El poema describe cómo la indiferencia ante los problemas de los demás puede volverse en nuestra contra. Señala que nada importa hasta que nos afecta personalmente, como le pasó al gorrión cuando fue atacado por el halcón. También advierte que el silencio ante la injusticia nos hace cómplices y que podríamos lamentar no haber denunciado un hecho o apoyado a un justo si luego nos afectara de forma negativa.