El documento describe la inclusión de una prueba de inglés en el examen de estado del segundo semestre de 2007, alineada con el marco común europeo y los estándares básicos del Ministerio de Educación Nacional. La prueba evalúa a los estudiantes en tres niveles: A1 (principiante), A2 (básico) y B1 (pre-intermedio), cada uno con descripciones específicas de competencias lingüísticas. La estructura de la prueba incluye 45 preguntas organizadas en siete partes, que abarcan desde comprensión simple de frases hasta completar textos, con diferentes formatos de preguntas.