Las recientes elecciones en Israel resultaron en otro punto muerto, con el bloque oficialista obteniendo 52 escaños y la oposición 57, mientras que 11 escaños permanecen indecisos. El liderazgo de larga data de Benjamin Netanyahu y su retórica populista de derecha continúan dividiendo al país. Aunque la oposición podría desplazar a Netanyahu, su presencia ha dejado una marca duradera en la cultura política israelí. El apoyo de Netanyahu proviene de sectores religiosos ultraortodoxos que, al igual que él,