienden
a los mayores.

Repetimos: sectores cada vez más amplios de los adolescentes de
nuestra época ya no desean un trabajo. Odian la autoridad impuesta.
O sea la de los jefes y capataces. Odian dejarse explotar como lo
hacían sus mayores. Se rebelan contra todas las costumbres más o
menos antiguas. Decimos sectores cada vez más amplios, pero no
todavía todos los jóvenes.

Hasta en la vestimenta se nota la rebeldía. Hace unos cuantos años,
andar con la falda de la camisa o la remera por fuera del pantalón
significaba que era un “desarrapado”, ahora es la moda. Andar con el
pantalón roto era ser “un ciruja”, o una persona abandonada, ahora es
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la moda. Todo lo que huele a antiguo es rechazado por los jóvenes.

¿La juventud es un nuevo sujeto social?
La primera revolución obrera y popular se produjo en Rusia el año
1917. El sujeto social, es decir el sector que encabezó la lucha y fue
la vanguardia de todo el pueblo, fue la clase obrera industrial. Fue así,
porque en esa época las fábricas empleaban mucha gente. La tecnolo-
gía todavía estaba atrasada en relación al presente. La concentración
obrera en las ciudades industrializadas era de por sí una fuerza política
poderosa. Y si al sector se le agregaba una dirección sindical y política
con ideas y proyectos políticos claros, se convertía en una potencia.

Pero la tecnología comenzó a crecer, los despidos comenzaron a ha-
cerse masivos y la clase obrera industrial a perder poder. Como no
podía ser de otra manera, surgieron ideas que reflejaban la nueva si-
tuación. Mao Tse Tung en China empezó a plantear que el nuevo su-
jeto social que iba a encabezar a todo el pueblo, era el campesinado.
Esto era así porque los grandes terratenientes poco a poco se iban
quedando con las tierras de los pequeños productores, les imponían
los precios. Esta situación hizo crecer el descontento de los campesi-
nos y la disposición a la movilización contra los gobiernos defensores
del sistema. La lucha se combinó con la pelea contra la dominación
japonesa, es decir por la liberación nacional.

Junto con “el nuevo sujeto social” y a partir de la revolución cubana, se
desarrolló también la teoría de la guerra de guerrilla. La nueva teoría
se comprobó como correcta, cuando en 1949 triunfó la revolución chi-
na, en 1959 la cubana, 1974 la vietnamita, 1979 la nicaragüense. Pero
en otros países, en esos mismos años, las guerrillas fueron derrotadas
y así desaparecieron las guerras de guerrillas.

Lo nuevo en los grandes levantamientos populares en la actualidad,
es que los que encabezan la pelea de todo el pueblo, es la juventud.
Como lo hemos dicho, así se vio en Argentina en el 2001, cuando el
estallido social terminó con el gobierno de De La Rua. Más tarde se
repitió el protagonismo de la juventud, cuando en Francia se produje-
ron varios levantamientos del pueblo donde la juventud jugó un papel
de primer orden, junto a los trabajadores y todo el pueblo francés. Se
volvió a repetir este fenómeno en las “puebladas” del resto de Europa.
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Y para confirmar que la juventud procedente de los diferentes extrac-
tos sociales es la vanguardia de la lucha en la actualidad, “el sujeto
social”, solo nos basta mirar los levantamientos en cadena que están
produciendo la caída de las dictaduras en los países árabes. El que se
prendió fuego y produjo el estallido social en Túnez, fue un joven des-
ocupado. Los que encabezaron la pelea que volteó a Ben Alí, fueron
los jóvenes de todos los sectores sociales y lo mismo en Egipto, Libia.

La desaparición de la autoridad
Todo empezó con la revolución tecnológica que venimos experimen-
tando en todo el mundo. Las máquinas modernas desplazan manos
de obra y produce un dramático cuadro de desocupación de miles de
millones de trabajadores en todo el planeta. Las Naciones Unidas aca-
ban de informar que más de la mitad de la humanidad está viviendo en
la desnutrición. De esto se desprende que la pobreza es mucho mayor,
ya que no todos los pobres están desnutridos. ¿Cinco, seis mil millo-
nes de personas viviendo en la pobreza a causa de la desocupación y
de los bajos salarios? No hay datos precisos.

En épocas anteriores, los hombres y mujeres por ser el sostén eco-
nómico de sus hogares tenían la máxima autoridad en la casa y sus
hijos por lo general respetaban esa potestad sin discusión ni cuestio-
namientos. Sobre la figura del padre y la madre se basaba la familia. Y
cuando él o ella faltaba, la mayor parte de las veces, el hogar entraba
en crisis y se disolvía.

Esto es lo que está pasando ahora con el crecimiento de la desocu-
pación. Pero la caída de la autoridad de los padres en la familia, no
es cualquier cosa. Sobre esa autoridad se educaba y se formaba toda
la cultura de las diferentes generaciones durante siglos. Por eso, los
antiguos obreros, al incorporarse a la fábrica, obedecían a la autoridad
del capataz y demás jefes, en forma natural. El primer lugar donde la
gente aprendía a adaptarse al sistema capitalista a respetar a un jefe,
era en la familia.

Repetimos: el sistema capitalista se basa en la autoridad de un jefe. Si
empezamos desde abajo, después de la familia, el chico sigue apren-
diendo a adaptarse al sistema en la escuela, bajo la autoridad de do-
centes y directores. Allí se les enseña a respetar las leyes y autorida-
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des en todos los ordenes de la vida. Al entrar a trabajar a una empresa,
hay un jefe que impone las condiciones de las tareas, sanciona y cas-
tiga a los que no se disciplinan al rigor impuesto por la compañía. A su
vez el directorio de la empresa, también tiene un jefe y ese jefe recibe
órdenes de los dueños, que a su vez son sus jefes.
Y si miramos el campo, están los jefes que manejan a los trabajadores
como patrones de estancia.
El sistema capitalista no puede existir sin jefes. O con jefes sin poder
ni autoridad. Con ellos se mueve la industria, el campo, el comercio,
los servicios. Lo mismo que las fuerzas armadas, y podemos seguir
desde los gobiernos municipales, provinciales, los ministerio, hasta el
Gobierno Nacional.

Todo empezaba por la familia, donde los seres humanos desde la cuna
aprendían el peso de la autoridad de los padres. Y si no se obedecía
venía el castigo más o menos suave a veces y otras con gran violencia
física y psíquica. Los padres, los jefes de familias, sin ser concientes,
eran los primeros en educar a los chicos en cómo adaptarse al sistema
capitalista. Y éste pilar es lo que el propio sistema, a causa de sus con-
tradicciones está demoliendo y con él están volteando todo el edificio
que les costó siglos construir.

Cuando todavía el sistema capitalista gozaba de buena salud, cuando
estaba en su apogeo, la autoridad de los jefes en los diferentes ám-
bitos y en la mayoría de las veces, aparecía para los trabajadores y
el pueblo, como algo natural, no impuesta por la fuerza. La violencia
estaba más disimulada. Lo nuevo es que ahora la violencia aparece
abiertamente, sin disimulo y la autoridad de los jefes sólo por la fuerza
se la puede imponer.

Pero si se la impone por la fuerza, deja de ser una autoridad real, sino
una imposición. Además, repetimos, la autoridad en todos los órde-
nes, era el principal pilar que permitía el sostén del edificio capitalista.
Por eso decimos que a partir de ahora este sistema ya está herido de
muerte. Una cuestión económica produce un increíble cambio cultural
y político.

En el socialismo los que tendrán el poder real de decidir serán los
propios trabajadores junto a todo el pueblo. El socialismo supone una
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organización sin jefes impuestos por la fuerza, sino con dirigentes que
se hayan ganado la autoridad trabajando desinteresadamente para los
demás y por eso, serán respetados por todos. No se puede conce-
bir un socialismo con jefes. Los únicos jefes son los trabajadores y
el pueblo. El pueblo manda, los dirigentes obedecen. Es por eso que
decimos que el propio capitalismo está creando las condiciones para
el triunfo del socialismo.

O sea que esto de la desocupación y la caída del prestigio de las auto-
ridades en todos los órdenes sociales, es una cuestión profundamente
política y revolucionaria.

Repetimos: una de las primeras condiciones para que desaparezca el
capitalismo es la pérdida de la autoridad de los jefes. Y eso es lo que
estamos presenciando con la nueva cultura que está naciendo. Han
perdido autoridad ante los trabajadores y el pueblo las principales ins-
tituciones del sistema, como son la Justicia y el Congreso incluyendo
sus jefes, los militares, de la policía, la gendarmería, del poder ejecuti-
vo y los partidos políticos representantes del capitalismo.

El motor inconciente del cambio es la juventud
Existe un creciente sector de jóvenes que ha perdido por completo el
sentido de la autoridad en cualquier ámbito de la vida. Y por lo que
dicen las Naciones Unidas, ya son mayoría. Además estamos seguros
que este sector de jóvenes y no tan jóvenes, está creciendo.

Todo empieza así: al marginar los capitalistas a los trabajadores de las
fábricas, los campos o los comercios, al echarlos a la calle, éstos caen
en la más absoluta pobreza. No tienen futuro en esta sociedad. Y si
esto les pasa a los “jefes de hogar”, ¿que pueden esperar los jóvenes
de las clases pobres? Se encuentran absolutamente marginados de
todo el viejo sistema.
Entonces toda la antigua cultura entra en contradicción. Se les presio-
nan a los chicos a que estudien pero cuando se reciben no tienen tra-
bajo, o sea no tienen donde aplicar sus conocimientos. En los primeros
años de la crisis deambulaban de un lado a otro en busca de empleo,
la mayoría de las veces sin resultado. El sistema los dejaba afuera de
toda posibilidad de empleo con la pregunta: “¿Tiene experiencia?”
Una nueva camada de adolescentes ya lo sabe y por eso ha perdido
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todo interés en el estudio, en el aprendizaje de un oficio y en la bús-
queda de trabajo. Muy lejos en el tiempo está quedando la cultura del
trabajo. Es cierto que las clases ricas se aprovechan de la ignorancia
del pueblo para ejercer mejor su dominación. Se necesita un pueblo
instruido para defender sus intereses y pelear por el poder de los tra-
bajadores y el pueblo.

Pero no es menos cierto que los analfabetos también saben pelear y
muchas veces son más bravos que los instruidos y también saben lo
que no quieren. Además, no hay que olvidar que el sistema capitalista
impone su ideología a los que van a la escuela. Contradictoriamente,
los menos influidos por el capitalismo son los jóvenes marginados, los
que dejaron o no fueron nunca a la escuela y por eso mismo, es que
son los más rebeldes.

Leemos a Gustavo Iaies, experto en educación, Director del Centro de
estudios en políticas públicas.
 “Enseñar no es lo que era” dicen muchas maestras, con un profundo
malestar. La crisis supera las cuestiones pedagógicas, no es un pro-
blema didáctico. Hemos cambiado diseños curriculares, de gestión,
discursos pedagógicos, sin lograr cambios significativos. Vivimos una
especie de nostalgia por “la escuela perdida”.

¿Que pasó con esa escuela pública que nos constituyó como socie-
dad, nos integró y dio identidad? Queremos volver a ella y ver a una
maestra que cuelgue una lámina de una familia que dijera “esto es una
familia”...
No entró en crisis solamente la concepción pedagógica de esa escue-
la, sino fundamentalmente la arquitectura cultural que le daba sentido,
los valores y las ideas que la sostenían.

Perdió importancia la propia idea de la autoridad; no queremos que
nos manden ni mandar. Y eso les pasa a los maestros, pero también a
los médicos, los policías, los gobernadores y a los propios padres. …
nadie quiere atenerse a modelos.

Somos una generación de adultos (y jóvenes decimos nosotros) que
ha entrado en crisis con las jerarquías, preferimos ser todos más o
menos iguales”…La idea de que los docentes decidimos lo que los
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alumnos deben aprender y los modos de hacerlo, sin consensuarlo
con los chicos y los padres, ya no suena bien”.

Los problemas se profundizan en el hogar
Y no solo se los marginan del aparato productivo o distributivo, sino
también de la familia. En el hogar no entra el dinero para hacer las
compras de alimentos y demás gastos. Por otra parte, la familia crece,
pero no la casa. El espacio no alcanza para todos y los muchachos
y las chicas se sienten que allí están demás. Se crea en el lugar una
situación estresante y de histeria. Un ambiente insoportable.

En esta situación, el mejor lugar es la esquina, la junta con otros jóve-
nes en igual situación. Ese espacio pasa a reemplazar a la familia. Allí
todos pueden conversar tranquilamente, se pueden divertir, y no falta
la cerveza y desgraciadamente, hasta la droga “para que la situación
sea más llevadera”. Solo se acercan a la casa, cuando ven que ya está
todo en silencio y es únicamente para dormir. Prefieren salir a la es-
quina, o en cualquier lugar donde no sean invadidos por los mayores.

Ante esta situación los padres y las madres han perdido la considera-
ción, el respeto y la autoridad que gozaban antes. Y si a esos chicos
se les obligan a ir a la escuela, van de malas ganas. Durante la clase
pueden ponerse los audífonos y escuchar música, dedicarse a conver-
sar con algún compañero o hacer cualquier otra cosa, menos escuchar
a la maestra o profesora. Eso es lo más suave. Llegan a pegarle o a
prenderle fuego el pelo, violar a una compañera, pelearse y matarse a
la salida, entre otras cosas, como hemos visto en Argentina.

Habría que estar en el pellejo de los chicos. Se saben marginados,
desvalorizados por la sociedad. Cualquiera de nosotros, ¿no sentiría
bronca y resentimiento? Comienza a nacer una nueva cultura, que no
tiene los valores del sistema capitalista. Una cultura de los margina-
dos que va creciendo en todo el mundo. Una profesora le preguntó a
un chico porqué no quiere estudiar? La respuesta fue: “¿Para que?”
Para que puedas trabajar cuando seas grande. “Todo es muy difícil
casi imposible. Preferiría salir a robar”. Y un periodista le pregunta a
un muchacho de un barrio pobre su opinión sobre el trabajo, a lo que
responde: “No hay trabajo y si conseguís alguno, te pagan muy poco y
te hacen trabajar como un burro. Con un solo robo me puedo alzar con
                                                                            70
lo que se gana en un mes trabajando”

Un nuevo hogar para los jóvenes
Ha crecido la familia, pero no los ingresos económicos al hogar. No se
pudieron construir nuevas habitaciones, comprar un terreno para los
hijos que han crecido. Además faltan los alimentos. En la casa reina
el disconformismo. Y muchas veces, ese malestar se expresa de un
miembro de la familia contra otro. La vivienda que ha quedado chica,
se hace inhabitable. Las madres acostumbradas a trabajar libremente,
de repente se encuentran que a toda hora del día están invadidas por
sus hijos chicos y adolescentes, su marido.

Los jóvenes se encuentran con que no tienen los medios para cons-
truirse una vivienda, ni quieren estar más en la casa de los padres.
La mayoría ni siquiera cuentan con una habitación propia. Los padres
tampoco pueden ayudarles, porque están sin trabajo o porque ganan
poco.

Muy atrás está quedando la hora de la mesa donde se reunía toda
la familia. Primero, porque muchas veces ya no hay qué comer. Pero
además, porque están todos peleados y no se soportan unos a los
otros. ¡Adiós a la familia unida! El nuevo hogar es la esquina, la can-
chita, o la vereda de alguna casa.

“Preferimos vivir solos”
Aunque todavía son minoritarias, vienen aumentando las personas
que prefieren vivir solas. Y crece la nueva cultura del no casamien-
to. A esto le han puesto nombre: “toco y me voy”. Hay que agregar-
le el crecimiento de los divorcios y las separaciones. Pero la cultura
que había servido de base al sistema capitalista era “una familia para
toda la vida”, donde existían los jefes y jefas de hogar, que criaban y
educaban a los hijos en el respeto a las autoridades. La clase obrera
trabajaba y criaba a sus hijos (proles). Por eso se la llamaba proleta-
riado. ¿Cómo se puede mantener un sistema capitalista donde no se
respetan las autoridades?

De no ser porque se sufre demasiado la crisis económica, deberíamos
estar festejando la caída cultural del sistema capitalista. Recordemos
que todo empieza cuando el obrero es desplazado por las máquinas
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supermodernas. El casamiento se justificaba cuando el hombre podía
garantizar el mantenimiento de una familia. Pero cuando esto dejó de
ser así, ya no se justifica el matrimonio. Un hombre que no tenga traba-
jo, no puede mantener la familia, se convierte en estorbo para el “ama
de casa” y un peso, ya que ella tiene que salir a trabajar para mante-
nerlo. Y lo peor es que no es fácil conseguir ese empleo.

En La Capital Federal (Buenos Aires), el 52,2% de los que se casaron
en el 2009 se divorciaron. Y otro porcentaje se separa sin divorcio. En
el resto del País hay menos divorcios, porque eso cuesta plata, pero
más separaciones. No tenemos cifras, precisamente porque son sepa-
raciones de hecho, no legalizadas.

¿En qué tipo de familia va a desembocar la nueva cultura que se está
desarrollando? Nadie lo sabe. Pero seguramente no será la que reinó
durante miles de años, desde la antigüedad. ¿Iremos hacia la familia
por grupo como en una época de la vida humana?

¿Que descubrieron los estudiosos sobre la familia?
Estudiosos de la prehistoria, humana, como Lewis H Morgan, Bacho-
fen y otros, que han dedicado su vida a la investigación, han escrito
libros que fueron resumidos por Federico Engels en “El Origen de la
Familia, la Propiedad Privada y el Estado” Allí sostienen que los pro-
gresos de la humanidad no se dieron en todos los lugares al mismo
tiempo. Mientras que en algunos lugares del planeta habían llegado a
la civilización, otras gentes todavía vivían en el salvajismo. Los estu-
diosos se han introducido en estas tribus, han vivido toda su vida en
ellas y han podido ver cómo algunas tribus salvajes también tenían
un sistema de familia muy primitiva, mientras otras ya habían hecho
grandes progresos.

Calculando que la humanidad tiene aproximadamente un millón de
años de existencia, ellos clasificaron la prehistoria en salvajismo: 990
mil años. Barbarismo: 10 mil años, y civilización: 2.600 años. Por lo
tanto, el periodo más largo de la vida humana fue el salvajismo. Po-
dríamos decir que éste largo periodo marcó a la humanidad y que por
lo tanto dio su carácter a la naturaleza humana. Dicho de otra forma, la
forma de vida de esa época constituye la naturaleza humana.
En esos 990 mil años, la familia pasó por varias formas y contenidos.
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Cuando recién se salía del estado animal, se practicaba la relación
sexual entre padres e hijas y entre madres e hijos. Mas adelante, des-
pués de cientos de miles de años se fue poniendo límites y se prohibió
las relaciones sexuales entre padres e hijos.
Un periodo de siglos ocupó el matrimonio por grupo. Por ejemplo, di-
gamos que diez mujeres estaban casadas con diez hombres y a la
inversa, diez hombres con diez mujeres. Cada mujer y cada hombre
podían tener relaciones sexuales indistintamente con cualquiera de los
diez del sexo opuesto. En el siglo XIX algunas tribus vivían todavía en
formas de familia que correspondían a épocas muy primitivas.

Una de las últimas formas de familia, antes de pasar a la monogamia,
regía la poliandria. Era la familia por grupo pero tanto los hombres
como la mujeres dentro del grupo tenían su preferido o preferida. Los
chicos eran cuidados por todos y llamaban madre a las mujeres y tío a
los padres, ya que se sabía quien era la madre pero no el padre. Por
otra parte, los chicos se llamaban hermanos entre ellos, y por lo tanto
no se podían casar ni tener relaciones sexuales. Pero tenían derecho
a formar parte de otra familia por grupo, casándose con miembros de
otra tribu. De esta manera, la herencia sanguínea no se mezclaba.

