Este documento narra la historia de Esdras, un pequeño reino del norte de Haraney. Tras la muerte del rey Ciro, su ambicioso hermano Nabuc contrata a dos asesinos, Enós y Gamaliel, para eliminar al príncipe heredero, un niño de seis meses, con el fin de apoderarse del trono. La nodriza del niño, Maia, descubre la conspiración y huye con el bebé para salvar su vida, mientras los asesinos la persiguen.