La autora describe su experiencia visitando un hogar de ancianos. Observó que los abuelos a menudo se sienten abandonados por sus familias y algunos sufren enfermedades físicas o mentales. La experiencia le enseñó sobre valores como el amor, la solidaridad y la importancia de recordar el pasado. Esto la invita a comprometerse más con los ancianos y buscar formas de mejorar su bienestar a través de su profesión y la pastoral universitaria.