Los investigadores creen que la familia monogámica nació cuando los
seres humanos aprendieron a sembrar y a cosechar, a criar animales.
O sea, cuando comenzó a crearse riqueza, cuando aparecieron los
ricos y la sociedad se dividió en clases. Entonces surgió la necesidad
de los ricos de dejar su herencia, es decir, su riqueza, a alguien que
seguro era hijo suyo.
La única manera de que eso fuera posible, fue con el matrimonio in-
dividual, es decir, la monogamia. Entonces desapareció el matrimonio
por grupo, ya que la sociedad se dividió entre pobres y ricos, y de la
vida colectiva se pasó al individualismo. Ya nadie se hizo cargo del
cuidado de los chicos. Entre los pobres hizo falta un papá y una mamá
para el cuidado y la crianza de los niños y así, se impuso la familia
monogámica (en pareja) que llegó hasta nuestros días y que empezó
a descomponerse ante nuestros ojos.
¿Extrañará la humanidad los cientos de miles de años de matrimonio
por grupo? ¿Volveremos a ese tipo de familia en el futuro? No lo sa-
bemos.
Pero la infidelidad tanto de parte de la mujer para con de los hombres,
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como la de los hombres con sus esposas, está a la orden del día. Esto
no es un matrimonio por grupo formal, o sea, legalizado, pero si de
hecho se comienza a avanzar hacia allí. Ya que cada vez más mujeres,
por fuera del matrimonio tienen amantes igual que los hombres.

La nueva cultura incluye la liberación femenina
La división de la sociedad en clases, que se produjo hace alrededor
de 10.000 años, y que ahora continúa con el sistema capitalista, dio
lugar al matrimonio por pareja, (o monogámico). Allí empezó el calvario
de la mujer. Hasta entonces la mujer tenía mucha consideración en la
sociedad. Los chicos solo reconocían a la madre, pero no al padre. A
esa época se la conoce también como el matriarcado donde reinaba
la igualdad de derecho. Pero la división de la sociedad en clase, se
produjo bajo la más extrema violencia. Las tribus guerreras que se
apoderaban de los que producían la gente laboriosa, estaban com-
puestas por gente armada con mucha fortaleza física. Era una lucha
para hombres. Las mujeres fueron recluidas en las casas con la misión
de cuidar de la crianza de los chicos.
Aquellos hombres armados, bárbaros y brutales, comenzaron a some-
ter a las mujeres a las más terribles violencias. Celaban de cualquier
otro hombre porque querían asegurar que su herencia fuera para un
hijo legítimo. Las mantenían encerradas como en una cárcel. Desde
entonces la mujer ha venido arrastrando su desgracia, como es la es-
clavización en la casa donde trabaja y se sacrifica desde el amanecer
hasta las últimas horas de la noche.
Esta situación por la que pasó la mujer durante alrededor de 100 si-
glos, es la que empieza a cambiar. Se está logrando gracias a las lu-
chas femeninas que se viene produciendo, como a la descomposición
de la sociedad dividida en clase.
Pero los hombres que siempre se han movido dentro de una cultura
machista se resisten al cambio. No pueden ver a sus esclavas rebe-
larse. Actúan con extrema violencia contra la mujer y hasta recurren a
terribles asesinatos. No registraron el cambio que se está produciendo
y se oponen con todas sus fuerzas a la liberación de la mujer.
Un hecho extraordinario que vino en ayuda de la mujer fueron los an-
ticonceptivos. Hasta hace 60 o 70 años, la mujer soltera no era libre
de tener una relación sexual con algún hombre. Era un embarazo casi
seguro. Y no contaba con los medios para la crianza de sus hijos. Es-
taba obligada a reprimirse sexualmente. Pero esta conducta producía
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un desequilibrio entre los sexos. Hablando en término económico, po-
dríamos decir con justeza, que entonces existía una mayor demanda
que oferta se sexo femenino, que hacía subir su valor. Los hombres
tuvieron que sufrir la escasez y la “carestía” del sexo femenino, espe-
cialmente los de la clase pobre. Ya que los de las clases ricas siempre
acostumbraron a comprar todo.
Es posible que desde el desequilibrio entre los sexos, haya nacido el
lesbianismo, el travestismo, los violadores. Repetimos: el sexo feme-
nino se cotizaba. Mucha demanda y poca oferta hacen subir el valor.
Por eso muchas mujeres preferían correr el riesgo del embarazo y el
aborto, con tal de vender su sexo y llevar una pasable vida económica.
Así nació el oficio más antiguo: la prostitución.
El invento de los anticonceptivos dio libertad a la mujer a mantener
relaciones sexuales con el hombre que quisiera. Y de esta manera,
poco a poco también comienza a desaparecer ese desequilibrio entre
los sexos que tanto mal hizo a la humanidad.

¿Hacia donde va la nueva cultura?
No lo sabemos, pero sí sabemos que a la cultura capitalista que se
basaba en la autoridad de los jefes y en la explotación del trabajo aje-
no, ya no se vuelve. Se está muriendo y no existe nadie que la pueda
resucitar.
Viéndolo desde este punto de vista, y no se lo puede ver de otra ma-
nera, la desocupación masiva es una verdadera calamidad, pero el
cambio de cultura que estamos viviendo, aunque todavía muy con-
tradictorio, es enormemente progresivo. Y más que progresivo, ¡revo-
lucionario! Esto quiere decir que los procesos revolucionarios nunca
son rectos ni las masas guardan una conducta uniforme. En medio
de un levantamiento popular vamos a ver todo tipo de excesos, como
fueron los saqueos, en época de De La Rúa, que empezaron por los
supermercados y terminaron vaciando los pequeños comercios, y has-
ta casas de familias.

Nos oponemos firmemente a las ideas pesimistas sobre la situación
actual y no creemos que haya que ponerse a llorar ante las contradic-
ciones que se producen en el seno de nuestro pueblo. No somos de los
que creen que hay que esperar un lejano futuro para ver la revolución.
Somos los que vemos que se está produciendo ahora mismo. Senti-
mos un optimismo infinito y estamos felices de la vida de ver ahora
                                                                           75
mismo la revolución anticapitalista en marcha. Y aunque al que escribe
le tocara morir en manos de algún ladrón o drogadicto, les pide a sus
compañeros, amigos y familiares, que publiquen y defiendan este pun-
to de vista lleno de optimismo sobre el proceso revolucionario que se
está produciendo en la actualidad, en medio de las contradicciones del
sistema capitalista que lo está llevando aceleradamente a su muerte.

Porque en muchos aspectos sigue siendo el sistema capitalista-impe-
rialista, pero en otros, esenciales, ya es otra cosa, a la que podríamos
llamar un sistema en transición, que con sus vaivenes podría dar a luz
un sistema socialista.

Políticamente hablando, la caída de la autoridad en todos los niveles
de la sociedad, significa que las decisiones que se vayan tomando se-
rán mucho más democráticas. O sea, tendrán la participación de toda
la sociedad y no serán los jefes los que decidan todo. Se están crean-
do las condiciones para el ejercicio de la democracia directa, que es la
democracia socialista, en contra de la democracia indirecta que es la
política del capitalismo. Esta condición es la base para una revolución
cultural, el punto crucial que los “indignados” de todo el mundo están
difundiendo globalmente, y no tiene retroceso.




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El Capitalismo está en estado de coma, el Capitalismo no va más. El
                  Pueblo en las calles lo expresa.




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Índice

                              Prólogo

La rebelión de los esclavos                                           7

              Las causas de la crisis mundial

La crisis mundial del Capitalismo                                    12

                El Imperialismo sin salvación

Manotasos de ahogado                                                 20
Los ajustes profundizan la crisis                                    22
Crece el PBI, ¿crece el bienestar?                                   23
Hecatombe mais grande do mondo                                       24
Un cuento chino                                                      26
Rebelión árabe en cadena                                             28
Los indignados somos más                                             29

               El camino del Pueblo al poder

¿Qué hace la Política?                                               32
El Socialismo del MIJD                                               35
Métodos de construcción política                                     39
Algunos conceptos más                                                52

              La caída de la civilización actual

Civilización: la barbarie legalizada                                 58
Una Revolución cultural mundial                                      61



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Hacia el fin del Capitalismo

