Un objeto de aprendizaje es un recurso digital autocontenible y reutilizable con un propósito educativo. Debe contener al menos tres componentes: contenido, actividades de aprendizaje y elementos de contextualización. Además, debe incluir metadatos externos para facilitar su almacenamiento, identificación y recuperación. Los objetos de aprendizaje expresan explícitamente los objetivos de aprendizaje del estudiante y pueden ser reutilizados en diferentes contextos educativos.