El documento detalla la historia de los antiguos reyes de Israel, comenzando con Saúl, David y Salomón, describiendo la unificación bajo la monarquía y los desafíos enfrentados, como la invasión de los filisteos. La posterior división en los reinos de Israel y Judá se debió a problemas sociales y económicos, resultando en invasiones asirias y babilónicas. También se menciona la diáspora judía, que comenzó en el 70 d.C., afectando la cohesión del pueblo judío a través de diversas dominaciones.