Hacia el fin del Capitalismo

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    Ovidio Pepe Hacia el fin del Capitalismo Apuntes históricos para una formación política
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    La rebelión delos esclavos
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    Prólogo La rebelión delos esclavos “En Sicilia había muchísimos esclavos...los caballeros romanos manda- ban insolentemente en las provincias indefensas...Sicilia pasó a ser el “granero de Italia...” “Toda la Isla estaba llena de esclavos, especialmente sirios, a quienes los amos trataban con gran brutalidad...muchos esclavistas sicilianos casi no daban de comer ni de vestir a sus esclavos y estos debían vivir del robo y del asalto”. “La rebelión la iniciaron los esclavos aldeanos de Damófilo en el año 137 a. C. Durante la medianoche penetraron en Enna junto con otros esclavos y unidos comenzaron a matar esclavistas...entre ellos había uno llamado Euno, que tenía gran influencia sobre sus compañeros, los sirios”. “Dueños del poder, los rebeldes nombraron rey a Euno. En el término de 3 días se organizó un ejército de 6.000 hombres...que derrotó a algunas legiones romanas” “Al sudoeste de la isla estalló otra sublevación. A su cabeza estaba Cleón, un esclavo de Asia Menor. Con un ejercito de 5.000 hombres se unió a Euno y ambos lograron derrotar a un ejército romano de 5.000 hombres.”.”El número de rebeldes llegó poco a poco hasta los 200.000 hombres; en sus manos quedó casi la mitad oriental de la isla”.”Como era imposible derrotarlos, el ejército romano estableció un sitio prolongado y condenó a los sitiados a un hambre espantoso...después de la derrota las legiones romanas avanzaron por toda la isla y reprimieron totalmente la sublevación” (año 132 a. de J.C., después de 5 años de poder esclavo). Allí no terminó la lucha. 28 años después se vuelven a levantar los esclavos. “...en la región sudoeste de Sicilia 30 esclavos de un caballero romano organizaron una conspiración y mataron al dueño en el año 104 a. C... ocuparon la montaña próxima donde se les unieron los esclavos de los alrededores. El Gobernador de Sicilia envió contra los sublevados una fuerza de 600 soldados. Los rebeldes los derrotaron y se apoderaron de muchísimas armas. “...los esclavos ya tenían un ejército de 6.000 hom- bres. A la cabeza se puso el esclavo Salvio, a quien los rebeldes consi- 7
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    deraban su rey”.“Pronto su ejército llegó a tener hasta 20.000 soldados aguerridos y un cuerpo de caballería.” “Al mismo tiempo se inició una rebelión en la región occidental de la isla de Sicilia. El jefe de este movimiento era el arrojado y hábil Atenión, un ex pirata del Asia Menor. En su ejército aceptaba solo a aquellos esclavos que mejor servían para la guerra. Los otros debían proveer al ejército con alimentos, trabajar la tierra, y tener todo en perfecto orden. Se debe (decía Atenión), cuidar el País con los animales y reservas que se encuentren en él, como si fueran de nuestra propiedad” “El Senado romano se vio obligado a enviar a Sicilia un gran ejército. Los romanos lograron derrotar las fuerzas unidas de los esclavos. Los escla- vos decidieron luchar hasta la última gota de sangre. Pero en una acción decisiva el ejército romano pudo tomar la inexpugnable y bien fortificada ciudad de Trícola. Llevados por la desesperación y el hambre, la mayoría de los esclavos se rindió, pero miles de ellos aún no habían dejado de lu- char. Los romanos entonces prometieron perdonarles la vida y los bravos guerreros se rindieron. Los enviaron a Roma y los obligaron a aparecer en escena como gladiadores. No queriendo servir de diversión al popula- cho romano, se ultimaron unos a otros en presencia de la guardia y los espectadores”. Las rebeliones continuaron con los esclavos de Atenas, y el Bósforo y los “aliados itálicos” de Roma en el año 90 a. C., la rebelión de España, y demás. La rebelión de Espartaco se produjo aproximadamente en el año 75 antes de Cristo. “...En el interior de Italia se inició un nuevo movimiento de los esclavos. A la cabeza estaba el célebre Espartaco...Era gladiador en la Ciudad de Capua...En la escuela de gladiadores de Capua, 200 esclavos dirigidos por Espartaco tramaron una conjuración. Resolvieron promover una su- blevación y liberar a los esclavos...Pero la conspiración fue descubierta. Espartaco y sus partidarios huyeron al Monte Vesubio. De todas partes se unían a Espartaco esclavos y pobres no esclavos”. “Se envió contra Espartaco un gran destacamento. Las tropas romanas sitiaron a los esclavos y ocuparon el único camino que llevaba hasta el Volcán. Pero Espartaco demostró entonces una gran inventiva y salvó sus tropas. Por su orden, los gladiadores cortaron “sarmientos” (un yuyo) los trenzaron a manera de sogas, descendieron con ellos por las laderas del 8
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    Monte y atacarona los romanos por la retaguardia. El destacamento ro- mano huyó, abandonando a los esclavos sus bagajes”. “Los ataques posteriores contra los esclavos (año 73 a. de Cristo) tampo- co tuvieron éxito” “La situación de Roma era difícil. Espartaco se hacía cada vez más fuerte y temible. Nadie se atrevía a tomar el mando del ejército y atacar al jefe de los esclavos.” “Espartaco comprendió que era imposible quebrantar definitivamente a Roma y por eso quiso sacar a los esclavos fuera de los límites de Italia... Entonces Espartaco decidió construir por sí mismo balsas y llegar con ellas a Sicilia. Los esclavos pusieron rápidamente manos a la obra y, para que fueran más seguras, las reforzaron con toneles. Pero estalló una gran tormenta y otra esperanza de liberarse de la esclavitud se esfumó”. “Cuando fracasadas las tentativas de llegar a Sicilia, los esclavos tuvieron que regresar, vieron que Graso (un general romano que los perseguía) les había cortado con un foso el camino...” “¡Mejor morir por el hierro que por el hambre!” dijo Espartaco y se lanzó con su ejército hacia delante, atravesando durante la noche las fortifica- ciones de Graso”. “El resultado fue que durante una gran batalla que tuvo lugar en la prima- vera del año 71 a. de Cristo, los espartaquistas no soportaron el ataque del ejército romano, bien armado y fresco, y fueron derrotados. Espartaco luchó heroicamente hasta el fin. Se introdujo en medio del ejército romano; herido en las caderas, cayó de rodillas y siguió peleando hasta que fue hecho pedazos. Ni siquiera se pudo encontrar su cuerpo”. “Seis mil esclavos prisioneros fueron crucificados a lo largo de todo el ca- mino de Capua a Roma. Pero los restos del Ejército de Espartaco huyeron al sur y siguieron luchando todavía un largo tiempo contra las legiones romanas”. “El valor de Espartaco asombró a los romanos, quienes dijeron que “el jefe de los esclavos murió como un gran general” “No en vano dijo Lenin: “Espartaco fue uno de los héroes mas prominen- tes de una de las más grandes rebeliones de esclavos”. A. V. Mishulín, “Historia de la Antigüedad”. 9
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    Las causas dela crisis mundial
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    Introducción La Crisis mundialdel Capitalismo 1) La crisis económica que estamos sufriendo en todo el mundo, es una crisis de sobreproducción. Significa que la capacidad pro- ductiva en todo el planeta, es superior a la capacidad de consumo de la población mundial, a causa de la revolución tecnológica, de los des- pidos permanentes y la desocupación masiva. Y cae la capacidad de consumo, justo en los momentos en que más crecen las necesidades. O sea que se consume menos porque la gente no tiene dinero para ha- cer las compras, no porque tenga satisfechas sus necesidades. Sobre- producción significa entonces que la producción no se puede vender lo suficiente y por lo tanto se acumula en los depósitos, se paralizan las empresas, mientras amplios sectores de la población caen en la pobreza, la indigencia, el hambre, la desnutrición y la muerte. 2) La causa de la crisis de sobreproducción es la incorporación masiva a nivel mundial de las más avanzadas tecnologías en la producción industrial, agropecuaria, en el comercio y los servicios. Los capitales están obligados a competir entre ellos para poder vender sus productos y obtener la mayor ganancia posible. La incorporación de tecnologías de última generación les permite producir a gran ve- locidad y en gran cantidad y con poca mano de obra. El resultado es un producto más barato, que entra a competir con el resto de las em- presas que fabrican lo mismo. Entonces, la revolución tecnológica se presenta a causa de la competencia entre los empresarios. El hecho de que los países pobres incorporen poca tecnología, no los salva de la crisis, sino que los hunden más en ella; porque los pro- ductos baratos de las empresas multinacionales de los países ade- lantados inundan sus mercados. Porque una de las modalidades que utiliza el Imperialismo capitalista, es instalar las fábricas con altas tec- nologías en los países empobrecidos, donde la mano de obra es más barata, para bajar los costos y los precios. De esta manera también los “subdesarrollados” reciben parte de la tecnología de última genera- ción, aunque no son de ellos. Esto es lo que estamos viendo en China y Brasil por ejemplo. Pero junto con eso, los capitalistas se ven obligados a despedir per- 12
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    sonal, por decenas,centenares o miles, ya que las máquinas hacen el trabajo que antes hacían los obreros. El conjunto de los trabajado- res despedidos a nivel mundial, suman cientos de millones todos los meses. Esta masa de seres humanos no puede seguir comprando lo necesario para la vida como antes y es lo que explica la caída del con- sumo en todo el planeta. 3) La caída del consumo obliga a los empresarios en general, a disminuir la producción y por lo tanto a despedir más trabajado- res y de esta manera hacen caer aún más el consumo y finalmente, se forma un circulo vicioso que conduce a la profundización permanente de la crisis. Solo existen destellos que nos ilusionan con una salida de la crisis, pero más o menos rápidamente volvemos a la realidad del descalabro económico. 4) Estamos presenciando un cambio dramático de la historia hu- mana. Empieza a caer el sistema capitalista –imperialista mundial. Recordemos que este sistema comenzó cuando eliminó al feudalismo monárquico, impuso el libre derecho de los trabajadores a emplearse donde quisieran y a recibir un salario. El nuevo sistema se desarrolló cuando empezó a incorporar masivamente trabajadores en la produc- ción. El beneficio para los capitalistas era doble.: no sólo porque los obreros producían para la ganancia de los empresarios, sino que ade- más eran los que en gran medida, consumían lo producido. Entonces, obreros y capitalistas quedaron ligados indisolublemente por los intereses mutuos: el obrero a trabajar y ganar un salario y el capitalista a llevarse la ganancia obtenida del trabajo ajeno y por las ventas a sus propios trabajadores explotados. A esto llamamos “la economía real”. O sea, la producción y el consumo. Esta sociedad no era pacífica. Tenía y tiene cada vez más grandes contradicciones, ya que la producción es colectiva, mientras que la apropiación individual. Como consecuencia, a los patrones les conviene pagarles a los traba- jadores lo menos posible y hacerlos trabajar al máximo, mientras que los obreros, necesitan ganar lo máximo posible y trabajar menos horas y en menor intensidad. De allí nacieron los conflictos permanentes que conocemos como la lucha de clases. Pero eran conflictos dentro de la “sociedad” entre patrones y obreros. Lo que estamos presenciando es el fin de esta historia. La sociedad 13
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    indisoluble entre patronesy obreros se está rompiendo aceleradamen- te y nunca más se puede reestablecer. Dicho de otra manera, se está disolviendo el sistema capitalista a causa de sus propias contradiccio- nes. Está agonizando y es un enfermo terminal. Repetimos: los causantes de este hundimiento son los mismos capita- listas, que en su voracidad han producido una revolución tecnológica que está desplazando a los trabajadores pero que al mismo tiempo está hundiendo al sistema, ya que ahora se han quedado sin con- sumidores, o sea, sin posibilidad de ventas, ni de incremento de las ganancias. ¿Y ahora qué van a hacer con las maquinarias modernas? 5) La crisis financiera es la consecuencia de la crisis en la eco- nomía real; y no al revés, como sostienen los economistas del Im- perialismo. Nosotros hemos acertado y hemos tomado la delantera en el análisis porque hemos invertido los conceptos. Veamos: para poder equiparse con esas altísimas tecnologías, los empresarios se han tenido que endeudar con los bancos. Pero al llegar la crisis, se han encontrado que no pueden pagar sus deudas y los bancos que no pueden cobrar. En esta situación los accionistas de las empresas y los bancos buscan desprenderse de esos papeles pero no encuentran compradores. Caen los precios de esos valores y junto con ellos los de los bonos de los Estados. En el transcurso de la actual crisis se han perdido billones de dólares a causa de la caída de acciones, bonos y de deudas incobrables. Por eso los economistas, al referirse a esta situación la llaman “crisis financiera”. Nosotros la llamamos crisis de la economía real, o simplemente, crisis económica del capitalismo. 6) Historia de los ciclos de crisis y recuperación en el siglo XX. En 1914 se presentó una situación parecida. Y la solución que encon- traron las potencias imperialistas fue la primera guerra mundial, por el reparto de los mercados. O sea, para conseguir lugares donde colocar la producción acumulada. Al finalizar la guerra comenzó un período de recuperación económica que duró alrededor de ocho años. Hasta que en 1929 volvió a estallar una monumental crisis de sobreproducción. Luego, poco a poco se fue saliendo, hasta que en 1939 se desata nuevamente la crisis. La solución fue la misma: una Segunda Guerra Mundial por el reparto de los mercados. Lo que consiguieron con las guerras, además del reparto de los mer- 14
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    cados, es ladestrucción de las fábricas, la matanza de poblaciones enteras y luego hubo que reconstruir todo, o sea que volvió el trabajo. Con él, poco a poco vuelve el consumo y la producción. El período de reconstrucción posterior a la Segunda Guerra Mundial, es decir el reanimamiento económico, fue el más largo de la historia del capitalismo y se lo conoce como el Boom económico. En los países imperialistas de Estados Unidos, Europa y Japón, duró desde 1945 hasta 1968 aproximadamente, o sea unos 23 años. Los primeros sín- tomas de que el crecimiento económico había llegado a su fin en todo el mundo, se empezaron a ver a principios de 1968 con la inflación, los despidos en todo el mundo, y con estallidos sociales como el Mayo Francés de 1968, o el Cordobazo de 1969 en Argentina. Surgieron los movimientos guerrilleros y más tarde, en 1974 el triunfo de Vietnam sobre el Imperialismo norteamericano, la derrota del Sha de Irán, pro imperialista, y la revolución nicaragüense en 1979, entre otros acon- tecimientos. La crisis se fue profundizando y se produjeron levantamientos popula- res, durante los años 80 en varios países. En Argentina el pueblo vol- teó a la dictadura militar. Sufrimos la hiperinflación y el levantamiento popular que volteó a Alfonsín en 1989. Pero como “una bendición de Dios” para el capitalismo, en 1990-1991 cae el muro de Berlín, o sea, los gobiernos comunistas que casi no tenían comercio con el capitalismo. Pero a partir de entonces, los nue- vos gobiernos abrieron las puertas del “comunismo” de par en par al Imperialismo. Más de 700 millones de personas se convirtieron en consumidoras de los productos del capitalismo. La economía mundial se puso en mar- cha, se renovaron las maquinarias, y se revolucionaron las comunica- ciones, y el mundo entero les vendía a las naciones miembros de la ex Unión Soviética. Muchas multinacionales se instalaron directamente en el Este europeo, y en Asia, para utilizar la mano de obra barata, y ahorrarse el transporte. Y a todo esto lo llamaron La globalización. Pero en solo seis años saturaron los nuevos mercados y en 1997 volvió a estallar la crisis de sobreproducción, a la que los economistas llama- ron crisis asiática. Los trastornos se fueron arrastrando hasta el 2001. En ese periodo se repitieron todo tipo de levantamientos populares, 15
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    caídas de gobiernos,como el de De La Rúa en Argentina, hasta que se presentó un nuevo “milagro” para el capitalismo: la China comunista decidió entrar en la Organización Mundial del Comercio (OMC), orga- nismo manejado por el Imperialismo, y abrió de par en par su frontera a la penetración de los productos sobrantes en los países capitalistas. La historia volvió a repetirse, y la revolución tecnológica en solo seis años logró saturar un mercado de 1.300 millones de habitantes, dando lugar a la crisis más profunda de la historia del capitalismo. 7) Lo nuevo es que ya no quedan países comunistas que puedan salvar al capitalismo. ¿Qué va a hacer el Imperialismo con la tecno- logía? Los empresarios la necesitan en la competencia con el resto de los capitalistas, pero al mismo tiempo son víctimas mortales de las maquinarias y aparatos modernos. 8) Otra cuestión novedosa es que los ciclos de la economía, o sea, los periodos de recuperación vienen siendo cada vez más cortos y los de crisis cada vez más largos. Después de la segun- da guerra, la recuperación económica se prolongó por 22 0 23 años. Las últimas recuperaciones no duraron más de 6 años. (Desde 1991 a 1997 y luego, desde 2002 al 2008). En cambio, los períodos de crisis son cada vez más prolongados y profundos. (Desde 1968 a 1991). Y aproximadamente las tres cuartas parte de la humanidad viven en la pobreza o la indigencia más extrema. Esta situación obedece siempre a la misma causa: la revolución tec- nológica. En el siglo XIX y la mitad del siglo XX, la tecnología estaba atrasada en relación a la de la actualidad, o sea a la del siglo XXI. Al capitalismo le costó unos 23 años recomponer el aparato productivo mundial después de la Segunda Guerra, debido a ese atraso tecnoló- gico. Pero con los actuales adelantos, y el nivel de desocupación que produce y la caída del consumo, en pocos años o tal vez meses, se abastecen los mercados mundiales y se los saturan. Debido a esta cuestión, debemos prever que a partir de ahora vamos a vivir en una situación de crisis económica crónica, y que los períodos de recupera- ción casi no se van a notar. Serán de meses, o a lo sumo de un año. 10) El sistema capitalista no tiene salida. Una tercera guerra mundial por los mercados no es viable. La experiencia de la Segunda Guerra, le demostró que durante el conflicto armado los pueblos se levantan y 16
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    expropian las empresascapitalistas. En 1945 han perdido todo el Este europeo y gran parte del Asia. (Una tercera parte de la humanidad). Puede suceder que en una tercera guerra, termine cayendo todo el sis- tema imperialista, como un castillo de naipes, tal como cayó el Imperio romano hace 1.500 años. Los salvatajes no sirven. Los Estados se endeudan repartiendo plata a las empresas, bancos y en menor medida a los consumidores. Pero si los trabajadores están sin empleo, lo que reciben es pan para hoy y hambre para mañana. En otras épocas cuando la tecnología estaba en pañales, los salvatajes daban resultados positivos, debido a que más o menos rápidamente se recuperaba el empleo. Ahora la plata que ponen los Estados, ya no dan los resultados de épocas anteriores de crisis. Ya no se pueden abrir nuevas fuentes de trabajo simplemente porque no se puede vender la producción. Y sin embargo es la única acción que se le ocurre al capitalismo para enfrentar la crisis econó- mica mundial. Una receta anticuada. Es como curar la gripe A con los remedios de la gripe común. Algo parecido ocurre con los planes de ajuste. Los despidos y reduc- ción salarial, el achicamiento de los sueldos a los jubilados. El resul- tado es una mayor caída del consumo, o sea, una profundización de la crisis. 11) Es posible que en este periodo participemos de grandes luchas que volteen gobiernos, y al propio sistema capitalista en diferentes lugares. El Imperialismo va a actuar con toda crueldad para derrotar a los pueblos. Las luchas ya las estamos viendo, y las respuestas del Imperialismo también. Posiblemente al principio todo sea un caos. Po- dríamos decir una barbarie. Pero también la barbarie se mueve y llega a ser civilización, como se vio en la antigüedad. Seguramente poco a poco las cosas se irán acomodando como los melones en un carro. Podríamos decir que llegó la hora del socialismo, debido a que la hu- manidad no conoce otro sistema que se le oponga frontalmente al ca- pitalismo y que haya probado ser de una eficacia indiscutible. 12) Socialismo significa una revolución, que expropie las grandes empresas, que son casi todas extranjeras, que pase la propiedad del aparato productivo a manos del Pueblo y se realice la distribución de la riqueza en forma equitativa. Estas medidas permitirán elevar los sa- larios y reducir las horas de trabajo. Significa la utilización de la tecno- 17
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    logía en beneficiode todo el pueblo, lo que haría posible la reducción de las horas de trabajo a 6 o 4 horas diarias, el trabajo para todos, lo mismo que la salud, educación y vivienda. ¡Esta es la revolución socialista mundial! 18
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    Manotasos de ahogado Delos gastos estatales más descontrolados a los recortes de gastos más encarnizados Ante el estallido de la crisis económica mundial del imperialismo en el 2008 cuando quebraban los bancos, las empresas industriales, fábri- cas; los gobiernos no tuvieron mejor idea que subsidiar con cientos de miles de millones de dólares y euros a las grandes empresas multina- cionales. El argumento de los funcionarios era que estas empresas iban a dar trabajo a millones de personas y por lo tanto se iba a reani- mar el consumo. Pero las grandes “corporaciones” se guardaron la plata, la invirtieron en acciones y títulos públicos, y del aumento de la producción y el trabajo se olvidaron por completo. Hoy los Estados se quedaron sin plata y el desempleo aumentó en todo el mundo haciendo crecer la pobreza, la indigencia, la delincuencia y la criminalidad, empezando por los funcionarios. Una vuelta de timón Ante esta situación, los gobiernos de todo el mundo han decidido dejar a un lado los subsidios y disminuir los gastos de los Estados. Pero ade- más le agregaron algo más: recaudar más plata como sea. Parece que de repente, se ha considerado que Menem era un gran estadista con sus terribles planes de ajuste, y en todo el mundo están gritando “volvé Menem. Te perdonamos”. Se proponen vender todas las propiedades estatales y “hasta las joyas de la abuela” para recaudar algo: Grecia El Gobierno griego se propone aplicar un plan de ajuste para poder recaudar unos 50 mil millones de euros. Consiste en vender los 39 aeropuertos, las centrales eléctricas, la lotería, el puerto, los casinos, el hipódromo, el correo, la minería, imponer los peajes en manos pri- vadas, acciones de los bancos oficiales, miles de hectáreas de tierras, y más. Irlanda Puso a la venta las aerolíneas, los puertos, las centrales eléctricas, el hipódromo, el gas, los bosques, entre otras cosas. 20
