Durante el Paleolítico, los humanos eran nómadas que vivían en cuevas o cabañas temporales. En el Neolítico, los humanos comenzaron a cultivar alimentos y establecer asentamientos permanentes con viviendas de materiales como piedra y madera. En Egipto, las primeras viviendas datan del Período Predinástico y estaban construidas con adobes y techos de palma, aunque las casas de los ricos tenían más habitaciones y comodidades.