Los hombres prehistóricos descubrieron el fuego posiblemente por casualidad cuando un rayo prendió un árbol seco. Poco a poco aprendieron las ventajas del fuego y trataron de conservarlo, con las mujeres a cargo de mantenerlo encendido. Miles de años después, aprendieron a hacer fuego frotando piedras para producir chispas. Dima, un mamut lanudo de seis meses, fue descubierto congelado en 1977 en Siberia, conservando su pelaje rojizo después de 40,000 años enterrado en el permafrost