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    Inglaterra Puso en ventala mitad del servicio de control aéreo, buques estatales, empresas de vinos finos estatales, la banda ancha de Internet y hasta los datos públicos de las personas al sector privado. Italia Puso en venta las frecuencias de radio a empresas telefónicas y está preparando ventas de bienes del Estado por unos 50 mil millones de euros para después de las elecciones. España Pone en venta la Lotería estatal, valuada en 25 mil millones de euros. Además, el Aeropuerto Internacional de Barajas en Madrid, y el de Barcelona, entre otros aeropuertos. Portugal Se propone vender la Empresa de energía de Portugal y la distribuidora REN. También el Gobierno piensa vender la Empresa estatal de agua y “diversas tenencias estatales que podrían incluir radios, televisión y la agencia Nacional de Noticias”. Están en venta también la aerolínea estatal TAP, los aeropuertos y la aseguradora del Banco Estatal CGD. Pero por sobre todas las cosas, de lo que se trata es de reducir los gastos de los Estados e incrementar sus reservas. Las ventas son solo una parte de esta política en la que se incluyen despidos de emplea- dos estatales y privados, la rebaja de los salarios, el alargue de la edad para la jubilación, la reducción de los subsidios a los desocupados y a los indigentes. Estados Unidos Si no se recortan los gastos, la mayor potencia mundial del capitalismo podría declarar el default. O sea que dejarían de pagar su deuda exter- na que supera los 14 BILLONES de dólares. “Y si esto pasa, la crisis sería peor que la del 2008” El recorte de los gastos que se propone realizar el Gobierno, es de 4 BILLONES de dólares. Quieren empezar por quitarles la ayuda a los mayores, algo así como sacarles el PAMI a los jubilados argentinos. Además se proponen dejar de atender los problemas sociales y dejar a millones de pobres en la miseria absoluta. 21
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    Pero esto noes nada en relación a lo que se viene. Se está discutien- do un paquete mucho más grande. “Nada será acordado hasta que todos los puntos sean acordados” dijo el Presidente Obama. O sea que son muchos los puntos de “ajustes” que se están discutiendo. Los ajustes profundizan la crisis La medicina es peor que la enfermedad Esto es así porque “el ajuste” que aplican, hace caer más el consumo, que es el causante de la crisis. O sea que agrava el problema. El que sufre estas políticas es el pueblo. Grecia es un ejemplo. Recibió miles de millones de euros, a condición de que deje de subsidiar el consumo y de gastar los fondos del estado. Subió la edad jubilatoria, bajó los salarios, despidió a miles o cientos de miles de empleados públicos, pero al final tuvo que salir a pedir más plata, ya que la producción y las ventas habían caído, debido a la falta de consumo. El Estado no podía recaudar impuestos y por lo tanto no podía pagar la deuda externa. Y menos la deuda interna. Por eso tantas huelgas generales y movilizaciones populares. Finalmente de lo que se habla es del default, o sea, de dejar de pagar la deuda externa. El Fondo Monetario Internacional se quedó sin receta creíble. Lo que pasa en Grecia es lo que más claramente se ve. Pero se oculta crisis de países más importantes económicamente, como Italia, Espa- ña, Francia e Inglaterra y hasta Alemania. Toda Europa está sufriendo la enfermedad terminal de la crisis económica imperialista mundial. Por su parte, Estados Unidos tiene un déficit fiscal de varios billones de dólares y también poco a poco está quitando los subsidios, aumen- tando los precios y la desocupación. Crece el descontento, las movi- lizaciones populares y los enfrentamientos con la policía. Surgieron entonces los indignados norteamericanos que se establecieron frente a la Bolsa de de Comercio. Y movilizaciones en todo el País. Se en- frentaron a la policía, exigieron la retirada de las tropas de Irak y Afga- nistán, piden trabajo y hacen todo tipo de reclamos. Es de prever que las movilizaciones populares norteamericanas van a seguir creciendo, al igual que en todo el mundo. 22
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    Ni que hablarde los países árabes. En Egipto el pueblo volteó al go- bierno. Entonces asumieron los militares. Ahora la movilización contra los milicos crece diariamente y el régimen va derecho a una caída es- trepitosa. Pero no es un problema de una nación, sino que los pueblos están en pie de lucha en todas las naciones árabes. Y al caer el consumo mundial, los países latinoamericanos que como Argentina y Brasil venían exportando productos industriales y agro- pecuarios, ahora se preparan para una caída de las ventas en un 50 por ciento en promedio. No podía ser de otra manera: las colonias no pueden estar mejor que los imperios. La crisis mundial del imperialismo se profundiza y junto con eso, la bronca de los pueblos, que se expresan en huelgas generales, movi- lizaciones callejeras, enfrentamientos con la policía, acampes, movi- miento de “los Indignados” en España, pueblos que voltean gobiernos, como en los países árabes, lucha estudiantil en Chile, entre otras co- sas. Crece el PBI, ¿crece el bienestar? Las vaquitas son ajenas El Producto Bruto Interno de la Argentina viene creciendo a fuerza de exportaciones de bienes agropecuarios, o sea, alimentos. Pero ese aumento de la producción y las ventas no benefician más que a una absoluta minoría de la población. Estos son los grandes productores y exportadores, es decir las empresas multinacionales, que se llevan la ganancia al extranjero, una minoría de trabajadores y algunos peque- ños empresarios proveedores de insumos, dejándonos a los Argenti- nos con la miseria. La mayoría de la población sufre la desocupación, la pobreza, y hasta la desnutrición y la muerte. Pero si escuchamos a los economistas, en general solo nos informan del crecimiento de la producción y ocultan el crecimiento de la pobre- za. Es por eso que es difícil entender lo que escriben esos profesiona- les. Pero se aclara todo cuando nos damos cuenta que ellos trabajan para las clases ricas y para los intereses extranjeros. 23
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    Es un nuevofenómeno de la economía mundial Hasta los años 60 aproximadamente, cuando crecía el producto Bruto Interno, la población pobre recibía algo de los beneficios. Primero, por- que existían más empresas de capitales nacionales que por lo general, volvían a invertir en el país, y segundo, porque la tecnología estaba to- davía atrasada en relación con lo que es en la actualidad y por lo tanto se utilizaba mucha mano de obra en la producción. Había trabajo y la clase obrera podía consumir no sólo alimentos, sino además, vestirse, comprar electrodomésticos, hacerse su vivienda. Lo nuevo de la situación es entonces, que la producción y las ventas, benefician solo a una minoría de la población: las multinacionales, las clases ricas ligadas a los capitales extranjeros, un sector de la clase media y los pocos trabajadores que tienen empleo. Queda por fuera resto de la población en condiciones de trabajar, entre ellos los jóvenes porque “no tienen experiencia” y los adultos porque “son demasiados viejos para trabajar y demasiados jóvenes para jubilarse”. Hecatombe mais grande do mondo Venimos sosteniendo que el sistema capitalista mundial no tiene una solución para la crisis económica, que es de consumo y producción. Si los Estados subvencionan el consumo, se funden como sucedió en Argentina, cuando en el 2011, Cristina Kirchner se gastó toda la plata en subsidios con el fin de ganar las elecciones. Luego, cuando termi- naron los comicios, se pasó del asistencialismo a la receta del Fondo Monetario Internacional, “el plan de ajuste”. Brasil recorrió un camino distinto, para caer finalmente en la misma cri- sis. A principios de 2011, el Gobierno del País de Pelé, vio cómo crecía la inflación y no tuvo mejor idea que reducir el consumo del pueblo, re- cortando los subsidios, subiendo las tasas de interés para los créditos, y aumentando los impuestos. La idea de los economistas es: si cae la demanda, caen los precios. Desaparece la inflación. El hambre de la gente, la desnutrición y la muerte, no importa. Cuando menos consu- mo, menos inflación. Y eso es cierto. Sino veamos que los cementerios donde nadie consume, son los lugares donde existe menos inflación. Una inflación cero. Y realmente, a esos lugares nos llevan las políticas 24
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    anti-inflacionarias que aplicanlos gobiernos a nivel mundial. Pero la caída del consumo significa la paralización de la producción y por lo tanto la caída de las ganancias capitalistas. La crisis no es otra cosa que la economía mundial paralizada por falta de mercado de consumo. Por eso la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, al ver cómo caía la economía brasileña, dio un giro de 180 grados. A fines de no- viembre de 2011 decidió subsidiar el consumo y la producción. Redujo los impuestos que pagan las empresas industriales (multinacionales) con el acuerdo de la rebaja de los precios de cocinas, heladeras, lav- arropas y otros productos electrodomésticos. Además, bajó las tasas de interés para que la gente y las empresas puedan sacar créditos. ¿Hasta cuando regirá esta política brasileña de subsidios estatales? Hasta que se le acabe la plata al Estado y el Gobierno se vea obli- gado a volver a los planes de ajustes. Y en medio de estos vaivenes económicos, la crisis se va profundizando hasta que más tarde o más temprano termine en un estallido social de magnitud, como sucedió en Argentina en el 2001. No confundir gordura con hinchazón ¿La economía del Brasil superó a Gran Bretaña y otros países euro- peos? ¿O sea que los países coloniales y empobrecidos pueden supe- rar a las potencias económicas, es decir, al Imperialismo? Es el mismo cuento que se les hace a los trabajadores cuando se les dice que si agachan la cabeza y trabajan como un burros, sin protestar siendo “buenos chicos”, el día de mañana van a llegar a ser ricos. En primer lugar hay que aclarar que los 2.400 billones (dos billones cuatrocientos millones de dólares) que alcanzó el PBI de Brasil, se tiene que repartir entre 200 millones de habitantes. Suponiendo que todos reciben una parte igual, cada ciudadano brasileño se llevaría 12.000 dólares anuales, mientras que Gran Bretaña que cuenta con 62 millones de habitantes, cada británico recibiría 38.000 dólares anua- les. ¿Podemos decir seriamente que Brasil superó a Gran Bretaña? Por otra parte, el PBI de Brasil, en realidad no es de Brasil, sino que la mayor parte lo hicieron las multinacionales que se llevan las ganancias a Europa, o a Estados Unidos. Brasil se queda con la miseria creciente. 25
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    Un cuento chino Otrogrande en el tobogán al abismo En China, el Gobierno “comunista” dictador y criminal le abrió de par en par las puertas a un imperialismo en crisis, para que introduzca la producción que ya no se podía vender dentro de los países capitalis- tas. Pero además, en el 2001, al entrar “La República Popular” a la Organi- zación Mundial del Comercio (OMC), le permitió a las grandes empre- sas multinacionales instalarse masivamente dentro del territorio y que se aprovecharan de la mano de obra barata, semi-esclava. La mano de obra regalada, al combinarse con las más altas tecnologías, logra- ron una producción tan barata, que nadie en el mundo podía ni puede aún, competir con ella. La seguridad “jurídica” de las empresas de que no les iban a cambiar las reglas de juego, lo garantizaba el Gobierno dictatorial comunista. Entonces, los economistas y politólogos sirvien- tes del imperialismo, empezaron a llamar a China, la locomotora que iba a sacar al capitalismo en crisis. Pero la realidad para estos alcahuetes y chupamedias, es como pegar- se la cabeza contra una pared. El mercado Chino se saturó en el 2008 y con él, todos los mercados mundiales. Volvió a estallar la sobrepro- ducción, pero lo nuevo es que esta vez ya no existen esos países co- munistas que en otros años sacaron al capitalismo de la crisis. Por otra parte, surgió un formidable factor que profundizó los proble- mas: la rebelión de los trabajadores que llenaron el país de huelgas, que consiguieron aumentos salariales hasta del 70%. Los sueldos igual siguen siendo miserables. Tienen que trabajar 12 horas por día para llevarse el equivalente a 700 pesos argentinos por mes. Menos que los jubilados. Pero los costos laborales dejaron de ser tan venta- josos para las multinacionales. Además las luchas siguen. Y no existe seguridad jurídica que las pare. “La ola de huelgas que recorrió las fábricas en el gigante asiático en los últimos meses, tiene helados a los miles de empresarios de todo el planeta…De la noche a la mañana los obreros chinos despertaron de su letargo y reclamaron mayores sueldos y derechos laborales… La mecha que prendió el fuego del clamor popular fue el suicidio (en rechazo a la esclavitud) de 10 jóvenes trabajadores de las multinacio- nales”. “Tradicionalmente, los gobiernos locales enviaban matones a frenar 26
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    a los trabajadores,(pero ésta vez las rebeliones fueron muy masivas, extendidas e incontrolables). Por eso, optaron por tolerar las huelgas y hasta permitir que algunos obreros exigieran libertad de organización sindical independiente, que no existe” Si ahora la economía china y de otros países del mundo, crece un poco, se debe a los subsidios estatales. Pero ahora se están acaban- do las reservas de los estados y comienzan a eliminar los subsidios, lo que indica que “el resurgimiento” es como un respirador artificial en una persona moribunda. A la locomotora china se le pinchó la goma “Debido a la crisis las empresas comenzaron a realizar “ajustes” o sea, despidos masivos y rebajas salariales” “muchas firmas con sede en la potencia asiática (multinacionales) atraviesan serios problemas de equilibrio presupuestario”. El 2 de diciembre de 2011 miles de trabajadores manifestaron frente a las Empresa HI-P de Shangai. “Pero los problemas van más allá de Hi-P. La ola de manifestaciones y huelgas de obreros y trabajadores chinos también comprende, entre otros, las sucursales de la cadena de supermercados inglesa Tesco. El mismo día, en Jinhua, provincia oriental, cientos de empleados salieron a la calle para protestar contra los despidos de personal. Los empleados bloquearon los ingresos a los centros comerciales. Por otra parte 10.000 personas se manifes- taron en la provincia de Guandong, la más afectada por la crisis. El reclamo fue el pago de los salarios atrasados. También hubo manifes- taciones contra Apple, IBM y otras grandes compañías. Durante 6 o 7 años, China fue mostrada al mundo como el paraíso capitalista que iba a sacar al sistema de la crisis. Ojala China vuelva a retomar el camino revolucionario que marcó Mao Tse Tung, expropian- do a todas las empresas imperialistas multinacionales; y poniéndolas a funcionar bajo el control de los trabajadores. 27
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    Rebelión árabe encadena Dos poderes usaba el Imperialismo para mantener a raya a los pue- blos árabes: El estado de Israel armado hasta los dientes por Estados Unidos y los gobiernos dictatoriales como Ben Alí en Túnez o Mubarak en Egipto, entre otros. Pero la crisis económica mundial viene hacien- do estragos en todo el mundo, dejando miles de millones de personas desocupadas, pobreza creciente, indigencia y muertes por desnutri- ción. En Túnez reinaba el miedo. Sin embargo bastó que un hombre se prendiera fuego, para que cientos de miles de personas salieran a la calle y terminaran volteando a la dictadura de 25 años. Rápidamente, como una reacción en cadena, otros pueblos árabes hi- cieron lo mismo, como Argelia, Egipto, Yemen, Jordania. Todos países gobernados por dictaduras apoyadas por los yanquis. Dicho de otra manera, rápidamente los levantamientos populares están demoliendo el poder del imperialismo en Medio Oriente y África. Desde mucho antes, también enfrentaron a los Estados Unidos Afganistán e Irak y lo derrotaron. La mayoría de los manifestantes son jóvenes que recla- man trabajo, viviendas, un mejor sistema de salud, educación. Es una situación histórica que hace recordar los levantamientos en cadena de los pueblos de los países comunistas en los años 90 y 91, que se conoce como la caída del muro de Berlín. La diferencia es que allí cayó el régimen comunista y aquí se empieza a evaporar la domi- nación imperialista. La profundización de la crisis económica mundial del capitalismo no tiene retorno. Es por eso que tenemos que esperar un proceso cada vez más extendido de levantamientos populares, incluso en la Argenti- na del kirchnerismo. Posiblemente exista una etapa de transición, don- de asuman el poder sectores centristas, pero en esta situación, se irán forjando los movimientos y líderes que finalmente encararán la lucha conciente para terminar con la dominación extranjera y avanzar hacia alguna forma de gobiernos de los trabajadores. En los últimos meses del 2011, el centro de la revolución árabe se tras- ladó a Siria, donde el Gobierno manda a reprimir con balas de plomo a los manifestantes. En 6 meses mató miles de personas, pero cuando más dura es la represión, más gente sale a la calle, por lo que todo indica que al Gobierno asesino le va a pasar lo mismo que a Gadafi en 28
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    Libia, a quienlo agarró la multitud y lo mató a golpes. Los indignados somos más A fines de mayo de 2011, en más de 60 ciudades españolas se organi- zaron acampes encabezados por jóvenes de la clase obrera y los sec- tores medios. Son verdaderas asambleas populares donde se discute todo lo que tiene que ver con la organización de un país mejor. Este movimiento español es la continuación a huelgas generales que se dieron en todo ese país y en toda Europa, con movilizaciones de todo tipo. Y especialmente es la continuidad de los levantamientos po- pulares de los países árabes. Todo comenzó a partir del estallido de la crisis del capitalismo mundial del 2008, crisis a la que denominaron “financiera” y que nosotros la identificamos como una crisis de sobreproducción causada por la re- volución tecnológica. Las maquinarias modernas desplazan a los tra- bajadores, producen desocupación masiva, no solo entre los obreros, sino también entre el resto de los trabajadores, incluidos los de clase media. Las altas tecnologías producen a gran velocidad y en gran cantidad, pero por otra parte, con la desocupación masiva, hacen caer el con- sumo y por lo tanto se detienen las ventas, y en consecuencia toda la producción, lo que conduce a más despidos, más caída del consumo, más paralización de la producción. Convirtiéndose el sistema en un espiral de crisis que lo va quemando y convirtiendo en cenizas. La falta de trabajo significa falta de un futuro para toda la sociedad, pero especialmente para la juventud. Por eso es que este sector es el más rebelde y combativo de todo el pueblo y por eso mismo, se ha convertido en la vanguardia de las luchas. Los estallidos sociales demuestran la indignación de los pueblos a nivel mundial. Por eso, el nombre de “los indignados” en España refleja a la perfección el senti- miento de la población mundial. El nivel político de estas luchas es altísimo. “La protesta es un rechazo a la clase política, a la corrupción del sistema y al bipartidismo al que asocian con una dictadura”. Reclaman “medidas urgentes contra el desempleo, tener derecho a la vivienda y a los servicios públicos de calidad”. 29
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    Algunas de lasconsignas son: “Mandan los mercados aunque no los hemos votado”. Llaman a no votar diciendo: “nuestros sueños no ca- ben en sus urnas”, “sin tus votos no son nada”, “tu indiferencia los hace poderosos”, “la calle es tuya tonto”. En cuanto a la crisis dicen: “No es crisis, es estafa”. Para ellos, ganar la calle y armar mucho revuelo es la forma de luchar: “Pienso, luego perturbo”, “Seamos realistas: pidamos lo imposible”. La crisis del imperialismo no tiene salida. Por eso es de esperar que los movimientos antisistemas se sigan extendiendo por todo el plane- ta, carcomiendo el poder de las clases ricas y explotadoras, y hundien- do aceleradamente al Imperialismo. 30
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    El camino delPueblo al poder
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    ¿Qué hace lapolítica? Las políticas expresan los intereses materiales de clases y sectores de clases Por eso es que vivimos y protagonizamos una lucha de clases perma- nente por el poder. Los sectores que controlan los resortes del Estado, aplican políticas que favorecen sus propios intereses. El resto, los opo- sitores pelean por conseguirlo, para aplicar las políticas que satisfagan sus necesidades materiales. Cada sector organiza o apoya su partido político para poder pelear por sus intereses. En algunos casos, coinciden los intereses de un sector de clase con otro y se forman alianzas para pelear juntos por sus objetivos comu- nes. Pero existen dos grandes sectores sociales que tienen intereses encontrados, contradictorios o mejor dicho irreconciliables. Son la cla- se trabajadora y la clase de los capitalistas. 1) ¿Por qué irreconciliable? Porque bajo este sistema, la producción es colectiva pero la apropiación es individual. O sea que millones de trabajadores se sacrifican para que una absoluta minoría se enriquez- ca y viva como reyes gracias al trabajo ajeno. Son intereses irreconci- liables porque los ricos no están dispuestos a compartir sus riquezas con los trabajadores y éstos no quieren seguir siendo explotados y trabajando como burros para que se beneficien otros. Esto es lo que causa la lucha de clases en todo el mundo desde que nació el sistema capitalista. 2) Además, porque que a la clase rica, o sea, a la patronal solo le inte- resa el dinero, la ganancia. Y para eso necesita pagarles a los trabaja- dores lo mínimo y hacerles trabajar lo máximo posible, mientras que a la clase obrera le conviene trabajar la menor cantidad de horas, lo más aliviado y ganar lo máximo posible. Es acertado decir que los intereses de los trabajadores y de los patrones son como el agua y el aceite. No se puede mezclar. La prédica de las clases ricas es que somos todos iguales ante la ley, que debemos “armonizar los intereses de los traba- jadores con los de los capitalistas, que somos todos argentinos, etc. O sea, buscan disimular la explotación de los trabajadores por todos los medios que manejan, como la televisión, las radios, Internet, etc. Esta predica da resultado y confunde a la clase obrera. 32
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    ¿Qué partidos apoyan? EnArgentina los ricos apoyan al Justicialismo, al kirchnerismo, a Macri o a los radicales. Mientras que los trabajadores, por todo un periodo apoyaron al Justicialismo, pero ahora que ese Partido se pudrió, están buscando nuevos partidos para la lucha y en ese camino está el MIJD entre otros. Un sector de los trabajadores votó por Cristina, otros por el “socialismo” de Binner, por los Federales de Rodríguez Saá y el MIJD, otros por Duhalde, etc. Todo esto demuestra que todavía no existe un partido en el que se organice la mayoría para defender sus propios intereses de clase. Clase media o pequeña burguesía Es un sector social que está ubicado en el medio de la clase rica y la clase obrera. Son trabajadores con un nivel de ingreso más alto, que en su mayoría busca progresar dentro del sistema, para llegar a ser ricos. Pero como el sistema está en crisis, muchas veces se vuelcan hacia la clase trabajadora de menores ingresos. Así lo vimos en el 2001 cuando Cavallo les impuso el “corralito” y entonces se unieron a los “piqueteros” a cantar “piquete y cacerola, la lucha es una sola” Pero se abrió el mercado Chino con sus 1.300 millones de nuevos consumidores, se salió de la crisis extrema y la clase media cambió. A los piqueteros les gritaban “negros de mierda, vayan a trabajar” Sin embargo ahora vuelve la crisis y no hay que descartar algún corralito, despidos de empleados públicos, quiebras de pequeños comerciantes o industriales, y que la pequeña burguesía busque juntarse en las ca- lles nuevamente con los trabajadores más empobrecidos. Digamos entonces que las clases medias son un sector social muy inestable políticamente, que la mayoría quiere progresar dentro de un sistema político en crisis y por lo tanto ve frustrarse sus aspiraciones constantemente. Hay que agregar que su inestabilidad se debe además, a que no existe un sistema pequeñoburgués. Es capitalista o es socialista. Si la rique- za está en manos de las grandes empresas, el sistema es capitalista. Si está en manos de los trabajadores y el pueblo es socialista. Repeti- mos: no existe un sistema de clase media. Su partido es aquel que mejor represente sus intereses en cada mo- mento de su existencia inestable. Simpatía por el menemismo desde el 89 al 95. Odio al menemismo desde el 95 al 99 y simpatía por “la Alian- 33
