Pedrito extraña mucho a su abuelito Fausto después de que se muda a la casa de la playa para recuperarse de una enfermedad. Durante las vacaciones, Pedrito visita a su abuelito y aprende sobre la pesca y navegación. Un día, cuando su abuelito no está, Pedrito desobedece su advertencia de no ir solo en el barco y se aventura al mar, donde se encuentra con una tormenta que pone su vida en peligro. Afortunadamente logra regresar a salvo a la orilla, donde su abuelito lo regaña