El documento discute el concepto bíblico de "negarse a sí mismo", que implica renunciar a la propia voluntad y posesiones para centrarse en Dios y servir a los demás. Jesús enseñó que aquellos que quieran seguirlo deben negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirlo. Esto se ilustra a través de varios ejemplos bíblicos como Daniel que se negó a contaminarse con la comida del rey, y Pablo que estaba dispuesto a morir por el evangelio.