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    za” de DeLa Rúa, Odio a De la Rúa y simpatía por las organizaciones piqueteras en el 2001. Simpatía por el kirchnerismo desde el 2003 al 2011. Y ahora veremos el odio contra Cristina Kirchner cuando reciban las boletas de los servicios, el aumento del comestible y los peajes, y la inflación creciente. Diferentes sectores de clases A su vez cada clase lleva en su seno sectores con diferentes intereses y por lo tanto apoyan a diferentes partidos políticos Primero: dentro de las clases ricas están los empresarios industriales extranjeros, dueños de las multinacionales que solo buscan llevarse las ganancias a su país de origen, como son por ejemplo, Estados Unidos, Europa o Japón. A los exportadores les conviene un peso de- valuado. De esa manera, compran materias primas y pagan salarios en peso, pero cuando exportan, reciben dólares y euros. Allí está la gran ganancia. Por otra parte, reclaman a los gobiernos que se pongan trabas a las importaciones, ya que competirían con ellos y les sacarían mercados. Además, para invertir en cualquier país ponen como condición, el de- recho de llevarse a sus países las ganancias que obtienen. Segundo: Los grandes productores agropecuarios, que también son extranjeros, tienen los mismos intereses materiales, con la diferencia que éstos están a favor de las importaciones de tecnología, semillas y maquinarias agrícolas, que compitan con las nacionales y así se aba- ratan los precios. Tercero: los grandes comerciantes, que también son extranjeros, como son por ejemplo, los supermercados, Shopping, casas de electrodo- mésticos, etc., que también son extranjeras, tienen sus diferencias con los industriales porque muchas veces prefieren traer y vender produc- tos importados, con lo que entorpecen lo que producen aquí. Cuarto: El sector financiero (banqueros) de las clases ricas tiene sus grandes diferencias con los que producen, ya que les conviene prestar plata a altos intereses, mientras que a los que producen les conviene los créditos a bajos intereses. Todos estos sectores de la misma clase, con intereses diferentes, con contradicciones, en el 2011 cuando todos ganaban “buena plata”, apo- yaban a Cristina. Pero anteriormente los del campo la enfrentaron y derrotaron. 34
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    Las diferencias entresectores de la clase trabajadora Primero: los que tienen empleo, necesitan ir todos los días al trabajo y ser puntuales para no tener problemas con la patronal. No faltar ni llegar tarde es una cuestión de vida o muerte. Lo que menos quieren es ser piqueteros. Segundo: Para los desocupados conseguir un empleos también es una cuestión de vida o muerte. Y para lograrlo, muchas veces se ven obli- gados a cortar calles y rutas. Y esto perjudica a los trabajadores que no pueden llegar a la empresa o a la obra, que pierden el presentismo, etc. Esto más que una diferencia, se convierte en un enfrentamiento. Tercero: Dentro de una empresa se suele ver la diferencia entre los obreros que tienen algún oficio o profesión con aquellos que no lo tienen. Los que menos ganan, deciden salir a la huelga, pero los de mantenimiento, matricería u otros lugares de la empresa prefieren no acatar la medida de fuerza. Todas estas diferencias suelen desaparecer cuando llega la crisis y todos “caen en la volteada”. Como ya lo dijimos, los trabajadores todavía no han logrado liberarse de la influencia de las políticas burguesas, independizarse políticamen- te y agruparse en una organización política unificada que les permita defender sus intereses de clase y avanzar hacia la toma del poder. El Socialismo del MIJD Hacia el gobierno de los trabajadores El MIJD, Movimiento Independiente Justicia y Dignidad es una Organi- zación política que quiere ir a fondo con el socialismo, con el concepto de que EL QUE NO CAMBIA TODO, NO CAMBIA NADA. Y todo so- cialismo comienza por lograr un gobierno de los trabajadores y todo el pueblo. Un poder de este tipo no significa el socialismo, sino un gran paso hacia ese objetivo. Una primera etapa. Según los maestros de la clase obrera, y teóricos del socialismo, como fueron Carlos Marx y Federico Engels, bajo un gobierno de los trabajadores, o sea cuando la clase obrera recién toma el poder, el Estado sigue siendo todavía y hasta cierto punto, un estado capitalista que está obligado a respetar el mercado “burgués”. El reparto de la riqueza sigue siendo por todo 35
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    un periodo, máso menos así: dar “a cada cual según su capacidad”. La lucha por el socialismo, como una segunda etapa, nace de la nece- sidad de un reparto justo de la riqueza. Aparece como respuesta a esa primera gran injusticia que significa que mientras que la producción se realiza en forma colectiva, la apropiación es individual. -¿Qué es eso? -Se llama producción colectiva porque los que trabajan y producen, son una masa de gente, una multitud que se sacrifica diariamente, mientras que los que se quedan con la producción, las ventas y las ganancias, son unos pocos que se apropian del trabajo ajeno. Pero además, la lucha por el socialismo, una segunda etapa, signifi- ca que gracias a que el actual interés individual capitalista, pierde el poder, la humanidad puede seguir avanzando hacia cada vez mejores condiciones de vida, empezando por el mejoramiento de los proble- mas económicos. Este avance supone un aumento permanente de la producción de la riqueza, a tal punto que llega un momento en que el reparto pasa a realizarse de “cada uno según su capacidad, a “a cada uno según su necesidad” -Cual es la diferencia? -Que en la primera etapa, los individuos más capaces viven mejor gra- cias a su capacidad, mientras que aquellos que nacieron menos inte- ligentes, con problemas físicos o mentales, viven peor. La sociedad todavía no puede hacerse cargo de todos los que tienen capacidades diferentes, de brindarles las condiciones de vida que se merecen, sal- vo casos aislados. En la segunda etapa, gracias el crecimiento económico y cultural de la sociedad, se pone el acento en los más débiles, ellos pasan a ser los privilegiados y el reparto se realiza “a cada uno según sus necesi- dades”. O sea los más capaces dejan su lugar de privilegio a los más débiles. Dicho de otra manera, los más aptos ponen sus capacidades al servicio de los menos capacitados. -“Ni loco voy a dejar mi buena vida a otros”. -Para que eso suceda, se necesita tiempo. No solo para lograr el cre- cimiento económico, sino por sobre todo, para desarrollar la cultura de la solidaridad. O sea para salir de un sistema individualista y egoísta como es el capitalismo y pasar a un sistema donde crezcan los demás. Porque si ellos crecen, crecemos todos. Desarrollo económico y cultural 36
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    El desarrollo económicoy cultural que se busca con el socialismo, supone crecimiento en todos los aspectos de la vida humana. Para lograrlo será necesaria una coordinación con los pueblos de otros paí- ses que también hayan comenzado su proceso revolucionario. “La revolución socialista será internacional o no será nada” Uno de los grandes dramas en la historia humana fue y es la esclavitud laboral. Durante muchos años la clase obrera peleó y murió por reducir la jornada laboral de 14 o 16 horas a 8. Uno de los primeros logros que el socialismo se propone alcanzar, es la liberación de la clase trabaja- dora de las largas horas de trabajo. Los logros que se propone el socialismo 1° comienza a desaparecer la esclavitud laboral, ya que gracias a las altas tecnologías se puede trabajar digamos 4 horas diarias, dar ocu- pación a todas las personas en condiciones de trabajar que hoy están excluidas del sistema productivo y podrían llevarse un salario mayor que si se hubieran trabajado 8. Pero el avance tecnológico no se va a detener nunca, debido a que el estado obrero, va impulsar la orga- nización de institutos científicos y universidades en todos los barrios, no solo para incluir al estudio a toda la gente, sino para que se desa- rrollen miles y miles de ingenieros, técnicos y científicos de todas las ramas. Esto significa que seguirá desarrollándose la tecnología y en poco tiempo, en vez de trabajar 4 horas por ejemplo, se trabajarán dos. - ¿Pero esto no significa que se está promoviendo la vagancia? - 2° Trabajar menos horas significa que en menos tiempo se produce lo necesario para la vida de toda la humanidad. Nuestra especie ten- dría casi todo el tiempo libre para hacer lo que más le guste: Estudiar ciencia, tecnología, y muchas disciplinas más. Estar con la familia, ha- cer deportes, arte, irse de vacaciones, etc. Todas las personas serían completamente libres y empezarían a vivir realmente como seres hu- manos. ¡Chau a la esclavitud laboral! Se puede decir que estamos en el socialismo, cuando los países revo- lucionarios superen en tecnología y producción a las más adelantadas naciones capitalistas. “Democracia burguesa” o democracia indirecta La democracia que rige en todo el mundo “democrático” es una simple 37
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    dictadura. La llamandemocracia INDIRECTA. La Constitución Argen- tina dice en su artículo 22: “El pueblo no delibera ni gobierna más que por medio de sus representantes”. Todas las instituciones de la democracia no son más que trampas que les ponen las clases ricas a las clases pobres. Casi todos los diputados (los representantes del pueblo) son una manga de chorros y corruptos. Todas las leyes que hacen son para favorecer a las clases ricas. Por eso es que les pagan tan bien. Y los jueces son elegidos por el Gobierno y el Congreso para que ha- gan cumplir las leyes antiobreras que aprueban los legisladores. Las elecciones son otra trampa. Salvo raras excepciones, solo ganan los que tienen plata. Los que pagan millones por los espacios televi- sivos, las notas en los diarios, los programas de radio, los que gastan millones en afiches y en empresas que los pegan en las paredes o muros. El pueblo solo escucha la campana de los ricos. Aplicar la democracia directa o “democracia obrera” Significa que todas las políticas de gobierno son discutidas y aproba- das por el pueblo que se reúne en asambleas populares, delibera y vota las políticas que se va a aplicar en cada momento y situación. De- mocracia directa significa que los trabajadores y todo el pueblo saben a la perfección cuanta plata se recauda en concepto de impuestos y decide en que se gasta. O sea decide cual es el presupuesto nacional cada año. Esta política se puso a prueba en dos oportunidades: En 1871 se pro- dujo una revolución triunfante en París. El pueblo se organizó por ba- rrios y a esa organización le dieron el nombre de comuna. Las comu- nas mandaban y el gobierno obedecía. Luego invadieron los alemanes y hundieron en sangre al pueblo revolucionario de París. Y en 1917 se produjo La Revolución Rusa. En los barrios, las empre- sas, entre los soldados, así como en el campo, el pueblo se organizó en unas asambleas populares que en ruso las llamaban Sóviets. El pueblo deliberaba y decidía sobre todas las políticas más importantes para la nación, por medio de los Soviets que estaban en todo el país. De allí viene el nombre de Unión Soviética. Pero vino la invasión ex- tranjera y se disolvieron los soviets. Lo que vino después es otra historia. 38
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    Métodos de construcciónpolítica Los métodos son una serie de reglas que todos los militantes debemos respetar. Es como tener un lenguaje común para poder entendernos. Per- mite que todos “hablemos en el mismo idioma”. No respetar los métodos sería como caminar en la oscuridad, viviríamos chocando unos con otros. Los métodos son un factor esencial en la construcción de nuestro partido. Permite el funcionamiento en equipo, “jugar de memoria”, o sea movernos todos con las mismas reglas, para que nuestra lucha sea exitosa y no que terminemos todos en medio de una gran confusión. El Centralismo democrático Centralismo significa que el MIJD tiene una política central y unificada, que es la lucha por un gobierno de los trabajadores y el pueblo, por la liberación nacional y el socialismo. Y también una organización con di- rigentes centrales de centros, mesas, y coordinadores centrales nacio- nales, que son los primeros responsables de ayudar a que se apliquen las políticas centrales que se votan en cada momento. Primero, en las asambleas todos escuchamos a todos y todos apren- demos de todos. La dirección propone políticas y actividades para de- terminadas luchas y luego escucha a los compañeros. Estos pueden proponer otras políticas y otras actividades y entonces se debate y luego se pone a votación las diferentes propuestas y se hace los que decide la mayoría. (Democracia) Y una vez que se votó, se acaba la discusión y se aplica centraliza- damente lo que se votó. (Centralismo) O sea, que se actúa como un solo hombre, para pegar mejor y más fuerte. Esto es así, porque sino, viviríamos discutiendo y nunca haríamos nada. Se paralizaría el Movi- miento y no serviría para nada. Luego se hace el balance de lo realizado. Allí se ve quién tenía razón. Si los que habían ganado la votación o los que perdieron. Se discute, y luego se votan las conclusiones del balance. (Democracia) Y una vez que se vota, se acaba la discusión sobre el balance. (centralismo). Y ésta discusión no se puede reabrir. Salvo que aparezca un factor muy importante que no habíamos evaluado, que puede cambiar las conclu- 39
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    siones centrales delbalance. Si esto sucediera, el o los compañeros que hayan “descubierto” ese nuevo elemento de análisis, deben solicitar a la asamblea incorporar en el temario el nuevo balance. Ésta evaluará si ese “nuevo elemento” existe o no, y por lo tanto aceptará o no que se discuta todo de nuevo. Lo que no se puede hacer es meter de contrabando en medio de la discusión, un tema que no estaba en el temario votado al principio de la reunión. Hacerlo significa que no se está preocupado por que se vo- ten actividades y luchas, sino en la discusión por la discusión misma. Dicho de otra manera que se es un charlatán. El deber de la dirección del partido es el de parar la discusión y encarrilar el debate. Dejar co- rrer el caos es señal de dirección floja, débil. Entonces, el método es la discusión, luego la votación, y todos a traba- jar y luchar. Y finalmente, el balance. Los compañeros que hayan per- dido la votación, o sea que hayan quedado en minoría en una decisión, realizan igual la tarea que se votó por mayoría. Y deben ser los que más a fondo llevan a cabo lo votado, los que con más fuerza realizan la actividad. Porque en la práctica es donde se ve cual es la mejor política. Y esos compañeros tienen que mostrar al con- junto del Movimiento, tienen que convencerlo, que la política votada estaba errada. Y no se puede mostrar nada si no se aplicó la política ni se hizo nada. ¿Cómo sabríamos quienes tenían razón?. Porque después que un sector pierde una discusión, si se niega a aplicar lo que se votó por mayoría, habrá demostrado la poca serie- dad que tienen. Quedarían ante los compañeros del Movimiento como unos simples charlatanes, que no les interesa comprobar los aciertos o errores o sea, no les interesa la construcción del Movimiento. En cambio si se han matado en la actividad se habrán ganado la conside- ración de todos y el derecho a ser escuchados con respeto. Distintas son las tareas individuales. Si el Movimiento necesita que un determinado compañero o un grupo de compañeros haga o algu- na tarea, alguna actividad particular, tome o tomen una determinada responsabilidad. En este caso no es lo mismo que votar una actividad, una movilización para el conjunto del Movimiento. Entonces lo más co- rrecto es que se hable primero con él o los compañeros y ver si están de acuerdo. Si no hay inconvenientes, se lleva la discusión a la reunión 40
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    del centro, dela mesa o la Intermesa y se pone a consideración y a la votación de la asamblea. Pero si el o los compañeros tienen algún inconveniente, nadie le puede obligar a hacer lo que no quiere o no quieren. Ni los dirigentes ni la mesa ni la Intermesa. Repetimos: sea cual fuere la causa de la negativa, nadie, ni la asam- blea le puede o les puede imponer que realicen alguna tarea o tomen alguna responsabilidad que no quieren. El centralismo democrático es el método que entre otras cosas, permi- tió al MIJD llegar a ser el Partido que es en la actualidad. Objetividad y Subjetividad Objetividad es tener en cuenta solo la realidad. Es diferente y opuesta a la subjetividad donde tenemos en cuenta solo nuestros pareceres, nuestra propia opinión personal, y solo nos guiamos por nuestro sen- timientos. Objetividad significa que en la evaluación que hacemos de la reali- dad, no mezclamos nuestros pareceres, sino los datos que hayamos recabado para tener una “diagnóstico” objetivo. Significa estudiar la realidad, que es todo lo que está por fuera de cada uno de nosotros. Ver lo que está pasando por la cabeza de nuestro pueblo o del sector que estamos evaluando. Al empezar a estudiar, podemos tener una corazonada, un pálpito, etc. pero recién cuando realizamos un estudio a fondo de la realidad tal cual es, es cuando podemos ver si nuestros pálpitos o corazonada estaban acertados o errados. Si no actuamos así, si mezclamos nuestras opiniones personales con la realidad, nuestros sentimientos, etc. es seguro que vamos a errar nuestros análisis, y por lo tanto nuestra política. La Objetividad es un método científico de construcción de nuestro Movimiento. Las ciencias médicas enseñan cuáles son los métodos que deben apli- car los médicos frente a un paciente. Primero los análisis. No dicen “a mi me parece que tiene tal cosa, y entonces lo opero”. Le hacen radiografías, tomografía, resonancia magnética, análisis de orina, de sangre, etc. Hasta estar seguros sobre cual es la enfermedad o la lesión. O sea hasta tener un diagnóstico. Recién entonces actúan, o 41
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    sea, se fijanuna terapia. Pero los análisis tienen que ser muy serios y precisos, porque sino se puede errar en el diagnóstico y por lo tanto en la terapia. Aquí vemos cómo los pálpitos, los pareceres del médico no cuentan para nada. Hasta tal punto que los análisis los hacen otras personas. De la misma manera debemos actuar los compañeros del MIJD que siempre estamos estudiando el cuerpo social de nuestro pueblo, que siempre estamos haciendo análisis y buscando tener un diagnóstico preciso para no errar en la terapia, o sea, en la política. Si lo médicos erran en la terapia, puede morir el paciente. Pero si erramos los revo- lucionarios puede perderse una revolución y morir miles o millones de trabajadores y toda clase de gente. La subjetividad entre compañeros Hay compañeros que dicen “yo, al mirarle la cara ya me doy cuenta si es una buena o mala persona”. Nosotros estamos cansados de ver caras que en apariencia son poco amigables, pero que con el trato y con el tiempo, nos convencemos que esa persona es de lo más ami- gable, buen compañero o compañera. No nos guiemos por la cara de la gente. Démonos tiempo en conocerla. Y muchas veces vamos a ver que nos equivocamos fiero por ser subjetivos. Otras veces puede suceder a la inversa: nos puede parecer una buena persona por la cara o algún otro gesto, pero luego nos sorprendemos porque resultó otra cosa. Compañeros: no nos dejemos guiar por lo que no dicen algunos, de otro compañera o compañero. Esperemos conocerla/lo más, ver otras opiniones, ver poco a poco qué hay de cierto o de objetivo en lo que se dice de ese o esos compañeros. Esto es actuar con responsabilidad, con seriedad y con objetividad. Tomémonos todo el tiempo en obser- var las cosas. Porque no hay peor daño que se le pueda hacer a la organización que castigar a un compañero inocente, solo porque no le gusta a algún dirigente. Pero seamos duros cuando tengamos todos los elementos a mano. El burocratismo Del Francés bureau (buró) escritorio. Burócratas: gente de escritorio, 42
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    o sea deoficina. Los burócratas están muy cómodos en su escritorio. Los burócratas sindicales por ejemplo, “están atornillados en sus sillones”, suelen decir los trabajadores. Hay burócratas sindicales que hacen 30 o 40 años que son dirigentes. Pero no se contentan con los sillones y el aire acondicionado. Además se quedan con las cuotas sindicales que pagan los trabajadores y con la plata que aportan para las obras so- ciales. Y como tiene mucha plata, compran empresas, acciones de las empresas y campos. O sea que ya son patrones auque se los llamen dirigentes sindicales. Pero para cuidar su privilegio el burócrata se ve en la obligación de aplicar la violencia, es decir el matonaje y eliminar toda democracia obrera, porque si deja que se hable libremente, que los trabajadores se organicen, lo primero que van a hacer, es tratar de voltear al “secre- tario general”, para que deje de robarles y se vaya. Los burócratas sin- dicales no dejan que la oposición en los gremios se pueda presentar en las elecciones sindicales. Jamás informan a los trabajadores cuanta plata entra al sindicato ni que se hace con el dinero. Ni nada de nada. En el MIJD no existen los burócratas, porque no nos dedicamos a ro- barles a los trabajadores ni a evitar la democracia interna. Pero por fal- ta de comprensión, muchas veces hacemos burocratismo cuando no informamos por ejemplo, lo que es y lo que hace el Movimiento, para que luchamos, hacía donde queremos llegar, cuando no promovemos la discusión política, cuando nos ubicamos por sobre los demás, o con soberbia ante los compañeros. Cuando no comunicamos qué se hace con la plata que se recauda en concepto de cuotas sociales. Se hace burocratismo cuando no se promueven nuevos dirigentes, o sea cuan- do no se le da lugar a otros compañeros. El Movimiento necesita el desarrollo permanente de más y mas diri- gentes, o sea, hacer lo opuesto del burocratismo. Necesitamos avan- zar todos políticamente y ayudar a que avancen los demás, hasta que se conviertan en nuevos dirigentes. Tratamos con respeto a todos los compañeros, les mantenemos informados de todo, los dirigentes dan el ejemplo en la lucha, poniéndonos al frente. ¡Nada de sillones, de es- critorios ni privilegios! ¡Nada de robo a los compañeros! Los dirigentes son los que más se sacrifican. 43
