La autora describe cómo siguió una política de "puertas abiertas" en su carrera como escritora, asumiendo que Dios bendijo cada oportunidad que se le presentó. Sin embargo, descubrió que esta política la alejó de una relación íntima con Dios. Más tarde, dejó de lado el éxito para renovar su compromiso con el Señor, y desde entonces su carrera y su fe han florecido.