El documento resume la evolución histórica de las fortificaciones medievales en la Península Ibérica, incluyendo castillos, murallas, torres y puentes levadizos. Los castillos se originaron en asentamientos ibéricos y celtas, adoptando luego características romanas, musulmanas y europeas. A medida que avanzaba la Reconquista, los castillos se ampliaron y embellecieron. Las murallas servían para proteger ciudades y pueblos. Los puentes levadizos permitían el paso