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    Manejar el tiempoy el espacio Compañeros: ¿conocen el dicho popular: “¡que desubicado!”? Se refiere a una persona que no se ubica en el lugar ni en momento en que está, para decir o hacer las cosas. El Movimiento necesita que todos los militantes y dirigentes del MIJD sepan manejar el tiempo y el espacio. Cualquier lucha que queremos realizar, debemos elegir con mucha atención el lugar y el momento en que la hacemos. Ya sea para sorprender al enemigo o para que no nos sorprendan. Para que la pelea sea más eficaz, para que tenga mayor repercusión, etc. Y lo mismo, si un compañero le quiere decir a otro que se equivocó o actuó mal en algo, debe esperar el momento y el lugar para conver- sar. A nadie le gusta que le reten ante otros compañeros. Aunque uno tenga razón, no lo va a aceptar, se va a enojar porque se le dijo ante otras personas y compañeros. Y así, al final, en vez que mejore su forma de actuar, el compañero va a terminar peleado con nosotros y no habremos logrado el objetivo de que mejore. Y si no logramos que mejore, hemos fracasado. No podemos estar contentos solo porque “le cantamos la justa”. Por eso, primero agotamos el tiempo, teniendo toda la paciencia del mundo, hablando amigablemente a solas con el o la compañera. Tal vez no nos acepte el error en la primera reunión. No nos desespe- ramos. Seguimos conversando otro día hasta convencerla o puede suceder que los que estamos equivocados somos nosotros y en la discusión nos damos cuenta que los que tenemos que cambiar somos nosotros. Y allí termina todo. Todo bien, todo compañerismo. Pero si hubiéramos hecho al revés, llevando la discusión directamente a la reunión sin haber conversado con la compañera o el compañero, lo único que conseguiríamos es armar un lío terrible, donde se con- funden todas las cosas y donde terminamos todos peleados. El o la compañera se sentiría como si le hubiéramos clavado un cuchillo por la espalda, sin decirle ¡atajate! Y así, todos los compañeros debemos saber manejar el momento y el lugar de lo que vamos a hacer o decir. O sea, el tiempo y el espacio. Finalmente, si después de hablar con el o los compañeros, de tener 44
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    paciencia, no selogró avances, si los errores se siguen cometiendo, no queda otra. La que decide que hacer en esos casos, es la asamblea del centro, si es un problema del centro, de la mesa o de la intermesa, basándose en los elementos objetivos que aporten los compañeros. Así actuamos con compañeros a quienes consideramos solo equivo- cados. En cambio si sospechamos que se trata de “militantes” que están trabajando para el enemigo, tratamos de conseguir todos los elementos de prueba para presentar en la asamblea y expulsarlo del Movimiento. Y de la misma manera actuamos con aquellos socios que le roban a los compañeros. Avanzar en la conciencia política Para avanzar en la conciencia política, se debe querer avanzar. Y para querer avanzar en este terreno, se debe tener ganas de hacer cosas por los demás. Y la mayor cosa que se puede hacer por los demás es ayudar a los trabajadores y el pueblo a organizarse y pelear por el poder. La tarea de la militancia revolucionaria es lo más grandioso que puede llevar a cabo un trabajador o cualquier persona de nuestro pueblo. La profesión de los médicos, los ingenieros los cinéticos, son digna del máximo respeto. Pero debido a la pobreza, el hambre y la desnu- trición, o a la contaminación ambiental, males que produce el capitalis- mo, cuando los médicos curan a 10 personas, existen 20 más que se enferman. Porque los médicos no se dedican a la lucha política contra la pobreza. Y entonces su esfuerzo quedan limitados y finalmente los males se multiplican. Y lo mismo pasa con las demás profesiones. Por eso la “profesión” de militante revolucionario es superior a todas las profesiones. Porque se propone cambiar todo el sistema. Declarar por ley que toda la riqueza de un país, es propiedad de todo el pueblo, de manera que desapa- rezca la pobreza, el hambre, la inseguridad, la contaminación ambien- tal y todos los males que produce el capitlismo. Solo cuando se entiende esto, es que uno deja a un lado las peque- ñeces y pone todo su esfuerzo, su energía en la construcción de la or- ganización revolucionaria. El chusmerío, la preocupación suprema de 45
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    algunos compañeras/os poruna bolsita de alimentos o por un subsidio miserable, refleja que ese compañero todavía no ha tomado la con- ciencia política de poner todo el corazón en la lucha por el Gobierno de los trabajadores, la liberación nacional y el socialismo. El mayor triunfo de un dirigente: Es desarrollar nuevos dirigentes El método es estar preocupado siempre por prestarles atención a to- dos los compañeros. “Estar pegaditos a los compañeros”. Ayudar a que se desarrollen otros dirigentes. Si no tenemos decenas de miles de dirigentes, es imposible realizar la revolución. En cambio, si los ac- tuales dirigentes ayudan a desarrollar a otros, queda más libre para ir a otro lado a hacer lo mismo. No es como algunos creen: que quedará relegado y perdido en el fondo del mar del Movimiento. Si logró hacer las cosas bien será más dirigente que nunca. Porque el Movimiento rápidamente lo ubicará en tareas de mayor responsabilidad. El mayor triunfo del Movimiento: Acercar nuevos compañeros y organizaciones Si no somos sectarios, si estamos abiertos a la incorporación de nue- vos compañeros y organizaciones, si logramos hacerles conocer nues- tra política y aprender de ellos, nuestro Movimiento habrá triunfado. Por supuesto que siempre tenemos que estar con los ojos abiertos ante el peligro de que los servicios de inteligencia se nos infiltren. Pero ¡ojo! Que esa necesidad no nos lleve a aislarnos con el pretexto de “cuidar al Movimiento” Porque ese “cuidado” que lleva al encerrar al MIJD y lo conduce al sectarismo, con seguridad lo va a llevar a la muerte como organización. Que los demás van a pensar distinto que nosotros en muchas cues- tiones, y van a actuar distinto démoslo por hecho. Siempre va a ser así. Pero eso no puede ser un pretexto para cerrar al Movimiento. Para desnaturalizar la organización que nació para pelear junto a los traba- jadores y todo el pueblo. Sería además un desperdicio. Centenares de miles de trabajadores están saliendo a pelear en todo el País. Se orga- nizan por agrupaciones sindicales y políticas, y por otra parte organi- zaciones que los años anteriores estaban centreando o coqueteando con el Gobierno, ahora están rompiendo y no saben para donde correr. 46
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    Su gente estádescontenta, y en muchos casos están buscando algo nuevo. ¿Cómo el MIJD no les va a abrir las puertas y no va a luchar por convencerles de una política revolucionaria? Pero también tenemos políticas para el desarrollo de nuevos dirigentes en el interior del Movimiento. Por ejemplo, se votó que en cada direc- ción de mesa, que se compone de tres Coordinadores, un represen- tante de jubilados, otro de prensa y un tesorero, debe haber un joven menor de 25 años y un trabajador en actividad dentro de los tres coor- dinadores. Pero no será para dedicarse solamente a los jóvenes o a los trabajadores. Sino para dirigir junto a los demás, o sea, a todos los sectores que toma el Movimiento. Es decir, que se trata de desarrollar dirigentes completos. Para qué se hacen los temarios En cualquier reunión del nuestro Movimiento-Partido, antes que nada, nos ponemos de acuerdo con el temario que vamos a discutir. (Discutir no es pelearse como entiende mucha gente) sino considerar, deba- tir los temas que fijamos de antemano. La dirección del centro, de la mesa o intermesa, debe presentar un temario. Y si alguna compañera/o creen necesario agregar algún otro tema a la discusión debe pedir au- torización a la asamblea, y si ésta considera que es de interés general y lo acepta, se incorpora el nuevo tema. Los temarios se hacen: 1° Para ordenar la discusión, o sea, para que se hable sobre un deter- minado tema y no nos vayamos “por las ramas”. 2° Para que la reunión sea ágil, para que no sea un “plomo”, algo can- sador e interminable. Hay un dicho que expresa “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”. El temario se hace para que se terminen votando actividades, movilizaciones, concretas y claras, etc. Si no hubiera te- mario, cada cual trataría de discutir lo que le parece mejor y se armaría un gran barullo y finalmente se irían todos a su casa sin saber que hacer. Sería “un viva la pepa”.y no la conducta de un partido serio, un partido revolucionario. En otra época a la gente que se juntaba a discutir grandes cosas en al- gún bar o café, y luego se iban a su casa sin ninguna tarea que hacer, se les llamaba “revolucionarios de café” o simplemente charlatanes. 47
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    En nuestro caso,hacemos el temario en cualquier reunión, para dis- cutir tema por tema e ir resolviendo cosas concretas para realizar. Por eso no se pasa a otro tema hasta que se haya terminado el anterior y se haya tomado alguna resolución. No se pueden mezclar los temas, porque se crea un caos en la discusión, nos confundimos todos, y fi- nalmente no sabemos qué es lo que estamos discutiendo. Cuando se discutió un tema y se aprobaron las actividades correspondientes, se avisa que pasamos al siguiente tema. Hemos escuchado dentro de nuestro propio Partido, a compañeros dirigentes, que en nombre de la democracia interna están de acuerdo que se hable de todo en la asamblea, sin respetar el temario. Que se mezcle todo. La idea para ellos es que todos los compañeros puedan expresar todos los problemas que quieran y que hay que escuchar todos. El temario queda a un lado, la conclusión es una confusión ge- neralizada, las horas pasan, la reunión se convierte en “un plomo”, se aburren los compañeros y se van antes que termine la asamblea sin saber que hacer, y con bronca por haber perdido el tiempo. Queremos escuchar a todos los compañeros hablar y opinar del tema que se está tratando y no de cualquier cosa. No somos revolucionarios de café. En el punto varios del temario se pueden hablar de cosas sueltas y surtidas, que se hayan incluido antes que la reunión haya empezado. No porque sea el punto varios, se puede hablar de lo que se nos de las ganas. De lo contrario puede suceder (y ha sucedido) que el punto varios termine siendo más largo, cansador y pesado que todo el resto del temario. Por eso sugerimos a los compañeros que la Intermesa discuta o deba- ta y tome resoluciones sobre temas de interés general. Que los proble- mas internos de cada centro o mesa, se discute en el centro o la mesa. Y si no lo pueden solucionar, se pide la ayuda de la Dirección Nacional para ver cómo se van resolviendo. Más sobre métodos de construcción Dirigir es, además de establecer un objetivo claro y una política correc- ta, estimular, motivar, entusiasmar a los compañeros, mostrando las 48
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    condiciones favorables, sinocultar los obstáculos. Estamos en guerra política contra las clases ricas y el imperialismo. Y en la guerra los comandantes estimulan y agitan a sus tropas ante cada batalla. Con sus diferencias, nuestro partido es un ejército en lucha. Pero no se puede estimular a nadie si los comandantes van con “pálidas”. Y cuando se dirigen a los soldados hacen girar su discurso sobre los problemas y no sobre las soluciones. Sobre los obstáculos y no sobre las posibilidades. Ponemos como ejemplo dos de los más grandes comandantes milita- res de la historia: Napoleón y San Martín. Cuando Napoleón se propo- nía tomar Egipto en nombre de la revolución francesa, paró su ejército frente a las pirámides y les dijo a los soldados más o menos estas palabras: “Esta batalla la tenemos que ganar cueste lo que cueste, aunque tengamos que dejar la vida en el intento. Soldados ¡adelante! ¡Tres mil años de historia nos miran!” Se refería a la historia de Egipto. La batalla se ganó. Y es famosa la frase de San Martín dirigiéndose al Ejército de Los Andes, cuando desde Buenos Aires la oligarquía porteña se negaba a ayudar económicamente al Libertador: ¡“Vamos a cruzar la cordillera y vamos a ganar, auque sea en pelotas como nuestros hermanos los indios”! Cruzó Los andes, derrotó al Ejército español y liberó Chile. En la actualidad se puso de moda la palabra “motivador” apara iden- tificar por ejemplo a un técnico de futbol ganador. Los técnicos de los equipos campeones, además de conocer la técnica del juego, son grandes motivadores de los jugadores. Nosotros, los militantes del MIJD debemos aprenden de todos ellos y convertirnos en grandes motivadores de nuestros compañeros y el pueblo. Esto significa que debemos hacerles recordar permanentemente el ob- jetivo que perseguimos y resaltar todas las cosas buenas que hemos logrado con el movimiento, las posibilidades políticas que se nos pre- senta ahora, los problemas que tiene nuestro enemigo, la valentía que nuestros compañeros demuestran en cada acción, la garra que hemos puesto para conseguir las afiliaciones y las personerías, etc. Así como ahora, si ponemos el mismo empeño, vamos a conseguir que decenas de jóvenes se incorporen a nuestras universidades o a nuestras coo- 49
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    perativas de viviendas. Motivares mostrar lo positivo Así como tenemos el método de empezar cualquier reunión por las cuestiones más importantes, es decir por los temas políticos, de la mis- ma manera, siempre debemos comenzar resaltando los logros, o sea, lo positivo de cada acción. Al final terminamos evaluando los errores que hemos cometido para corregirlos. Pero al final. Hacerlo al principio y que la reunión gire sobre los errores, es un error. Imaginémonos a Napoleón o San Martín, a punto de dar una batalla y para arengar a los soldados, decirles que tal general es un inútil, que tal coronel un cobarde, que las armas son una porquería, etc. Esta ma- nera de dirigirse a gente que se tiene que jugar la vida por una causa, lo único que consigue e la desmoralización, “el bajón” de los que van a la pelea, y por lo tanto una derrota casi segura. Después de la batalla, los comandantes reúnen a sus soldados para festejar y felicitarlos y al final ver tales o cuales errores cometidos. Y si la batalla se perdió, la reunión igual empieza por lo positivo, reco- nociendo el esfuerzo realizado por los guerreros, el valor y la bravu- ra demostrados, y para felicitarlos a todos. Recién al final ver cuales fueron los errores cometidos que nos han llevado a la derrota, para no volverlos a cometer. Nosotros nos diferenciamos de un ejército, solo porque no tenemos grados, ni hay jefes ni soldados. Pero en lo demás, El MIJD debe ac- tuar de la misma manera. Los dirigentes debemos incentivar, y motivar a nuestros compañeros, de una manera tal, que todos salgamos con la misma decisión de llevar la lucha hasta el final para lograr el triunfo en cada pelea. Los principios Son aquellas conductas que los revolucionarios deben tener en la vida diaria y en la lucha. Nuestro primer principio es que encaramos una lucha irreconciliable contra el sistema capitalista-imperialista. Irrecon- ciliable quiere decir que no conciliamos con los gobiernos y los funcio- narios del sistema, no tranzamos, y les damos la pelea a muerte. Lo contrario de una persona principista es un oportunista. Esto quiere decir que está esperando la oportunidad para acomodarse él sin im- portarle los compañeros ni la organización y menos la revolución. Se 50
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    va para dondesopla el viento, concilia con cualquiera. Si nuestro Principio primero es la lucha a muerte contra el sistema capitalista-imperialista, esto implica otras cuestiones que también per- tenecen a los principios. Por ejemplo, la construcción de una organiza- ción revolucionaria para poder pelear y vencer al enemigo. Para los revolucionarios la pelea codo a codo con los compañeros, y estar dispuestos a dar la vida antes que dejarlo morir es una cuestión de principio. ¿Conocemos lo que hizo el Sargento Cabral? Cuando vio que Cayó el caballo de San Martín y el general quedó atrapado, en la batalla de San Lorenzo, en medio de los cañonazos se acercó y lo sacó al caballo de encima, pero él murió por los cañonazos. El Sargento Cabral era un hombre de principios. Y Gracias al esfuerzo de todos pero en gran medida de Cabral, la batalla se ganó. Pero existen muchos ejemplos en la lucha de la clase obrera. La honestidad es una cuestión de principio entre los revolucionarios. La mentira y los robos por ejemplo, son conductas que pertenecen al enemigo. Un revolucionario principista debe se ser honesto y ser orgu- lloso de su honestidad. El que roba a un compañero o a todo el Movi- miento, deja de ser principista porque se pasó al campo de la moral del enemigo. No merece llamarse compañero. Y tarde o temprano, cuando los compañeros se den cuenta, serán echados de la organización. La solidaridad con los compañeros entre revolucionarios es también, una cuestión de principio. Estar atento y viendo como están los com- pañeros para poder ayudarlos es fundamental y debe nacer espontá- neamente de todos los luchadores. Luchar contra el Capitalismo y el imperialismo significa que estamos en contra de que las grandes empresas industriales, agropecuarias comerciales o de servicios, estén en manos privadas. La lucha por el socialismo comienza con la expropiación y la estatización de esas empresas. Por lo tanto para los revolucionarios es una cuestión de principio la estatización de esos monopolios. Esto siempre es así, aun- que el Estado esté gobernado por gentes inescrupulosas, corruptas, tramposas, y mentirosas como los Kirchner. Incluso somos estatistas bajo una dictadura militar. Una vez estatizadas las empresas, lo único que nos queda es terminar con la dictadura y su burocracia. 51
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    Defendemos a lasorganizaciones obreras a pesar de la burocracia sindical. Las organizaciones obreras son de los trabajadores. Y para los revolucionarios es una cuestión de principio su defensa frente a los ataques de los capitalistas-imperialistas. En la actualidad la mayoría de los sindicatos han caído en manos de una burocracia degenerada, corrupta, oportunista, dispuesta a enriquecerse a costa de los traba- jadores. Sin embargo, aún así, El MIJD defiende esas organizaciones frente a los ataques del estado capitalista. La pelea contra la burocracia la hacemos junto a los trabajadores, pero no podemos permitir que nues- tros enemigos metan sus sangrientas manos en las organizaciones obreras. Otra cuestión de principio, es defender la democracia burguesa frente a la dictadura. Esa democracia no es la nuestra, pero peor es la dic- tadura militar. No permitimos que las dictaduras liquiden los derechos democráticos por más limitados que éstos sean. Luchamos para que el pueblo trabajador sea el que dé las soluciones. Algunos conceptos más Materialismo vs Idealismo en el siglo XXI Unos 500 años antes de Cristo surgieron en Grecia los pensadores o filósofos, que con poco conocimiento científico trataban de explicar de todos los fenómenos del universo. Aparecieron diferentes maneras de pensar sobre cada uno de los aspectos de la vida. Pero dos pensamientos distintos se destacaron entre todas las filoso- fías. Y eran aquellos que buscaban explicar el origen del universo y la vida. Unos sostenían que el origen fue material, como es la tierra, el agua, el aire y el fuego. Pero otra escuela filosófica decía que el origen de todo es la idea. ¿Como podía existir idea, antes que el universo, si no existían los se- res humanos y con sus cerebros, que están formados de materias? Entonces los idealistas respondían que el que pensaba era Dios. Y por lo tanto era una discusión de nunca acabar. Parece una tontería, pero veamos cómo estas dos ideas filosóficas 52
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    tienen plena vigenciaen la actualidad e influyen en nuestras vidas y en nuestras luchas. ¿En la actualidad dónde se producen encontronazos? Si tomamos la economía vemos que el dinero no es más que el reflejo de los bienes materiales-económicos concretos. Es como si nos acercamos a un espejo. Vemos otra persona igual detrás del vidrio, pero no hay nadie. Solo es el reflejo de nuestra perso- na. Lo único que existe es el ser que está frente al espejo. Lo demás, como ya lo dijimos, no es más que el reflejo. En la economía sucede lo mismo: El dinero solo es el reflejo, o sea, la representación de los bienes materiales concretos. Si desaparecieran todos los bienes, el dinero no serviría absolutamente para nada, ya que no habría nada que comprar. ¿Y cómo se expresa en la crisis económica mundial? Aquí los materialistas sostenemos que las causas de la crisis mundial de la economía es la sobreproducción, causada por la revolución tec- nológica que desplaza a los trabajadores y produce una desocupación masiva como nunca se ha visto antes bajo el sistema capitalista. La gente no puede consumir por falta de dinero. Repetimos: se producen más bienes materiales de los que la población mundial puede consu- mir. Y la gente no puede consumir, debido a la desocupación, a la pro- fundización de la pobreza y la indigencia. No porque tenga satisfechas sus necesidades materiales. Es un problema material concreto. Pero los idealistas dirán que la causa de la crisis es una cuestión finan- ciera. O sea que no tiene nada que ver con los bienes materiales, o mejor dicho con la producción y el consumo, sino con el dinero que los representa. Y por lo tanto, también la solución es diferente y opuesta: ayudar más a los bancos, con dinero, que a los pueblos a que puedan consumir. Siguiendo con esta política, los Estados nacionales gastaron todas sus reservas para subsidiar a los bancos y a las grandes empresas con miles de millones de dólares y euros. Y en menor nivel, también invir- tiendo en obras públicas y subsidios a la desocupación y la pobreza. Al quedarse sin fondos los bancos centrales, hicieron un giro al que le lla- man “el ajuste” que consiste en reducir al mínimo los gastos estatales en empleos públicos, en salarios, en ayudas sociales, obras públicas, salud, educación, jubilaciones, construcción de viviendas. 53
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    El resultado esque hacen caer aún más el consumo y por lo tanto esa receta, en vez de curar al enfermo lo empeora. La crisis se profundiza día a día. ¿La solución es la educación? Otros idealistas creen que el problema se soluciona con una mayor educación. Que todos los problemas que existen en el mundo son causados por la falta de educación. Para los materialistas, esto no es verdad. Ya que al presentarse la crisis de sobreproducción, vienen los despidos masivos, no solo de obreros, sino también de profesionales, que antes hacían funcionar el aparato productivo. Se conocen ingenie- ros manejando un taxi o un remis, como cualquier desocupado. Y lo mismo pasa con los contadores, administradores y técnicos. Es cierto que la informática ocupa un sector de operadores, pero por cada 100 despedidos, por decir una cifra, toman un operador de infor- mática. Según Paul Krugman, premio Nóbel de economía 2009. “La creencia de que la educación es cada vez más importante, se basa en la noción de que los avances tecnológicos aumentan las oportunidades laborales para quienes trabajan con información…” (Pero) “Más formación no asegura mejor empleo a los sectores medios”. “Es una verdad universalmente aceptada que la educación es la clave del éxito económico. Todo el mundo sabe que los empleos del futuro reque- rirán niveles de capacitación más altos que nunca” “Pero lo que todo el mundo sabe, está equivocado” “Resulta que las computadoras pueden analizar rápidamente millones de documentos, haciendo de un modo muy económico una tarea que reque- ría un ejército de abogados y asistentes” …”entonces, el progreso tecno- lógico está reduciendo de hecho la demanda de trabajadores con un alto nivel de educación” El materialismo puede explicar con mayor precisión que el idealismo cualquier fenómeno universal, incluidos los de la vida humana. Nosotros vamos por el máximo nivel educativo, organizando universi- dades populares, no solo para encontrar trabajo ya, sino fundamental- mente, para estar preparados en la lucha contra el sistema imperialista y la construcción del socialismo. Y precisamente, debido a la crisis económica mundial del capitalismo es que comienza a presentarse la oportunidad de voltearlo. Es lo que 54
