El Imperio Aqueménida se desarrolló en la Meseta de Irán entre los años 1200-300 a.C. Bajo el predominio medio, la capital fue Ecbatana y luego los persas, liderados por Ciro el Grande, derrotaron a los medos y unificaron ambos pueblos, estableciendo la capital en Susa. El imperio alcanzó su máximo esplendor bajo los reyes Darío I y Jerjes I, pero luego entró en decadencia y fue conquistado por Alejandro Magno en el 300 a.C.