La perfilación criminal es una técnica forense que, aunque no identifica al autor de un homicidio intencional, describe sus características psicológicas para reducir el número de sospechosos. Se basa en el análisis del comportamiento y la interacción entre la víctima y el agresor, utilizando métodos como la autopsia psicológica y el estudio de la escena del crimen. Esta herramienta es vital en investigaciones donde existen múltiples pistas y puede ayudar en la preparación de interrogatorios y en la justificación de pruebas.