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    estamos viendo enBolivia, Venezuela, Ecuador, en los países árabes, en Europa y Estados Unidos Tengamos en cuenta que el imperialismo ya ha sido corrido de Irak y Afganistán en los últimos años. ¿Los jóvenes son vagos? Otro Problema que tiene el idealismo, es que al explicar todo por la idea, dicen por ejemplo, que los jóvenes son vagos. O sea parece que nacieron con la mentalidad y la idea de ser vagos. La solución sería entonces reeducarlos y mandarlos a trabajar. El problema que tiene esta manera de pensar es que no hay trabajo. Pero ellos te van a decir que “El que quiere trabajar consigue trabajo” ¿Y que decimos los materialistas? Que detrás de los problemas de los jóvenes, antes que ellos nacieran ya existían y todavía existen, y se profundizan problemas materiales gravísimos que los dejan por fuera del sistema productivo y los obligan a una vida diferente a la que hemos vivido los mayores. Y ese problema es que las empresas industriales, las del campo, las empresas comerciales, de servicios y financieras, han incorporado tantas tecnologías que expulsaron del sistema productivo a los jóvenes y mayores. O sea, que para acertar un análisis de cualquier índole de la vida, hay que estudiar antes que todo, los problemas materiales para poder lograr un diagnóstico co- rrecto y poder actuar para solucionarlos. La política es el reflejo de la economía “La política no es más que la continuación de la economía” decía uno de los más grandes revolucionarios obrero de la historia, (N. Lenin) Y esto es así porque la política no es más que la lucha de intereses materiales-económicos de las diferentes clases y sectores sociales. A grandes rasgos, podríamos decir que los intereses políticos de los partidos de los ricos, es la defensa del sistema capitalista, que les permite vivir en la riqueza material, a costa del trabajo ajeno. Mientras que los intereses políticos de los revolucionarios es la de sacarles esa riqueza y pasarlas a manos de todo el pueblo. O sea, que nuestra política está guiada por un interés económico-material concreto. “La política no es más que la continuación de la economía” Luchamos por un gobierno de los trabajadores y el socialismo, donde la economía mejore constantemente. El desarrollo económico debe permitir el desarrollo de la vida humana. 55
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    Esto es asíporque se puede repartir las horas de trabajo para eliminar la desocupación, sin disminuir los salarios. Con un trabajo para todos y un buen sueldo se puede eliminar el hambre y la indigencia. Se pue- den construir viviendas para que nadie duerma en la calle y en esta situación no queda lugar para la inseguridad. Se pueden volcar fondos para mejorar el sistema de salud y de edu- cación. Por otra parte, una buena situación económica de una nación, alcanzaría para mejorar el desarrollo de las ciencias y la técnica, así como el arte y el deporte. Pero en medio de la profundización económica del capitalismo, todos estos problemas sociales empeoran hasta hacerse insoportable. Y así se está creando la bronca popular que se necesita para terminar con el sistema y comenzar la construcción del socialismo. El MIJD es una herramienta para esta construcción y está al alcance de todos los que quieran luchar políticamente pata solucionar los problemas económi- cos-materiales. 56
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    La caída dela civilización actual
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    Civilización: La barbarielegalizada Se calcula que la existencia humana tiene alrededor de un millón de años. Los historiadores suelen dividir este tiempo en tres etapas: Primero. El salvajismo fue la época más larga. Y como calculamos que la vida humana tiene un millón de años, llegamos a la conclusión que el salvajismo duró 990.000 años aproximadamente. En ese perío- do las personas vivían de la caza, la pesca y la recolección de frutas silvestres. Casi un millón de años, en que entre los seres humanos no existía la violencia entre los hombres y mujeres, ya que al no existir riqueza, no había por qué pelearse. Todos tenían a su alcance la posibilidad de pescar, cazar o arrancar la fruta de un árbol. Al contrario, para cazar se organizaban colectivamente y lo mismo que para compartir lo que se cazaba. Nadie tenía por qué mezquinar, ya que los alimentos eran abundantes y gratis. Reinaba la solidaridad entre las personas. Era la cultura que se había forjado durante casi un millón de años de vida armónica entre los hombres y mujeres y con la naturaleza. Segundo. La etapa del barbarismo comenzó hace alrededor de 10.000 años, o sea que ese tiempo no es más que un 1% de la edad de la especie humana. Nació en Egipto y en Asia, cuando los hombres y mujeres aprendieron a construir herramientas, a sembrar y cosechar, y a criar animales; o sea, cuando se produjo una revolución en el bienestar, que cambió por completo la vida y la cultura humana. La acumulación de los alimen- tos permitió el establecimiento de la comunidad en lugares fijos, para producir, guardar los alimentos acumulados y otros objetos materiales, como las herramientas o las armas. Todo este almacenamiento produjo la codicia de tribus que todavía vivían en el salvajismo, o sea, que no habían aprendido a sembrar, ni criar animales. Éstas se dedicaron a las invasiones, mediante las que se apoderaban de lo que producían las tribus laboriosas. Para eso ha- bían perfeccionado las armas y la organización militar, y se las conoce como tribus guerreras. Dicho de otra manera, mientras las tribus laboriosas perfeccionaban las herramientas de trabajo, las guerreras hacían más eficaces las ar- mas. (Flechas, lanzas, Mazas de piedras, espadas de metal y otras). 58
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    Y no seconformaban con quedarse con la producción ajena, sino que una vez conquistado el lugar, sometían a los habitantes, por medio de la violencia más brutal, a la esclavitud. Es decir, a trabajar y producir para los invasores. Nació entonces un sector de la sociedad que se enriquecía a costa del trabajo ajeno y por lo tanto empezó a vivir una vida privilegiada. Así apareció la clase rica. Así se impuso la ley del más fuerte, sobre la base de las más violentas y terribles represiones. A la gente que trabajaba se la empezó a tratar peor que a los animales. Se cometían los crímenes masivos y de los más feroces para aterrorizar a la población. No existía la ley. Tercero. La civilización. Aparentemente, nació en Europa, cuando se descubrió como construir herramientas y armas de hierro. Este avance revolucionó la producción, los ricos se apoderaban de todo y entonces los pueblos comenzaron a luchar contra los abusos ilimitados de las clases ricas que actuaban sin ningún tipo de control social, sin respetar ninguna ley, además, porque simplemente no existían. Entonces se impusieron leyes escritas. En Grecia bajo el Gobierno de Solón después de un estallido social, unos 600 años antes de Cristo, y en Roma, cuando después de un levantamiento popular por la misma época, se impuso la ley de las 12 tablas (de piedras). Solo hace 2.600 años de estos acontecimientos. El 0,25% de la historia y prehistoria de la humanidad. Pero el hecho de que existieran leyes, no significó que se respetaba el trabajo ajeno ni que se repartiera en forma equitativa la riqueza. Lo único que hacía la ley era convalidar el robo por parte de la clase rica, la violencia contra los pueblos laboriosos, las torturas y los asesinatos masivos. A esto se le llamó la civilización. Podríamos decir que la civi- lización era la barbarie legalizada. Por ejemplo, los romanos eran una tribu bárbara, guerrera, se dedi- caron a conquistar los pueblos vecinos uno a uno, hasta tomar toda Italia. Pronto vieron la necesidad de quedarse también con pueblos por fuera de la península, y cruzaron al África, para conquistar Cartago (Actual Túnez), luego Macedonia y Grecia. Más tarde otros territorios europeos y asiáticos. A ese tipo de sociedad guerrera se la conoce como la primera o una de las primeras civilizaciones. Los romanos inventaron diferentes máquinas de tortura para infundir el terror en los pueblos dominados. Éstos eran convertidos en esclavos y la diversión era ver morir a los hombres comidos por los leones o matándose entre 59
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    ellos delante demiles de personas que aplaudían. Por eso preferimos llamar a esa civilización, barbarie civilizada o etapa superior de la bar- barie. Después de la caída del Imperio Romano nació el sistema feudal. Cambió el sistema económico y político, pero continuó la civilización bárbara. Se sometió a la servidumbre a los campesinos, y entre la igle- sia católica y los reyes impusieron el régimen de terror que se conoce como La Inquisición, en el que asesinaron cientos de miles de perso- nas acuchillándolas o quemándolas. En la actualidad, bajo el sistema capitalista, todo el mundo acepta que vivimos en la civilización. Pero se mantiene la esclavitud de la mayoría de la población mundial, bajo el dominio de los imperios modernos, que se quedan con la riqueza que producen los trabajadores y los suelos de los países dominados. Despiden a los trabajadores de a millones, y los condenan a la más extrema pobreza, al hambre, la des- nutrición y la muerte. Uno de los negocios más rentables pasó a ser la droga, que envenena y mata a millones de personas en el mundo. Ante la adicción, la gente que no tiene trabajo y vive en la pobreza, se ve obligada al robo y los asesinatos para conseguir la cocaína, o el paco. Se desarrollan las mafias asesinas que se matan por el negocio en ciudades enteras y hasta los funcionarios gubernamentales colaboran con su creciente poder. La diversión no cambió demasiado. Miles de personas van a un esta- dio a ver cómo un boxeador golpea la cabeza y el cuerpo de otro hasta dejarlo inconciente y millones vemos ese “espectáculo” por televisión. ¿El nivel de civilización se debe medir por la manera en que los seres humanos tratamos a los animales? Existe la cultura donde la diversión es ver cómo personas civilizadas en la “corridas de toros” matan a los animales indefensos mientras miles de personas civilizadas aplaudi- mos. O riñas de gallos “prohibidas” donde concurre la policía a apostar y ver cómo un animal mata al otro. Pero se podría decir que después de todo el gallo no es más que un animal destinado a servir a las gallinas. Pero ¿Qué decir de nuestras mascotas más queridas? Del amigo del hombre más fiel, el perro, peleándose hasta la muerte para la diversión y la ganancia de los seres “civilizados”. La doma no es más que la tortura al otro animal amigo fiel al hombre. Pero en el siglo XXI todavía solemos juntarnos miles de personas a gozar viendo cómo los jinetes clavan sus espuelas en las costillas y 60
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    la paleta delanimal haciendo saltar la sangre a borbotones para que bellaquee y las personas civilizadas aplaudamos. ¿Y que decir de la práctica de la caza “deportiva” que consiste en ma- tar los animales para mostrarlos como trofeo? ¿O el tiro a las palomas volando para mostrar la habilidad con las armas, de los ricos, mafiosos enriquecidos, de esos ¡piojos resucitados! La guerra entre naciones, donde mueren millones de personas, para acrecentar la riqueza de unos pocos, se hizo permanente en la civili- zación. Y si nos matamos entre seres humanos y torturamos y asesinamos a los animales, que puede esperar el medio ambiente de esta “civiliza- ción”. Por todo esto debemos llegar a la conclusión que la sociedad capi- talista no es más que un sistema bárbaro. Es decir, ladrón y criminal. Resulta entonces que la sociedad civilizada no es otra cosa que una etapa, tal vez la etapa superior de la barbarie. La verdadera civilización vendrá cuando los pueblos hagan desapa- recer el sistema bárbaro, es decir cuando terminemos con el sistema capitalista imperialista e impongamos “el sistema universal de la frater- nidad y del amor”, EL SOCIALISMO MUNDIAL. Una Revolución cultural mundial Estamos viendo y protagonizando un espectacular proceso de cambio cultural y político a partir de la crisis del capitalismo mundial. Aclara- mos: un proceso en desarrollo político y cultural, que se opone fron- talmente a la vieja cultura impuesta por el sistema capitalista y por lo tanto es revolucionario. Existen dos culturas al mismo tiempo: una en desarrollo y la otra en decadencia. ¿Cuál es mayoritaria? No importa. Todo indica que más tarde o más temprano se va a imponer una nueva cultura y una nueva política. Eso es lo que prevemos a partir de la crisis y de las luchas obreras y populares a nivel mundial. Causas del cambio actual El sistema capitalista nació cuando “descubrió” que el pago de un sala- rio a cada obrero le brindaba una masa inmensa de consumidores, o 61
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    sea de gentecon capacidad de compra. Los patrones ponían el capital, los trabajadores hacían producir las fábricas y eran los que también, en gran medida, consumían lo producido. O sea, los que compraban. No quiere decir que era un trato justo. Todo lo contrario: para el traba- jador era una terrible explotación impuesta por las más bárbaras y bru- tales de las violencias. El sometimiento a los obreros se hizo a sangre y fuego obligándolos a trabajar 16 o 18 horas por día. Y mientras los dueños se enriquecían, los trabajadores explotados se empobrecían al extremo. Todo por una mayor ganancia. En la competencia entre capitalistas unos desplazaron a otros hasta que un puñado se convirtió en amo de un país y luego de todo el plane- ta. Esto es el Imperialismo. 10 o 15 países que tienen dominados por medio del terrorismo y de terribles violencias, guerras bombardeos y torturas masivas a mas de 200 países semicoloniales. El objetivo es la ganancia y para conseguirla, no se paran ante nada: empobrecimiento masivo, hambre, desnutrición y muerte. Mafias que proveen de dro- gas a la humanidad hasta producir las muertes masivas, además de la contaminación del agua, el aire y la tierra. La humanidad no puede progresar sin terminar con el sistema capitalista. Sin embargo, para los obreros, la posibilidad de trabajar aunque sea como animal, era un mal menor frente a estar desocupado. Patrones y obreros se necesitaban mutuamente. El patrón necesitaba que el obrero trabajara y consumiera para obtener ganancias, mientras que el obrero necesitaba trabajar para obtener un salario. Eran como las dos caras de una moneda. Lo nuevo de esta situación es que el capitalismo, debido a sus propias contradicciones, está haciendo desaparecer aceleradamente una de las caras de esa moneda: la clase obrera. Y si desaparece una cara, deja de ser moneda, para convertirse en un pedazo de metal o papel. El imperialismo está dejando de ser capitalismo, para convertirse en, ¡vaya a saber uno que diablo es hoy! La causa de esta situación es que la competencia entre capitalistas industriales, agropecuarios, comerciales y de servicios, los obliga a incorporar más y más tecnologías para bajar los precios y poder ven- der. Y como todos hacen lo mismo, el resultado es una impresionante revolución tecnológica, que desplaza mano de obra y deja cada vez 62
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    más trabajadores sinempleo. El desempleo hace caer el consumo y por lo tanto profundiza la crisis. Desaparece la cultura del Trabajo Aclaramos que el capitalismo no puede detener la revolución tecnoló- gica, debido a que está obligado por la competencia a incorporar per- manentemente maquinarias cada vez más modernas. Y no se puede desprender de la competencia, porque ésta es el corazón del sistema capitalista. El mismo sistema va dejando por fuera de la cultura laboral a miles de millones de trabajadores en el mundo. O sea gente que no puede consumir y ni siquiera ilusionarse con insertarse en el sistema. La mar- ginación la sufren tanto los trabajadores duchos, como los jóvenes que no tienen experiencia laboral. Lo mismo pasa en Europa, donde los “parados” llegan en promedio al nivel de Norteamérica. Y ni que hablar de los países latinoamericanos, asiáticos y africanos. Esta no es una cuestión menor. En Argentina, se- gún datos oficiales, existen 7.934.000 jóvenes de entre 18 y 29 años. De ellos, casi el 50% están desocupados. Pero los sectores más em- pobrecidos sufren más el desempleo que los de clase media. Además, de los que tienen trabajo, en promedio, los de clase media ganan más que los de la clase trabajadora empobrecida. Ben Bernanke, Presidente de la Reserva Federal, (Banco Central de Estados Unidos) preocupado por la alta desocupación en su país y en el mundo) sostuvo en Mayo del 2011: “Sabemos que las consecuen- cias (del desempleo) pueden ser muy dañinas, porque la gente que está sin trabajo por un largo tiempo tiende a atrofiar sus calificaciones”. Atrofiar sería como cuando los músculos de un cuerpo no se mueven ni se esfuerzan, se atrofian. En este caso, lo que trae como conse- cuencia estar sin trabajo por mucho tiempo, es la pérdida de la cultura del trabajo y la búsqueda de la salida por otro lado. Y lo mismo sucede entre regiones más o menos empobrecidas. En el NOA (noroeste argentino), la desocupación de la juventud es del 60%, mientras que en el noreste, llega al 65%. Según datos del INDEC, (Instituto Nacional de Estadísticas y Censo), el desempleo juvenil cua- druplica al resto. Y según Agustín Salvia, Director del Observatorio Social de la Univer- 63
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    sidad Católica Argentina(UCA), “…el modelo económico no necesita a una buena parte de nuestros jóvenes…Hay un problema de seg- mentación social de la demanda de empleo, donde los jóvenes pobres sobran para el capitalismo moderno”. El desempleo de la juventud significa resentimiento, odio contra todo el sistema político y económico existente. Y en todos los casos los que no se han podido insertar en el mercado de trabajo, son jóvenes desvalo- rizados por la sociedad y con la autoestima por el suelo. Eso es lo que explica que este sector no tenga miedo a la muerte y que son personas capaces de hacerse matar en una movilización popular, en un robo o en una pelea cualquiera. Los que fueron al frente en el estallido social del 2001 en Argentina fueron los jóvenes. Lo mismo pasó en los levan- tamientos populares en Francia. Los grandes estallidos sociales de los países árabes, que han volteado a dictaduras sangrientas, han sido los jóvenes desocupados de diferentes sectores sociales. Toda su conducta se va moldeando de una manera todavía no defini- da. Y como ya lo dijimos, esto significa una nueva cultura. Pero dice la ciencia que los restos de los vegetales y animales en descomposición nutre a la tierra para dar nuevas plantas, nuevas flores y nuevos ani- males. O sea, nuevas vidas más sanas y robustas. Si observamos bien, veremos que un sector de los jóvenes, son más rebeldes que los mayores. Están rebelados contra las viejas costum- bres laborales y contra las viejas costumbres en general. Muchas ve- ces los mayores no entienden a los jóvenes y los jóvenes no entienden a los mayores. Repetimos: sectores cada vez más amplios de los adolescentes de nuestra época ya no desean un trabajo. Odian la autoridad impuesta. O sea la de los jefes y capataces. Odian dejarse explotar como lo hacían sus mayores. Se rebelan contra todas las costumbres más o menos antiguas. Decimos sectores cada vez más amplios, pero no todavía todos los jóvenes. Hasta en la vestimenta se nota la rebeldía. Hace unos cuantos años, andar con la falda de la camisa o la remera por fuera del pantalón significaba que era un “desarrapado”, ahora es la moda. Andar con el pantalón roto era ser “un ciruja”, o una persona abandonada, ahora es 64
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    la moda. Todolo que huele a antiguo es rechazado por los jóvenes. ¿La juventud es un nuevo sujeto social? La primera revolución obrera y popular se produjo en Rusia el año 1917. El sujeto social, es decir el sector que encabezó la lucha y fue la vanguardia de todo el pueblo, fue la clase obrera industrial. Fue así, porque en esa época las fábricas empleaban mucha gente. La tecnolo- gía todavía estaba atrasada en relación al presente. La concentración obrera en las ciudades industrializadas era de por sí una fuerza política poderosa. Y si al sector se le agregaba una dirección sindical y política con ideas y proyectos políticos claros, se convertía en una potencia. Pero la tecnología comenzó a crecer, los despidos comenzaron a ha- cerse masivos y la clase obrera industrial a perder poder. Como no podía ser de otra manera, surgieron ideas que reflejaban la nueva si- tuación. Mao Tse Tung en China empezó a plantear que el nuevo su- jeto social que iba a encabezar a todo el pueblo, era el campesinado. Esto era así porque los grandes terratenientes poco a poco se iban quedando con las tierras de los pequeños productores, les imponían los precios. Esta situación hizo crecer el descontento de los campesi- nos y la disposición a la movilización contra los gobiernos defensores del sistema. La lucha se combinó con la pelea contra la dominación japonesa, es decir por la liberación nacional. Junto con “el nuevo sujeto social” y a partir de la revolución cubana, se desarrolló también la teoría de la guerra de guerrilla. La nueva teoría se comprobó como correcta, cuando en 1949 triunfó la revolución chi- na, en 1959 la cubana, 1974 la vietnamita, 1979 la nicaragüense. Pero en otros países, en esos mismos años, las guerrillas fueron derrotadas y así desaparecieron las guerras de guerrillas. Lo nuevo en los grandes levantamientos populares en la actualidad, es que los que encabezan la pelea de todo el pueblo, es la juventud. Como lo hemos dicho, así se vio en Argentina en el 2001, cuando el estallido social terminó con el gobierno de De La Rua. Más tarde se repitió el protagonismo de la juventud, cuando en Francia se produje- ron varios levantamientos del pueblo donde la juventud jugó un papel de primer orden, junto a los trabajadores y todo el pueblo francés. Se volvió a repetir este fenómeno en las “puebladas” del resto de Europa. 65
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    Y para confirmarque la juventud procedente de los diferentes extrac- tos sociales es la vanguardia de la lucha en la actualidad, “el sujeto social”, solo nos basta mirar los levantamientos en cadena que están produciendo la caída de las dictaduras en los países árabes. El que se prendió fuego y produjo el estallido social en Túnez, fue un joven des- ocupado. Los que encabezaron la pelea que volteó a Ben Alí, fueron los jóvenes de todos los sectores sociales y lo mismo en Egipto, Libia. La desaparición de la autoridad Todo empezó con la revolución tecnológica que venimos experimen- tando en todo el mundo. Las máquinas modernas desplazan manos de obra y produce un dramático cuadro de desocupación de miles de millones de trabajadores en todo el planeta. Las Naciones Unidas aca- ban de informar que más de la mitad de la humanidad está viviendo en la desnutrición. De esto se desprende que la pobreza es mucho mayor, ya que no todos los pobres están desnutridos. ¿Cinco, seis mil millo- nes de personas viviendo en la pobreza a causa de la desocupación y de los bajos salarios? No hay datos precisos. En épocas anteriores, los hombres y mujeres por ser el sostén eco- nómico de sus hogares tenían la máxima autoridad en la casa y sus hijos por lo general respetaban esa potestad sin discusión ni cuestio- namientos. Sobre la figura del padre y la madre se basaba la familia. Y cuando él o ella faltaba, la mayor parte de las veces, el hogar entraba en crisis y se disolvía. Esto es lo que está pasando ahora con el crecimiento de la desocu- pación. Pero la caída de la autoridad de los padres en la familia, no es cualquier cosa. Sobre esa autoridad se educaba y se formaba toda la cultura de las diferentes generaciones durante siglos. Por eso, los antiguos obreros, al incorporarse a la fábrica, obedecían a la autoridad del capataz y demás jefes, en forma natural. El primer lugar donde la gente aprendía a adaptarse al sistema capitalista a respetar a un jefe, era en la familia. Repetimos: el sistema capitalista se basa en la autoridad de un jefe. Si empezamos desde abajo, después de la familia, el chico sigue apren- diendo a adaptarse al sistema en la escuela, bajo la autoridad de do- centes y directores. Allí se les enseña a respetar las leyes y autorida- 66
