1. Venezuela ha experimentado un fuerte aumento del gasto público financiado por los ingresos petroleros, lo que ha llevado a una apreciación cambiaria y ha desincentivado la inversión privada.
2. El alto gasto y la apreciación cambiaria impulsaron un boom en el consumo privado y las importaciones, pero ahogaron el crecimiento debido a la falta de oferta doméstica.
3. Como resultado, Venezuela tiene ahora el mismo PIB per cápita que hace 40 años y la tasa de crecimiento más baja de Am