Los delitos informáticos incluyen actos que permiten agravios, daños o perjuicios contra personas u organizaciones a través del uso de computadoras y Internet. Los virus informáticos fueron algunos de los primeros delitos desde 1984, aunque surgieron muchos mitos sobre ellos. El término delito informático se acuñó a finales de los 90 a medida que Internet se expandía y un subgrupo del G8 estudió problemas emergentes de criminalidad propiciados o migrados a Internet.