El documento describe una salida escolar al izar organizada por una maestra de Psicología del Adolescente para que las estudiantes puedan observar el comportamiento y desarrollo de los adolescentes en persona y confirmar los conceptos teóricos vistos en clase. La autora encontró que la experiencia le ayudó a comprender mejor los temas en los que tenía dudas y verificar lo que dicen los libros, y que los nuevos conocimientos adquiridos serán útiles para su futuro trabajo.