Benjamin Franklin inventó el pararrayos en 1753 para proteger edificios y personas de los rayos. Realizó experimentos sobre electricidad desde 1747 y propuso en 1752 la idea de usar varillas metálicas en los tejados para conducir los rayos a tierra. Más tarde, en 1752, llevó a cabo un famoso experimento con una cometa que confirmó su teoría de que las tormentas son fenómenos eléctricos.