El documento describe los pactos en la teología cristiana, dividiéndolos en unilateral y bilateral, y menciona varios pactos establecidos por Dios con la humanidad a lo largo de la historia. Se enfatiza la importancia de las señales del pacto, como el arcoíris, para recordar las promesas de Dios. Finalmente, se discuten las diferencias entre el antiguo y el nuevo pacto, destacando que aunque se transforman, los principios fundamentales del pacto eterno permanecen vigentes.