El documento analiza la afirmación de que una vez satisfechas las necesidades básicas, mayores ingresos ya no se asocian con mayor bienestar subjetivo. Tras examinar varios conjuntos de datos, el documento no encuentra evidencia de un punto de saciedad, sino que la relación entre bienestar e ingresos es aproximadamente lineal-logarítmica, de modo que mayores ingresos siempre se asocian con mayor bienestar, aunque los incrementos son menores a medida que aumentan los ingresos. Tampoco se observan diferencias en la