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    des en todoslos ordenes de la vida. Al entrar a trabajar a una empresa, hay un jefe que impone las condiciones de las tareas, sanciona y cas- tiga a los que no se disciplinan al rigor impuesto por la compañía. A su vez el directorio de la empresa, también tiene un jefe y ese jefe recibe órdenes de los dueños, que a su vez son sus jefes. Y si miramos el campo, están los jefes que manejan a los trabajadores como patrones de estancia. El sistema capitalista no puede existir sin jefes. O con jefes sin poder ni autoridad. Con ellos se mueve la industria, el campo, el comercio, los servicios. Lo mismo que las fuerzas armadas, y podemos seguir desde los gobiernos municipales, provinciales, los ministerio, hasta el Gobierno Nacional. Todo empezaba por la familia, donde los seres humanos desde la cuna aprendían el peso de la autoridad de los padres. Y si no se obedecía venía el castigo más o menos suave a veces y otras con gran violencia física y psíquica. Los padres, los jefes de familias, sin ser concientes, eran los primeros en educar a los chicos en cómo adaptarse al sistema capitalista. Y éste pilar es lo que el propio sistema, a causa de sus con- tradicciones está demoliendo y con él están volteando todo el edificio que les costó siglos construir. Cuando todavía el sistema capitalista gozaba de buena salud, cuando estaba en su apogeo, la autoridad de los jefes en los diferentes ám- bitos y en la mayoría de las veces, aparecía para los trabajadores y el pueblo, como algo natural, no impuesta por la fuerza. La violencia estaba más disimulada. Lo nuevo es que ahora la violencia aparece abiertamente, sin disimulo y la autoridad de los jefes sólo por la fuerza se la puede imponer. Pero si se la impone por la fuerza, deja de ser una autoridad real, sino una imposición. Además, repetimos, la autoridad en todos los órde- nes, era el principal pilar que permitía el sostén del edificio capitalista. Por eso decimos que a partir de ahora este sistema ya está herido de muerte. Una cuestión económica produce un increíble cambio cultural y político. En el socialismo los que tendrán el poder real de decidir serán los propios trabajadores junto a todo el pueblo. El socialismo supone una 67
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    organización sin jefesimpuestos por la fuerza, sino con dirigentes que se hayan ganado la autoridad trabajando desinteresadamente para los demás y por eso, serán respetados por todos. No se puede conce- bir un socialismo con jefes. Los únicos jefes son los trabajadores y el pueblo. El pueblo manda, los dirigentes obedecen. Es por eso que decimos que el propio capitalismo está creando las condiciones para el triunfo del socialismo. O sea que esto de la desocupación y la caída del prestigio de las auto- ridades en todos los órdenes sociales, es una cuestión profundamente política y revolucionaria. Repetimos: una de las primeras condiciones para que desaparezca el capitalismo es la pérdida de la autoridad de los jefes. Y eso es lo que estamos presenciando con la nueva cultura que está naciendo. Han perdido autoridad ante los trabajadores y el pueblo las principales ins- tituciones del sistema, como son la Justicia y el Congreso incluyendo sus jefes, los militares, de la policía, la gendarmería, del poder ejecuti- vo y los partidos políticos representantes del capitalismo. El motor inconciente del cambio es la juventud Existe un creciente sector de jóvenes que ha perdido por completo el sentido de la autoridad en cualquier ámbito de la vida. Y por lo que dicen las Naciones Unidas, ya son mayoría. Además estamos seguros que este sector de jóvenes y no tan jóvenes, está creciendo. Todo empieza así: al marginar los capitalistas a los trabajadores de las fábricas, los campos o los comercios, al echarlos a la calle, éstos caen en la más absoluta pobreza. No tienen futuro en esta sociedad. Y si esto les pasa a los “jefes de hogar”, ¿que pueden esperar los jóvenes de las clases pobres? Se encuentran absolutamente marginados de todo el viejo sistema. Entonces toda la antigua cultura entra en contradicción. Se les presio- nan a los chicos a que estudien pero cuando se reciben no tienen tra- bajo, o sea no tienen donde aplicar sus conocimientos. En los primeros años de la crisis deambulaban de un lado a otro en busca de empleo, la mayoría de las veces sin resultado. El sistema los dejaba afuera de toda posibilidad de empleo con la pregunta: “¿Tiene experiencia?” Una nueva camada de adolescentes ya lo sabe y por eso ha perdido 68
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    todo interés enel estudio, en el aprendizaje de un oficio y en la bús- queda de trabajo. Muy lejos en el tiempo está quedando la cultura del trabajo. Es cierto que las clases ricas se aprovechan de la ignorancia del pueblo para ejercer mejor su dominación. Se necesita un pueblo instruido para defender sus intereses y pelear por el poder de los tra- bajadores y el pueblo. Pero no es menos cierto que los analfabetos también saben pelear y muchas veces son más bravos que los instruidos y también saben lo que no quieren. Además, no hay que olvidar que el sistema capitalista impone su ideología a los que van a la escuela. Contradictoriamente, los menos influidos por el capitalismo son los jóvenes marginados, los que dejaron o no fueron nunca a la escuela y por eso mismo, es que son los más rebeldes. Leemos a Gustavo Iaies, experto en educación, Director del Centro de estudios en políticas públicas. “Enseñar no es lo que era” dicen muchas maestras, con un profundo malestar. La crisis supera las cuestiones pedagógicas, no es un pro- blema didáctico. Hemos cambiado diseños curriculares, de gestión, discursos pedagógicos, sin lograr cambios significativos. Vivimos una especie de nostalgia por “la escuela perdida”. ¿Que pasó con esa escuela pública que nos constituyó como socie- dad, nos integró y dio identidad? Queremos volver a ella y ver a una maestra que cuelgue una lámina de una familia que dijera “esto es una familia”... No entró en crisis solamente la concepción pedagógica de esa escue- la, sino fundamentalmente la arquitectura cultural que le daba sentido, los valores y las ideas que la sostenían. Perdió importancia la propia idea de la autoridad; no queremos que nos manden ni mandar. Y eso les pasa a los maestros, pero también a los médicos, los policías, los gobernadores y a los propios padres. … nadie quiere atenerse a modelos. Somos una generación de adultos (y jóvenes decimos nosotros) que ha entrado en crisis con las jerarquías, preferimos ser todos más o menos iguales”…La idea de que los docentes decidimos lo que los 69
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    alumnos deben aprendery los modos de hacerlo, sin consensuarlo con los chicos y los padres, ya no suena bien”. Los problemas se profundizan en el hogar Y no solo se los marginan del aparato productivo o distributivo, sino también de la familia. En el hogar no entra el dinero para hacer las compras de alimentos y demás gastos. Por otra parte, la familia crece, pero no la casa. El espacio no alcanza para todos y los muchachos y las chicas se sienten que allí están demás. Se crea en el lugar una situación estresante y de histeria. Un ambiente insoportable. En esta situación, el mejor lugar es la esquina, la junta con otros jóve- nes en igual situación. Ese espacio pasa a reemplazar a la familia. Allí todos pueden conversar tranquilamente, se pueden divertir, y no falta la cerveza y desgraciadamente, hasta la droga “para que la situación sea más llevadera”. Solo se acercan a la casa, cuando ven que ya está todo en silencio y es únicamente para dormir. Prefieren salir a la es- quina, o en cualquier lugar donde no sean invadidos por los mayores. Ante esta situación los padres y las madres han perdido la considera- ción, el respeto y la autoridad que gozaban antes. Y si a esos chicos se les obligan a ir a la escuela, van de malas ganas. Durante la clase pueden ponerse los audífonos y escuchar música, dedicarse a conver- sar con algún compañero o hacer cualquier otra cosa, menos escuchar a la maestra o profesora. Eso es lo más suave. Llegan a pegarle o a prenderle fuego el pelo, violar a una compañera, pelearse y matarse a la salida, entre otras cosas, como hemos visto en Argentina. Habría que estar en el pellejo de los chicos. Se saben marginados, desvalorizados por la sociedad. Cualquiera de nosotros, ¿no sentiría bronca y resentimiento? Comienza a nacer una nueva cultura, que no tiene los valores del sistema capitalista. Una cultura de los margina- dos que va creciendo en todo el mundo. Una profesora le preguntó a un chico porqué no quiere estudiar? La respuesta fue: “¿Para que?” Para que puedas trabajar cuando seas grande. “Todo es muy difícil casi imposible. Preferiría salir a robar”. Y un periodista le pregunta a un muchacho de un barrio pobre su opinión sobre el trabajo, a lo que responde: “No hay trabajo y si conseguís alguno, te pagan muy poco y te hacen trabajar como un burro. Con un solo robo me puedo alzar con 70
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    lo que segana en un mes trabajando” Un nuevo hogar para los jóvenes Ha crecido la familia, pero no los ingresos económicos al hogar. No se pudieron construir nuevas habitaciones, comprar un terreno para los hijos que han crecido. Además faltan los alimentos. En la casa reina el disconformismo. Y muchas veces, ese malestar se expresa de un miembro de la familia contra otro. La vivienda que ha quedado chica, se hace inhabitable. Las madres acostumbradas a trabajar libremente, de repente se encuentran que a toda hora del día están invadidas por sus hijos chicos y adolescentes, su marido. Los jóvenes se encuentran con que no tienen los medios para cons- truirse una vivienda, ni quieren estar más en la casa de los padres. La mayoría ni siquiera cuentan con una habitación propia. Los padres tampoco pueden ayudarles, porque están sin trabajo o porque ganan poco. Muy atrás está quedando la hora de la mesa donde se reunía toda la familia. Primero, porque muchas veces ya no hay qué comer. Pero además, porque están todos peleados y no se soportan unos a los otros. ¡Adiós a la familia unida! El nuevo hogar es la esquina, la can- chita, o la vereda de alguna casa. “Preferimos vivir solos” Aunque todavía son minoritarias, vienen aumentando las personas que prefieren vivir solas. Y crece la nueva cultura del no casamien- to. A esto le han puesto nombre: “toco y me voy”. Hay que agregar- le el crecimiento de los divorcios y las separaciones. Pero la cultura que había servido de base al sistema capitalista era “una familia para toda la vida”, donde existían los jefes y jefas de hogar, que criaban y educaban a los hijos en el respeto a las autoridades. La clase obrera trabajaba y criaba a sus hijos (proles). Por eso se la llamaba proleta- riado. ¿Cómo se puede mantener un sistema capitalista donde no se respetan las autoridades? De no ser porque se sufre demasiado la crisis económica, deberíamos estar festejando la caída cultural del sistema capitalista. Recordemos que todo empieza cuando el obrero es desplazado por las máquinas 71
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    supermodernas. El casamientose justificaba cuando el hombre podía garantizar el mantenimiento de una familia. Pero cuando esto dejó de ser así, ya no se justifica el matrimonio. Un hombre que no tenga traba- jo, no puede mantener la familia, se convierte en estorbo para el “ama de casa” y un peso, ya que ella tiene que salir a trabajar para mante- nerlo. Y lo peor es que no es fácil conseguir ese empleo. En La Capital Federal (Buenos Aires), el 52,2% de los que se casaron en el 2009 se divorciaron. Y otro porcentaje se separa sin divorcio. En el resto del País hay menos divorcios, porque eso cuesta plata, pero más separaciones. No tenemos cifras, precisamente porque son sepa- raciones de hecho, no legalizadas. ¿En qué tipo de familia va a desembocar la nueva cultura que se está desarrollando? Nadie lo sabe. Pero seguramente no será la que reinó durante miles de años, desde la antigüedad. ¿Iremos hacia la familia por grupo como en una época de la vida humana? ¿Que descubrieron los estudiosos sobre la familia? Estudiosos de la prehistoria, humana, como Lewis H Morgan, Bacho- fen y otros, que han dedicado su vida a la investigación, han escrito libros que fueron resumidos por Federico Engels en “El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado” Allí sostienen que los pro- gresos de la humanidad no se dieron en todos los lugares al mismo tiempo. Mientras que en algunos lugares del planeta habían llegado a la civilización, otras gentes todavía vivían en el salvajismo. Los estu- diosos se han introducido en estas tribus, han vivido toda su vida en ellas y han podido ver cómo algunas tribus salvajes también tenían un sistema de familia muy primitiva, mientras otras ya habían hecho grandes progresos. Calculando que la humanidad tiene aproximadamente un millón de años de existencia, ellos clasificaron la prehistoria en salvajismo: 990 mil años. Barbarismo: 10 mil años, y civilización: 2.600 años. Por lo tanto, el periodo más largo de la vida humana fue el salvajismo. Po- dríamos decir que éste largo periodo marcó a la humanidad y que por lo tanto dio su carácter a la naturaleza humana. Dicho de otra forma, la forma de vida de esa época constituye la naturaleza humana. En esos 990 mil años, la familia pasó por varias formas y contenidos. 72
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    Cuando recién sesalía del estado animal, se practicaba la relación sexual entre padres e hijas y entre madres e hijos. Mas adelante, des- pués de cientos de miles de años se fue poniendo límites y se prohibió las relaciones sexuales entre padres e hijos. Un periodo de siglos ocupó el matrimonio por grupo. Por ejemplo, di- gamos que diez mujeres estaban casadas con diez hombres y a la inversa, diez hombres con diez mujeres. Cada mujer y cada hombre podían tener relaciones sexuales indistintamente con cualquiera de los diez del sexo opuesto. En el siglo XIX algunas tribus vivían todavía en formas de familia que correspondían a épocas muy primitivas. Una de las últimas formas de familia, antes de pasar a la monogamia, regía la poliandria. Era la familia por grupo pero tanto los hombres como la mujeres dentro del grupo tenían su preferido o preferida. Los chicos eran cuidados por todos y llamaban madre a las mujeres y tío a los padres, ya que se sabía quien era la madre pero no el padre. Por otra parte, los chicos se llamaban hermanos entre ellos, y por lo tanto no se podían casar ni tener relaciones sexuales. Pero tenían derecho a formar parte de otra familia por grupo, casándose con miembros de otra tribu. De esta manera, la herencia sanguínea no se mezclaba. Los investigadores creen que la familia monogámica nació cuando los seres humanos aprendieron a sembrar y a cosechar, a criar animales. O sea, cuando comenzó a crearse riqueza, cuando aparecieron los ricos y la sociedad se dividió en clases. Entonces surgió la necesidad de los ricos de dejar su herencia, es decir, su riqueza, a alguien que seguro era hijo suyo. La única manera de que eso fuera posible, fue con el matrimonio in- dividual, es decir, la monogamia. Entonces desapareció el matrimonio por grupo, ya que la sociedad se dividió entre pobres y ricos, y de la vida colectiva se pasó al individualismo. Ya nadie se hizo cargo del cuidado de los chicos. Entre los pobres hizo falta un papá y una mamá para el cuidado y la crianza de los niños y así, se impuso la familia monogámica (en pareja) que llegó hasta nuestros días y que empezó a descomponerse ante nuestros ojos. ¿Extrañará la humanidad los cientos de miles de años de matrimonio por grupo? ¿Volveremos a ese tipo de familia en el futuro? No lo sa- bemos. Pero la infidelidad tanto de parte de la mujer para con de los hombres, 73
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    como la delos hombres con sus esposas, está a la orden del día. Esto no es un matrimonio por grupo formal, o sea, legalizado, pero si de hecho se comienza a avanzar hacia allí. Ya que cada vez más mujeres, por fuera del matrimonio tienen amantes igual que los hombres. La nueva cultura incluye la liberación femenina La división de la sociedad en clases, que se produjo hace alrededor de 10.000 años, y que ahora continúa con el sistema capitalista, dio lugar al matrimonio por pareja, (o monogámico). Allí empezó el calvario de la mujer. Hasta entonces la mujer tenía mucha consideración en la sociedad. Los chicos solo reconocían a la madre, pero no al padre. A esa época se la conoce también como el matriarcado donde reinaba la igualdad de derecho. Pero la división de la sociedad en clase, se produjo bajo la más extrema violencia. Las tribus guerreras que se apoderaban de los que producían la gente laboriosa, estaban com- puestas por gente armada con mucha fortaleza física. Era una lucha para hombres. Las mujeres fueron recluidas en las casas con la misión de cuidar de la crianza de los chicos. Aquellos hombres armados, bárbaros y brutales, comenzaron a some- ter a las mujeres a las más terribles violencias. Celaban de cualquier otro hombre porque querían asegurar que su herencia fuera para un hijo legítimo. Las mantenían encerradas como en una cárcel. Desde entonces la mujer ha venido arrastrando su desgracia, como es la es- clavización en la casa donde trabaja y se sacrifica desde el amanecer hasta las últimas horas de la noche. Esta situación por la que pasó la mujer durante alrededor de 100 si- glos, es la que empieza a cambiar. Se está logrando gracias a las lu- chas femeninas que se viene produciendo, como a la descomposición de la sociedad dividida en clase. Pero los hombres que siempre se han movido dentro de una cultura machista se resisten al cambio. No pueden ver a sus esclavas rebe- larse. Actúan con extrema violencia contra la mujer y hasta recurren a terribles asesinatos. No registraron el cambio que se está produciendo y se oponen con todas sus fuerzas a la liberación de la mujer. Un hecho extraordinario que vino en ayuda de la mujer fueron los an- ticonceptivos. Hasta hace 60 o 70 años, la mujer soltera no era libre de tener una relación sexual con algún hombre. Era un embarazo casi seguro. Y no contaba con los medios para la crianza de sus hijos. Es- taba obligada a reprimirse sexualmente. Pero esta conducta producía 74
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    un desequilibrio entrelos sexos. Hablando en término económico, po- dríamos decir con justeza, que entonces existía una mayor demanda que oferta se sexo femenino, que hacía subir su valor. Los hombres tuvieron que sufrir la escasez y la “carestía” del sexo femenino, espe- cialmente los de la clase pobre. Ya que los de las clases ricas siempre acostumbraron a comprar todo. Es posible que desde el desequilibrio entre los sexos, haya nacido el lesbianismo, el travestismo, los violadores. Repetimos: el sexo feme- nino se cotizaba. Mucha demanda y poca oferta hacen subir el valor. Por eso muchas mujeres preferían correr el riesgo del embarazo y el aborto, con tal de vender su sexo y llevar una pasable vida económica. Así nació el oficio más antiguo: la prostitución. El invento de los anticonceptivos dio libertad a la mujer a mantener relaciones sexuales con el hombre que quisiera. Y de esta manera, poco a poco también comienza a desaparecer ese desequilibrio entre los sexos que tanto mal hizo a la humanidad. ¿Hacia donde va la nueva cultura? No lo sabemos, pero sí sabemos que a la cultura capitalista que se basaba en la autoridad de los jefes y en la explotación del trabajo aje- no, ya no se vuelve. Se está muriendo y no existe nadie que la pueda resucitar. Viéndolo desde este punto de vista, y no se lo puede ver de otra ma- nera, la desocupación masiva es una verdadera calamidad, pero el cambio de cultura que estamos viviendo, aunque todavía muy con- tradictorio, es enormemente progresivo. Y más que progresivo, ¡revo- lucionario! Esto quiere decir que los procesos revolucionarios nunca son rectos ni las masas guardan una conducta uniforme. En medio de un levantamiento popular vamos a ver todo tipo de excesos, como fueron los saqueos, en época de De La Rúa, que empezaron por los supermercados y terminaron vaciando los pequeños comercios, y has- ta casas de familias. Nos oponemos firmemente a las ideas pesimistas sobre la situación actual y no creemos que haya que ponerse a llorar ante las contradic- ciones que se producen en el seno de nuestro pueblo. No somos de los que creen que hay que esperar un lejano futuro para ver la revolución. Somos los que vemos que se está produciendo ahora mismo. Senti- mos un optimismo infinito y estamos felices de la vida de ver ahora 75
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    mismo la revoluciónanticapitalista en marcha. Y aunque al que escribe le tocara morir en manos de algún ladrón o drogadicto, les pide a sus compañeros, amigos y familiares, que publiquen y defiendan este pun- to de vista lleno de optimismo sobre el proceso revolucionario que se está produciendo en la actualidad, en medio de las contradicciones del sistema capitalista que lo está llevando aceleradamente a su muerte. Porque en muchos aspectos sigue siendo el sistema capitalista-impe- rialista, pero en otros, esenciales, ya es otra cosa, a la que podríamos llamar un sistema en transición, que con sus vaivenes podría dar a luz un sistema socialista. Políticamente hablando, la caída de la autoridad en todos los niveles de la sociedad, significa que las decisiones que se vayan tomando se- rán mucho más democráticas. O sea, tendrán la participación de toda la sociedad y no serán los jefes los que decidan todo. Se están crean- do las condiciones para el ejercicio de la democracia directa, que es la democracia socialista, en contra de la democracia indirecta que es la política del capitalismo. Esta condición es la base para una revolución cultural, el punto crucial que los “indignados” de todo el mundo están difundiendo globalmente, y no tiene retroceso. 76
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    El Capitalismo estáen estado de coma, el Capitalismo no va más. El Pueblo en las calles lo expresa. 77
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    Índice Prólogo La rebelión de los esclavos 7 Las causas de la crisis mundial La crisis mundial del Capitalismo 12 El Imperialismo sin salvación Manotasos de ahogado 20 Los ajustes profundizan la crisis 22 Crece el PBI, ¿crece el bienestar? 23 Hecatombe mais grande do mondo 24 Un cuento chino 26 Rebelión árabe en cadena 28 Los indignados somos más 29 El camino del Pueblo al poder ¿Qué hace la Política? 32 El Socialismo del MIJD 35 Métodos de construcción política 39 Algunos conceptos más 52 La caída de la civilización actual Civilización: la barbarie legalizada 58 Una Revolución cultural mundial 61 Visite: www.diariomijd.com.ar Consultas: diariomijd@gmail.com