Mario Irarrázabal es un escultor chileno nacido en 1940 que estudió en Estados Unidos y Europa. Se destaca por obras al aire libre que representan situaciones de la vida diaria de manera impresionante, como "La mano en el desierto" e "Individuo". Usa materiales como bronce, aluminio y piedra para crear esculturas que transmiten mensajes cristianos y sociales.